Belgrano sufrió una noche de nervios, errores y muchas confusiones que lo dejaron con las manos vacías en su cruce con Central Córdoba de Santiago del Estero que le ganó 3 a 0 por la sexta del Clausura. Además, la derrota lo dejó fuera del grupo de los ocho.
El Celeste se equivocó en el inicio de los dos tiempos y en los dos primeros remates del visitante, logró sacarle una ventaja indescontable que derivó en la segunda caída en Alberdi desde el inicio del certamen.
Pagó el Pirata ser desordenado y equivocarse en la primera jugada del partido. Después, cuando presionó, buscó y estuvo a centímetros del empate, volvió a fallar ante Aguerre y en un retroceso mal gestado en el inicio del complemento vio esfumarse sus chances y perdió muchísimo antes de que el silbato del flojísimo Nazareno Arasa le bajara el telón.
Fue un juego en el que los nervios le ganaron a las ideas y en el que el desorden superó al concepto de equipo mostrado fechas atrás.
Goleado, golpeado y superado por un equipo práctico y simple, la “B” se fue mirando el césped en busca de respuestas a una noche olvidable por su nivel de juego, pero en especial porque no supo controlarse y mantener la serenidad cuando estaba abajo.
La etapa inicial comenzó de la peor manera para el Pirata, porque en una jugada sin riesgo se combinaron un par de fallas que le dieron la chance al visitante de ponerse en ventaja.
Meriano despejó corto y la pelota le quedó a Pillud, quien lanzó un centro al corazón del área: Cardozo salió a destiempo y fue anticipado por Verón. Iban 2 minutos y había gol del Ferroviario.
Desordenado por largos pasajes del parcial, al local le costó progresar en el campo y construir juego. Zelarayán y Fernández intercalaron puestos de manera permanente, pero no pudieron hacerse manija del equipo. Jara quedó aislado y sólo a fuerza de pelotazos fue abastecido.
El santiagueño dejó que el Pirata manejara el balón lejos de su arco y mientras pasara por Longo o Saravia no había peligro. Pero en el tramo final de la etapa el juego cambió, porque “el Chino” se movió mejor y un par de filtraciones dejaron a Jara y a “Uvita” de frente al gol, pero Aguerre lo impidió.
Hubo largos pasajes de desorientación que mostraron un equipo con mucha gente en ataque, pero con poca movilidad. Cuando ajustó estuvo cerca del conseguir el empate.
Apareció una ráfaga de seis minutos en el inicio del ST que fue lo mejor del local, con varias chances para marcar que chocaron contra la figura de Aguerre, pero a los 7 una contra tras perder la pelota en el borde del área santiagueña, dejó a Barrera para el 2-0 y todo se desbordó de nuevo.
Belgrano se quedó sin ideas, empezó a dar golpes y a equivocarse una y otra vez hasta que llegó el tercero. No pudo gestar nada en ataque y el final fue de empujar, volverse a equivocar y ver cómo la visita se llevó todo. Un partido muy parecido “al viejo Belgrano”, ese que se equivocaba seguido, regalaba mucho en defensa y fallaba todo en ataque.
Belgrano sufrió una noche de nervios, errores y muchas confusiones que lo dejaron con las manos vacías en su cruce con Central Córdoba de Santiago del Estero que le ganó 3 a 0 por la sexta del Clausura. Además, la derrota lo dejó fuera del grupo de los ocho.El Celeste se equivocó en el inicio de los dos tiempos y en los dos primeros remates del visitante, logró sacarle una ventaja indescontable que derivó en la segunda caída en Alberdi desde el inicio del certamen. Pagó el Pirata ser desordenado y equivocarse en la primera jugada del partido. Después, cuando presionó, buscó y estuvo a centímetros del empate, volvió a fallar ante Aguerre y en un retroceso mal gestado en el inicio del complemento vio esfumarse sus chances y perdió muchísimo antes de que el silbato del flojísimo Nazareno Arasa le bajara el telón. Fue un juego en el que los nervios le ganaron a las ideas y en el que el desorden superó al concepto de equipo mostrado fechas atrás. Goleado, golpeado y superado por un equipo práctico y simple, la “B” se fue mirando el césped en busca de respuestas a una noche olvidable por su nivel de juego, pero en especial porque no supo controlarse y mantener la serenidad cuando estaba abajo.La etapa inicial comenzó de la peor manera para el Pirata, porque en una jugada sin riesgo se combinaron un par de fallas que le dieron la chance al visitante de ponerse en ventaja.Meriano despejó corto y la pelota le quedó a Pillud, quien lanzó un centro al corazón del área: Cardozo salió a destiempo y fue anticipado por Verón. Iban 2 minutos y había gol del Ferroviario. Desordenado por largos pasajes del parcial, al local le costó progresar en el campo y construir juego. Zelarayán y Fernández intercalaron puestos de manera permanente, pero no pudieron hacerse manija del equipo. Jara quedó aislado y sólo a fuerza de pelotazos fue abastecido. El santiagueño dejó que el Pirata manejara el balón lejos de su arco y mientras pasara por Longo o Saravia no había peligro. Pero en el tramo final de la etapa el juego cambió, porque “el Chino” se movió mejor y un par de filtraciones dejaron a Jara y a “Uvita” de frente al gol, pero Aguerre lo impidió. Hubo largos pasajes de desorientación que mostraron un equipo con mucha gente en ataque, pero con poca movilidad. Cuando ajustó estuvo cerca del conseguir el empate.Apareció una ráfaga de seis minutos en el inicio del ST que fue lo mejor del local, con varias chances para marcar que chocaron contra la figura de Aguerre, pero a los 7 una contra tras perder la pelota en el borde del área santiagueña, dejó a Barrera para el 2-0 y todo se desbordó de nuevo.Belgrano se quedó sin ideas, empezó a dar golpes y a equivocarse una y otra vez hasta que llegó el tercero. No pudo gestar nada en ataque y el final fue de empujar, volverse a equivocar y ver cómo la visita se llevó todo. Un partido muy parecido “al viejo Belgrano”, ese que se equivocaba seguido, regalaba mucho en defensa y fallaba todo en ataque.La Voz
