Eva Bargiela: cómo fue el parto y cómo cambió su vida desde la llegada de Faustino

Faustino Simeone Bargiela cumplió tres meses y a los papás, Eva Bargiela y Gianluca Simeone, todavía les cuesta organizarse. Decidieron en enero no irse de vacaciones y, en cambio, disfrutar de su primer hijo en casa en donde se sienten cómodos, aunque ya por estos días están los tres de viaje por Europa. Mientras Faustino duerme la siesta con el papá, LA NACION habló con la modelo para saber cómo son estos primeros meses de maternidad, cómo fue el parto y cómo se porta el niño. Además, Bargiela contó que el bebé llegó para unir a la familia y que después de mucho tiempo pudieron pasar las Navidades todos juntos y celebrar el bautismo, el 26 de diciembre.

-¿Cómo estás viviendo estos primeros meses de tu hijo?

-Estamos superfelices con la llegada de Faustino. Fue una renovación de energía en toda la familia. Un amor que nos unió muchísimo, nos trajo alegría y felicidad. Obviamente, el rol de padres es nuevo para los dos y estamos aprendiendo todos los días y a cada momento. Estamos muy emocionados.

Eva Bargiela:

-¿Cómo fue el parto?

-El parto fue maravilloso. Estuve acompañada de un equipo médico increíble con mi obstetra Manuela, que es una genia. Queríamos parto natural… Y yo quería intentar hacerlo sin anestesia, pero llegado el momento me di cuenta de que es muy difícil así que recurrirnos a la anestesia. Fue todo espectacular, muy lindo, muy respetado. Faustino se hizo esperar porque nació de 41 semanas y al final ya nos estaba ganando la ansiedad, pero confié plenamente en mi médica que me pedía que esperara y me alentaba, me decía que iba a poder. Y la verdad es que fue así.

-¿Finalmente fue parto natural?

-Sí, nació por parto natural y pesó más de cuatro kilos. Era enorme [risas]. Pudimos hacer el trabajo de parto en el agua y eso alivia muchísimo el dolor. Gianluca estuvo conmigo en cada momento, acompañándome en la medida que se podía. Porque si bien nosotras somos las que ponemos el cuerpo y sentimos el dolor, acompañar a una persona que amás y está sufriendo no es fácil. Es algo maravillosos es cierto, pero el dolor existe y no poder hacer nada es desesperante. Estuvo todo muy espectacular.

-¿Cómo se porta Faustino?

-Faustino es un santo. No duerme mucho de día, pero sí duerme mucho de noche. Claro que se despierta a hacer sus tomas y demás, pero si yo no me levanto él no se levanta. Es un bebito dormilón. Nos sentimos superafortunados. No tenemos punto de comparación, pero todos nos dicen que es un bebé muy tranquilo y que se porta superbién. Y nosotros estamos a disposición de él 24/7. Nada de dejarlo llorar.

-Nada de métodos de crianza modernos…

-No creo en eso… Soy partidaria de que mi hijo se acostumbre a que cada vez que me necesite yo voy a estar ahí. Así que los dos estamos muy pendientes de cada gesto, cada llamado, cada sonido, de aprender a interpretar lo que nos quiere decir y satisfacer lo que sea que necesite. A veces te genera incertidumbre porque no sabés qué quiere, pero estamos ahí, pendientes.

-La llegada del bebé, ¿qué cambió en la pareja?

-A mí me cambió todo. La llegada de Faustino cambió mi forma de ver la vida. Es un sentimiento muy nuevo. Cuando le regalan algo, por ejemplo, siento mucha felicidad, mucha más que si hubieran pensado en mí. Da mucha felicidad que amen a tu hijo, que lo traten bien. Me ayudó mucho a procesar la pedida de mi mamá en 2024.

-¿Por qué te ayudó a procesar la pérdida de tu mamá?

-Porque ahora entiendo que ella quiere que yo sea feliz y lo sé porque me pasa eso con Faustino. Pase lo que pase quiero que él sea feliz, entonces puedo entender un poco lo que mi mamá desearía para mí. Son momentos muy lindos los que vivimos con Gianluca y nos estamos adaptando. Por ejemplo, vamos a pasar enero en casa porque Faustino es muy chiquito y no puede ir al mar. Pensamos de otra manera, en función a lo que le hace bien al él.

-Hace poco lo bautizaron, ¿cómo vivieron ese momento?

-Lo bautizamos el 26 de diciembre porque la familia podía estar unida… Toda mi familia está en la Argentina y parte de la familia de Gianluca está acá y otra en España. Entonces Navidad fue un punto de encuentro porque los teníamos a todos en Buenos Aires. Lo bautizamos en la Basílica de Luján y el padrino fue Giuliano, el hermano de Gianluca que vive en España, y la madrina fue mi hermana Mavi. Realmente fue todo muy hermoso.

Dice que el nacimiento de su hijo la ayudó a procesar la muerte de su mamá; cómo son los primeros meses en familiaPersonajesLA NACION