El actor Leonardo DiCaprio (protagonista de grandes éxitos como Titanic, El Lobo de Wall Street, El Renacido, La Playa y muchos otros) dejó Hollywood por unos días y se sumergió en una de las regiones más impactantes de Brasil.
Durante su reciente viaje por la región (a fines de agosto de 2026), el actor -reconocido militante ambientalista, creador de la fundación Rewild- visitó el Pantanal, el humedal tropical más grande del mundo y uno de los grandes destinos internacionales para observar animales en libertad.
El actor, que llegó a Brasil acompañado por su pareja, la modelo Vittoria Ceretti, y un grupo de amigos, se alojó en Posada Caiman, en un exclusivo refugio de ecoturismo y conservación ubicado en la región de Miranda, en Mato Grosso do Sul.
En la zona conoció iniciativas dedicadas a la conservación de la biodiversidad y pudo acercarse a un ecosistema que combina paisajes singulares, fauna silvestre y una particular forma de vida.
El Área de Conservación del Pantanal fue declarado Patrimonio Mundial Natural por la Unesco. Foto Embratur
Qué es el Pantanal
Situado principalmente en los estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, en la región Centro-Oeste de Brasil, este inmenso bioma reúne ríos, llanuras y bosques adaptados a la alternancia entre las temporadas de inundación y sequía.
Por eso comprender el Pantanal comienza por seguir sus ciclos. El agua avanza sobre las llanuras, transforma los caminos en canales y, meses después, retrocede para devolverle espacio a la tierra firme. Ese movimiento del agua determina los desplazamientos de la fauna, la rutina de las haciendas y también la experiencia de los viajeros.
La Unesco reconoce el Área de Conservación del Pantanal como Patrimonio Mundial Natural, mientras que una zona más extensa forma parte de la Reserva de la Biosfera del Pantanal.
La relevancia del destino también se refleja en la prensa internacional: en 2026, el periódico británico The Telegraph incluyó el avistamiento de yaguaretés en la zona entre las 20 experiencias que hay que vivir al menos una vez.
Cómo recorrerlo
Dos regiones concentran algunas de las principales rutas de acceso. En el Pantanal Norte, en el estado de Mato Grosso, los ríos, canales y bosques de ribera permiten expediciones por distintos entornos, especialmente en zonas donde se registran avistamientos frecuentes de yaguaretés (o jaguares, como se los llama en Centro y Norteamérica).
El movimiento del agua determina los desplazamientos de la fauna y la experiencia de los viajeros. Foto Embratur
La localidad de Poconé es una de las bases para quienes recorren la ruta Transpantaneira, un famoso camino de ripio y tierra que en casi 150 km, y cruzando más de 100 puentes de madera, permite avistar gran variedad de fauna. Al final de la vía, Porto Jofre sirve como punto de partida para travesías por los ríos Cuiabá, Piquiri y Três Irmãos.
En el Pantanal Sur, en Mato Grosso do Sul, las localidades de Corumbá, Miranda y Aquidauana brindan acceso a estancias, alojamientos de naturaleza, cabalgatas, safaris terrestres e itinerarios fluviales. Ambas regiones, Norte y Sur, ofrecen perspectivas diferentes del bioma, determinadas por el paisaje, la estacionalidad y la historia de cada territorio.
Estancias, posadas y hoteles de naturaleza ofrecen variados niveles de comodidad y acceso a áreas naturales. La programación suele concentrarse al amanecer y al final de la tarde, cuando los animales están más activos, y puede incluir paseos en barco, safaris en vehículos abiertos, caminatas y expediciones nocturnas.
Las cabalgatas atraviesan llanuras, zonas inundadas y senderos, mientras que las noches despejadas, con poca iluminación artificial, son ideales para observar las estrellas.
Una hembra de yaguareté con su cría en el Encontro das Aguas State Park, Pantanal. Foto REUTERS/Sergio Moraes
Yaguaretés y más de 650 especies de aves
Avistar un yaguareté o jaguar en libertad es un ejercicio de paciencia. Entre julio y noviembre, cuando suele descender el nivel de las aguas, la concentración de animales cerca de los ríos puede favorecer los avistamientos en algunas zonas. Las embarcaciones salen temprano y avanzan lentamente mientras guías y pilotos examinan las orillas, escuchan sonidos y buscan movimientos entre la vegetación.
En tierra, los vehículos abiertos recorren rutas y senderos al amanecer y al final de la tarde. Además del yaguareté, pueden aparecer osos hormigueros gigantes, ciervos, tapires, pecaríes de labios blancos y numerosas especies de aves. Los guías interpretan huellas y comportamientos y explican por qué la conservación del hábitat resulta decisiva para estas especies.
En el Pantanal se han registrado más de 650 especies de aves. Foto Embratur
El Pantanal es también un referente para la observación y la fotografía de aves, con más de 650 especies registradas. Tuyuyús, guacamayos jacinto, garzas, espátulas, martines pescadores, seriemas y urutaúes pueden encontrarse en llanuras, orillas de ríos, senderos y zonas cercanas a las haciendas.
Cruceros y safaris en barco
Los cruceros por el río Paraguay permiten recorrer distintas zonas del Pantanal durante varios días, utilizando el barco-hotel como alojamiento y base para realizar actividades en tierra y agua. Con salida desde Corumbá, las embarcaciones atraviesan llanuras inundadas, bosques ribereños y horizontes abiertos.
Los safaris en pequeñs embarcaciones siguen rastros y sonidos de la fauna. Foto Embratur
El itinerario puede incluir paseos en embarcaciones pequeñas, senderismo y observación de aves. Entre los destinos aparece la Serra do Amolar, donde las formaciones montañosas se encuentran con ríos, llanuras y bosques.
Los safaris en barcos más pequeños son una alternativa de menor duración. Se concentran en la búsqueda de animales a lo largo de canales y orillas, con navegación lenta para seguir sonidos y movimientos. Es habitual que garzas, tuyuyús, martines pescadores, guacamayos, cormoranes, caimanes y capibaras aparezcan durante el recorrido.
Sabores y vida pantanera
En las estancias y comunidades, guías, peones, artesanos y habitantes comparten saberes construidos a partir de la convivencia con los ríos, el trabajo rural y las transformaciones del paisaje. Sus historias muestran al Pantanal como un territorio culturalmente diverso.
También hay safaris terrestres, que son más extensos en la estación seca. Foto Embratur
Esa relación también se refleja en la cocina, que va de pescados de río a carnes de cocción lenta, arroz carreteiro -con carne seca, creado por los antiguos conductores de carretas tiradas por bueyes (carreteiros) que viajaban durante días por las llanuras-, caldo de piraña o sopa paraguaya.
También son comunes la paçoca de carne seca -carne salada desmenuzada y tostada con harina de mandioca-, macarrão de comitiva -que preparaban los peones o vaqueros durante sus largos viajes por los campos; se elabora en una sola olla con fideos tipo espagueti, carne seca, carne de sol o charque, y a veces tocino o lomo de cerdo- y farofa de plátano macho. Todos sabores que reúnen influencias indígenas, fronterizas y rurales.
Proyectos de protección
En distintas zonas del Pantanal, los viajeros pueden conocer el trabajo de investigadores, biólogos y guías que monitorean especies y hábitats. Las actividades requieren reserva previa y dependen de la temporada y las condiciones sobre el terreno.
El caimán es uno de los habitantes del Pantanal. Foto Embratur
Onçafari. En Caiman Pantanal, la propiedad que visitó Leonardo DiCaprio en la región de Miranda, esta organización desarrolla proyectos de investigación, ecoturismo, reintroducción de animales, prevención de incendios y protección de áreas naturales. Comenzó a trabajar en el bioma en 2011, con el jaguar como foco principal.
Los huéspedes pueden participar en safaris en vehículos y conocer las técnicas utilizadas para localizar y monitorear a los animales. Los guías también explican el papel de los grandes depredadores y las normas para observarlos sin alterar su comportamiento.
Projeto Arara Azul. Creado en 1990, monitorea nidos y estudia la reproducción del guacamayo jacinto y de otras aves. En la misma propiedad, los visitantes pueden observarlas en libertad y conocer parte del trabajo de campo.
Vista aérea de Poconé y su parroquia Nossa Senhora do Rosário. Foto Embratur
Instituto Homem Pantaneiro y Serra do Amolar. En la Serra do Amolar, el instituto trabaja en la protección de áreas naturales, el apoyo a las comunidades y la prevención y el combate de incendios. A través del programa Amolar Experience, los viajeros pueden participar en itinerarios por reservas privadas y otras zonas del Pantanal, con navegación, caminatas, observación de fauna y visitas previamente acordadas a comunidades locales.
Datos útiles
Cómo llegar
La puerta de entrada al Pantanal Norte es Cuiabá, capital de Mato Grosso. Con Gol Linhas Aereas en mayo 2027, desde US$ 563 ida y vuelta (escala en Brasilia). Por LATAM, con escala en San Pablo, US$ 635.
Cabalgatas por un paraíso natural de Brasil declarado Patrimonio Mundial. Foto Pablo Grossman.
Desde Cuiabá, tomá un auto o autobús hacia Poconé (unos 100 km, aprox 1 hora y cuarto de viaje). En Poconé comienza la famosa Transpantaneira, que va hasta Porto Jofre.
Al Pantanal Sur, las puertas de entrada son Campo Grande, capital de Mato Grosso do Sul, o Corumbá. A Campo Grande por Gol en mayo 2027, desde US$ 563; por LATAM, US$ 601 (vía San Pablo).
Desde Campo Grande se puede conducir hacia ciudades como Aquidauana, Miranda o Corumbá por la carretera asfaltada BR-262. Desde estos pueblos hay traslados a las haciendas (fazendas) o hacia la Estrada Parque Pantanal (rutas MS-228 y MS-184).
Un Jabiru volando sobre el río Paraguay cerca de Caceres. Foto. AFP PHOTO / Nelson Almeida
Cuándo ir
La mejor época para visitar el Pantanal va de mayo a octubre, temporadas intermedia y seca, porque la fauna silvestre se concentra en ríos y abrevaderos. En junio y julio hay menos turistas; septiembre y octubre son los meses más secos pero también los más calurosos, con temperaturas que pueden trepar hasta los 45 gradeos en ocasiones. Agosto es el mejor mes para ver aves migratorias. De diciembre a mayo es época de lluvias, y gran parte del terreno se inunda.
Vacunas
No son obligatorias, pero sí recomendables, las vacunas contra fiebre amarilla, hepatitis A, fiebre tifoidea y tétanos. En la zona no hay riesgo de malaria
Cuánto cuesta
Hay alojamientos de distinto tipo y precio. Por ejemplo el hotel Gold Fish en Corumbá (3 estrellas), desde US$ 42 la habitación doble por noche. Hotel Canoas, en Poconé, US$ 68 con desayuno; cabañas Paraíso da Serra, en Aquidauana, US$ 146; Pousada da Peralta, en Bonito, US$ 39.
El estadio Arena Pantanal de Cuiabá tiene capacidad para 41.112 espectadores. Foto EFE
Safari premium de 4 días desde Cuiabá, US$ 2.340 por persona (3 noches en alojamientos ecológicos o haciendas; todas las comidas, guía bilingüe profesional (inglés/portugués) y rastreadores locales, todas las actividades y precios de entradas, traslados desde y hacia el aeropuerto, transporte dentro del Pantanal en 4x4, barco, furgoneta o coche.
Los cruceros fluviales y barcos-hotel desde Corumbá rondan los US$ 4.900 por persona en paquetes de 5 días con todo incluido, o unos US$ 7.417 por día en embarcaciones privadas.
Dónde informarse
• https://descubramatogrosso.com.br/polos/pantanal/
• https://visitbrasil.com/es/location/pantanal-es/
• https://www.visitms.com.br/es/pantanal-mato-grosso-do-sul/
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