Irán: denunciaron más de 6.100 muertos por la represión mientras EE.UU. despliega su flota militar

La situación en Irán alcanzó niveles críticos de violencia y tensión internacional. Activistas de derechos humanos denunciaron este martes que la sangrienta represión de las protestas en el país dejo al menos 6.159 personas muertas, una cifra que supera cualquier ronda de disturbios en las últimas décadas y evoca el caos de la Revolución Islámica de 1979.

En este contexto, el gobierno de Donald Trump reforzó su presencia militar en el Golfo Pérsico con la llegada de una poderosa fuerza naval.

El costo humano de las protestas

Según los datos presentados por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, entre las víctimas fatales se encuentran 5.804 manifestantes, 92 niños y 49 civiles que no participaban de las marchas. Además, se estima que hay más de 41.800 personas arrestadas.

Aunque el gobierno iraní reconoce sólo 3.117 fallecimientos, las organizaciones internacionales temen que la cifra real sea muy superior debido al apagón de internet y telefonía más completo en la historia del país, que mantuvo a la población incomunicada por más de dos semanas.

Despliegue de Estados Unidos y señales de negociación

El Comando Central de EE.UU. (Centcom) anunció el arribo a la región del portaviones USS Abraham Lincoln, acompañado por destructores de misiles guiados. Esta movilización otorga a Washington la capacidad de realizar ataques directos contra Irán en un momento de máxima volatilidad.

A pesar del despliegue, el presidente Donald Trump declaró que el régimen de Teherán “quiere llegar a un acuerdo” y que han llamado en numerosas ocasiones para entablar un diálogo. Trump comparó la magnitud de su presencia naval afirmando: “Tenemos una gran armada al lado de Irán. Mayor que la de Venezuela”.

Un régimen bajo presión económica y regional

Las protestas, que comenzaron el 28 de diciembre, fueron impulsadas por la devaluación de la moneda local (el rial) y el insostenible costo de vida. La economía iraní continúa debilitada por las sanciones internacionales y el gasto en programas militares, mientras que los productos básicos se volvieron inalcanzables para gran parte de la población.

En el plano regional, el llamado “Eje de la Resistencia” se encuentra debilitado tras los recientes ataques de Israel y la caída del gobierno de Bashar al-Assad en Siria. No obstante, grupos como los rebeldes hutíes y la milicia iraquí Kataib Hezbollah advirtieron que la guerra contra Irán “no será un picnic” y amenazan con reanudar ataques en el mar Rojo y otros puntos estratégicos si Estados Unidos interviene militarmente.

Por su parte, la firma de seguridad Ambrey evaluó que Estados Unidos cuenta con la capacidad militar suficiente para llevar a cabo operaciones contra Irán y defender a sus aliados, aunque advirtió que una intervención limitada sería más probable si el objetivo es degradar las capacidades militares iraníes en lugar de simplemente vengar a los manifestantes.

La situación en Irán alcanzó niveles críticos de violencia y tensión internacional. Activistas de derechos humanos denunciaron este martes que la sangrienta represión de las protestas en el país dejo al menos 6.159 personas muertas, una cifra que supera cualquier ronda de disturbios en las últimas décadas y evoca el caos de la Revolución Islámica de 1979. En este contexto, el gobierno de Donald Trump reforzó su presencia militar en el Golfo Pérsico con la llegada de una poderosa fuerza naval.El costo humano de las protestasSegún los datos presentados por la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, entre las víctimas fatales se encuentran 5.804 manifestantes, 92 niños y 49 civiles que no participaban de las marchas. Además, se estima que hay más de 41.800 personas arrestadas.Aunque el gobierno iraní reconoce sólo 3.117 fallecimientos, las organizaciones internacionales temen que la cifra real sea muy superior debido al apagón de internet y telefonía más completo en la historia del país, que mantuvo a la población incomunicada por más de dos semanas.Despliegue de Estados Unidos y señales de negociaciónEl Comando Central de EE.UU. (Centcom) anunció el arribo a la región del portaviones USS Abraham Lincoln, acompañado por destructores de misiles guiados. Esta movilización otorga a Washington la capacidad de realizar ataques directos contra Irán en un momento de máxima volatilidad.A pesar del despliegue, el presidente Donald Trump declaró que el régimen de Teherán “quiere llegar a un acuerdo” y que han llamado en numerosas ocasiones para entablar un diálogo. Trump comparó la magnitud de su presencia naval afirmando: “Tenemos una gran armada al lado de Irán. Mayor que la de Venezuela”.Un régimen bajo presión económica y regionalLas protestas, que comenzaron el 28 de diciembre, fueron impulsadas por la devaluación de la moneda local (el rial) y el insostenible costo de vida. La economía iraní continúa debilitada por las sanciones internacionales y el gasto en programas militares, mientras que los productos básicos se volvieron inalcanzables para gran parte de la población.En el plano regional, el llamado “Eje de la Resistencia” se encuentra debilitado tras los recientes ataques de Israel y la caída del gobierno de Bashar al-Assad en Siria. No obstante, grupos como los rebeldes hutíes y la milicia iraquí Kataib Hezbollah advirtieron que la guerra contra Irán “no será un picnic” y amenazan con reanudar ataques en el mar Rojo y otros puntos estratégicos si Estados Unidos interviene militarmente.Por su parte, la firma de seguridad Ambrey evaluó que Estados Unidos cuenta con la capacidad militar suficiente para llevar a cabo operaciones contra Irán y defender a sus aliados, aunque advirtió que una intervención limitada sería más probable si el objetivo es degradar las capacidades militares iraníes en lugar de simplemente vengar a los manifestantes.La Voz