El mundo Talleres vive horas de pura felicidad, tras obtener la Supercopa Internacional ante River en Paraguay. Si bien en el torneo local todavía le cuesta encontrar resultados, la gente recibió al equipo contra Rosario Central con mucha alegría.
Luces, fuegos artificiales, banderas y cantos fueron los protagonistas de un espectáculo que rodeó al estadio Kempes en el momento de la salida de los equipos al campo de juego.
El ambiente se oscureció, aparecieron las luces de los celulares y todo fue perfecto en la previa del duelo que finalizó sin goles.
El mundo Talleres vive horas de pura felicidad, tras obtener la Supercopa Internacional ante River en Paraguay. Si bien en el torneo local todavía le cuesta encontrar resultados, la gente recibió al equipo contra Rosario Central con mucha alegría.Luces, fuegos artificiales, banderas y cantos fueron los protagonistas de un espectáculo que rodeó al estadio Kempes en el momento de la salida de los equipos al campo de juego.El ambiente se oscureció, aparecieron las luces de los celulares y todo fue perfecto en la previa del duelo que finalizó sin goles.
La Voz
