Aun cuando el promedio nacional marca una baja estadística de 14,8 puntos, las provincias del norte y algunas regiones puntuales del país continúan con marcas de pobreza que orillan el 50% e inclusive sobrepasan el 60%.
En la lectura general del relevamiento se advierte que en la medición del segundo semestre del año pasado comparada con la correspondiente al primer semestre, siete regiones pasaron de porcentuales cercanos o superiores al 60%, a índices 10 o 12 puntos por debajo.
De cualquier manera la pobreza estructural se mantiene. El caso más notable es el conglomerado denominado Gran Resistencia, en el Chaco, donde la pobreza medida en personas se sitúa en el 60,8% y la indigencia es del 22,4%.
Aun así, presenta una caída frente a la fotografía tomada por el Indec para el primer semestre del año pasado, cuando en esa región la pobreza era del 76,2%, son casi 16 puntos menos de individuos en esa condición.
Ese caso, el del Gran Resistencia, eleva el promedio de la región Noroeste al 47% porque otros conglomerados, como Corrientes, Formosa y Posadas, se ubican en 36%, 46,2% y 43,4%, respectivamente.
En el Noroeste, la pobreza promedio siempre medida en personas es del 42,8% (bajó 14 puntos), con Santiago del Estero y La Banda como los lugares más afectados con el 48,6%. La Rioja y Catamarca se ubican en el 46%.
Concordia (Entre Ríos) es otro lugar con altos índices: la actual medición dio 57,1% (era de 65,8%).
En la denominada Región Pampeana, con un promedio de 35,6%, sus cinco grandes conglomerados urbanos bajaron unos 14 puntos. Gran Santa Fe es el más afectado, con 43,4%; segundo se ubica Paraná con 38,5%, La Plata alcanza el 37,3%; en cuarto lugar aparece el Gran Córdoba con 35,5% y por último Rosario con 32,4%.
En Río Cuarto, una ciudad donde la pobreza subió con notoriedad en la última década, la caída entre los semestres fue de 16,8%. En el primero del año pasado fue de 54,3% y ahora del 37,5%.
En la Patagonia, la baja de la pobreza medida en personas fue de 17%. Viedma-Carmen de Patagones es el aglomerado más complicado, con 39,4%, pero en el semestre anterior marcó el 56,7%.
En Cuyo la disminución promedio fue de 10,4%, con guarismos parejos entre San Luis, San Juan y Mendoza, entre 39,7% y 42,2%.
En los partidos del Gran Buenos Aires (los más numerosos en cantidad de habitantes), la pobreza bajó del 59,7% al 42,1%, y la indigencia se situó en 10,1%.
Precisamente, de los 17,9 millones de pobres estimados en todo el país, la baja estructural medida por la Encuesta Permanente de Hogares en los 31 conglomerados implica que hay 11.337.979 compatriotas pobres y 2.451.657 indigentes.
De estos últimos datos, en el Gran Buenos Aires hay 5.987.424 personas en condición de pobreza y 1.382.378 en indigencia. Para el caso del Gran Córdoba, los números son 569.654 pobres y 138.199 indigentes, a los cuales hay que agregar 68.868 pobres y 10.792 indigentes en Río Cuarto.
Aun cuando el promedio nacional marca una baja estadística de 14,8 puntos, las provincias del norte y algunas regiones puntuales del país continúan con marcas de pobreza que orillan el 50% e inclusive sobrepasan el 60%.En la lectura general del relevamiento se advierte que en la medición del segundo semestre del año pasado comparada con la correspondiente al primer semestre, siete regiones pasaron de porcentuales cercanos o superiores al 60%, a índices 10 o 12 puntos por debajo.De cualquier manera la pobreza estructural se mantiene. El caso más notable es el conglomerado denominado Gran Resistencia, en el Chaco, donde la pobreza medida en personas se sitúa en el 60,8% y la indigencia es del 22,4%.Aun así, presenta una caída frente a la fotografía tomada por el Indec para el primer semestre del año pasado, cuando en esa región la pobreza era del 76,2%, son casi 16 puntos menos de individuos en esa condición.Ese caso, el del Gran Resistencia, eleva el promedio de la región Noroeste al 47% porque otros conglomerados, como Corrientes, Formosa y Posadas, se ubican en 36%, 46,2% y 43,4%, respectivamente.En el Noroeste, la pobreza promedio siempre medida en personas es del 42,8% (bajó 14 puntos), con Santiago del Estero y La Banda como los lugares más afectados con el 48,6%. La Rioja y Catamarca se ubican en el 46%.Concordia (Entre Ríos) es otro lugar con altos índices: la actual medición dio 57,1% (era de 65,8%).En la denominada Región Pampeana, con un promedio de 35,6%, sus cinco grandes conglomerados urbanos bajaron unos 14 puntos. Gran Santa Fe es el más afectado, con 43,4%; segundo se ubica Paraná con 38,5%, La Plata alcanza el 37,3%; en cuarto lugar aparece el Gran Córdoba con 35,5% y por último Rosario con 32,4%.En Río Cuarto, una ciudad donde la pobreza subió con notoriedad en la última década, la caída entre los semestres fue de 16,8%. En el primero del año pasado fue de 54,3% y ahora del 37,5%.En la Patagonia, la baja de la pobreza medida en personas fue de 17%. Viedma-Carmen de Patagones es el aglomerado más complicado, con 39,4%, pero en el semestre anterior marcó el 56,7%.En Cuyo la disminución promedio fue de 10,4%, con guarismos parejos entre San Luis, San Juan y Mendoza, entre 39,7% y 42,2%.En los partidos del Gran Buenos Aires (los más numerosos en cantidad de habitantes), la pobreza bajó del 59,7% al 42,1%, y la indigencia se situó en 10,1%.Precisamente, de los 17,9 millones de pobres estimados en todo el país, la baja estructural medida por la Encuesta Permanente de Hogares en los 31 conglomerados implica que hay 11.337.979 compatriotas pobres y 2.451.657 indigentes.De estos últimos datos, en el Gran Buenos Aires hay 5.987.424 personas en condición de pobreza y 1.382.378 en indigencia. Para el caso del Gran Córdoba, los números son 569.654 pobres y 138.199 indigentes, a los cuales hay que agregar 68.868 pobres y 10.792 indigentes en Río Cuarto.La Voz
