Abstenciones de la izquierda impidieron a Diputados aprobar el nuevo reparto pedido por gobernadores

Tras una maratónica sesión que se extendió por más de 14 horas, la Cámara de Diputados de la Nación votó en la madrugada de este jueves, cerca de las 3 am, el proyecto impulsado por los gobernadores que buscaba modificar la Ley 23.966 sobre el Impuesto a los Combustibles Líquidos y Gas Natural y disolver diversos fondos fiduciarios.

Sin embargo, la iniciativa no logró conseguir la mayoría especial necesaria para su aprobación.

El resultado final de la votación fue de 126 votos a favor, 7 en contra y 5 abstenciones, un número insuficiente para alcanzar la mayoría absoluta que el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, había establecido como requisito.

Menem justificó la necesidad de la mayoría especial citando el artículo 75 inc. 3ro de la Constitución, debido a que el proyecto modificaba asignaciones específicas de recursos coparticipables.

Esta exigencia fue enfáticamente rechazada por la oposición, incluyendo a Germán Martínez, quien recordó que en el Senado no se había votado bajo esa condición, argumentando que la mayoría especial solo se requiere cuando se “está sacando fondos a las provincias” y no cuando se les están devolviendo recursos.

Nicolás Massot también expresó su desacuerdo al recordar cómo se había votado la Ley de Bases, sin exigir mayoría absoluta para la eliminación de fideicomisos.

El proyecto, surgido de un acuerdo entre gobernadores y el jefe de gobierno porteño, proponía la eliminación de varios fondos nacionales, como los de infraestructura hídrica, transporte y vivienda, para redistribuir esos recursos entre las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

Buscaba una asignación “más equitativa y directa de los fondos” y establecía nuevos porcentajes de distribución para el impuesto a los combustibles: 57,02% para las provincias y 28,69% para el Sistema Único de Seguridad Social.

A pesar de los fundamentos que señalaban la necesidad de simplificar el sistema financiero y mejorar el control sobre los recursos, la iniciativa enfrentó disidencias clave.

Las abstenciones, según Christian Castillo (izquierda), se debieron a que el proyecto permitía que “se reparten el botín Nación y gobernadores”, eliminando fideicomisos destinados a Vialidad.

Por su parte, Ricardo López Murphy se opuso porque consideró que los fondos debían ser afectados a la seguridad social, la cual se encuentra “profundamente desfinanciada”.

Tras una maratónica sesión que se extendió por más de 14 horas, la Cámara de Diputados de la Nación votó en la madrugada de este jueves, cerca de las 3 am, el proyecto impulsado por los gobernadores que buscaba modificar la Ley 23.966 sobre el Impuesto a los Combustibles Líquidos y Gas Natural y disolver diversos fondos fiduciarios. Sin embargo, la iniciativa no logró conseguir la mayoría especial necesaria para su aprobación.El resultado final de la votación fue de 126 votos a favor, 7 en contra y 5 abstenciones, un número insuficiente para alcanzar la mayoría absoluta que el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, había establecido como requisito. Menem justificó la necesidad de la mayoría especial citando el artículo 75 inc. 3ro de la Constitución, debido a que el proyecto modificaba asignaciones específicas de recursos coparticipables.Esta exigencia fue enfáticamente rechazada por la oposición, incluyendo a Germán Martínez, quien recordó que en el Senado no se había votado bajo esa condición, argumentando que la mayoría especial solo se requiere cuando se “está sacando fondos a las provincias” y no cuando se les están devolviendo recursos. Nicolás Massot también expresó su desacuerdo al recordar cómo se había votado la Ley de Bases, sin exigir mayoría absoluta para la eliminación de fideicomisos.El proyecto, surgido de un acuerdo entre gobernadores y el jefe de gobierno porteño, proponía la eliminación de varios fondos nacionales, como los de infraestructura hídrica, transporte y vivienda, para redistribuir esos recursos entre las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).Buscaba una asignación “más equitativa y directa de los fondos” y establecía nuevos porcentajes de distribución para el impuesto a los combustibles: 57,02% para las provincias y 28,69% para el Sistema Único de Seguridad Social.A pesar de los fundamentos que señalaban la necesidad de simplificar el sistema financiero y mejorar el control sobre los recursos, la iniciativa enfrentó disidencias clave.Las abstenciones, según Christian Castillo (izquierda), se debieron a que el proyecto permitía que “se reparten el botín Nación y gobernadores”, eliminando fideicomisos destinados a Vialidad.Por su parte, Ricardo López Murphy se opuso porque consideró que los fondos debían ser afectados a la seguridad social, la cual se encuentra “profundamente desfinanciada”.La Voz