Las tendencias del fitness se construyen por una combinación de parámetros de belleza y consensos que alcanza la comunidad médica. En general, alguno de estos elementos prevalece por sobre los otros. Pero en el caso del entrenamiento de glúteos parece existir actualmente una relación equilibrada entre estos componentes.
En el plano estético, los glúteos siempre representaron un sector clave a ejercitar. Pero ahora es en el plano de la salud donde este entrenamiento gana cada vez más consideración: “Trabajar el tren inferior es la base para fortalecer toda la cadena posterior. Entrenarlo es construir los pilares del cuerpo”, sostiene Charly Chagas, especialista en fitness.
“En Estados Unidos los gimnasios ya tienen espacios exclusivamente dedicados al ejercicio de glúteos, con más de 40 variedades de máquinas. En Argentina, donde cada vez se otorga más valor al entrenamiento de fuerza, estamos empezando a recorrer ese camino”, agrega.
En efecto, los glúteos conforman uno de los grupos musculares más importantes del cuerpo y su entrenamiento es fundamental para mejorar la estabilidad de la pelvis y la cadera, favorecer una postura adecuada y prevenir dolores en la zona lumbar y de las rodillas.
Al mismo tiempo, ayuda a optimizar el equilibrio y la capacidad para realizar movimientos cotidianos como caminar, correr, subir escaleras o levantar objetos. Se trata de músculos clave en la generación de fuerza y en la prevención de lesiones, por lo que su fortalecimiento es esencial en cualquier programa diseñado por especialistas en medicina del deporte.
En Estados Unidos ya tienen más de 40 variedades de máquinas para glúteos.
El trabajo de glúteos involucra tres músculos con roles distintos. El glúteo mayor es el que aporta la fuerza principal para saltar, subir escaleras o acelerar al correr. El glúteo medio y el glúteo menor, en cambio, son los encargados de alejar la pierna del cuerpo y de sostener la pelvis estable cuando caminamos apoyados en una sola pierna.
A su vez, un estudio del Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy agrega que estos músculos también intervienen, en menor medida, en la rotación de la cadera. Por eso una rutina completa combina ejercicios como el hip thrust o el peso muerto rumano, que trabajan la extensión de cadera, con movimientos como las elevaciones laterales o los ejercicios con banda elástica, que apuntan a esa otra función de estabilidad.
El fortalecimiento de los grandes grupos musculares del tren inferior también incrementa el gasto energético durante el ejercicio, favorece el mantenimiento de la masa muscular y contribuye a mejorar la sensibilidad a la insulina y el metabolismo de la glucosa. Como resultado, favorece la salud metabólica y el mantenimiento de la autonomía física con el paso de los años.
Realizarlos de la forma correcta
No obstante, es importante saber cuál es la forma correcta de realizar una rutina de glúteos, ya que si los ejercicios se realizan de manera errónea pueden generar lesiones: “El ejercicio más popular para trabajar el área es el Hip Thrust, que consiste en la elevación repetida de la cadera con la espalda apoyada en un respaldo.
Cuando se utiliza una técnica deficiente, el peso libre puede generar molestias en la zona lumbar o en la pelvis. Las máquinas diseñadas específicamente para este ejercicio pueden facilitar una ejecución más estable y reducir riesgos, especialmente en personas con poca experiencia”, indica Chagas.
Guillermo Vélez, cofundador de Mercado Fitness Nutrition, asegura: “El entrenamiento de glúteos se ha convertido en una de las tendencias más fuertes de la industria del fitness a nivel global. Cada vez más gimnasios destinan espacios específicos para este tipo de entrenamiento, impulsados por una creciente demanda que combina objetivos estéticos, de rendimiento y de salud.
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