Thiago Tirante dio sus primeros pasos en el club de tenis La Cumbre, en La Plata. Los primeros pasos en el tenis y en la vida. Porque allí, en el predio que pertenece a sus abuelos y donde lo entrenaron durante años sus tías, empuñó por primera vez una raqueta a los 9 meses. El tiempo pasó y comenzó a soñar con dedicarse al tenis. Lo cumplió. Vio cientos de veces a Roger Federer y Rafael Nadal por la tele, siendo todavía un niño, con los ojos grandes, llenos de admiración. Fue sparring de ambos en el Torneo de Maestros, en 2019. No llegó a enfrentarlos. Y este sábado, en Cincinnati, estuvo frente a frente con Novak Djokovic, el que completa el fantástico “Big Three”. No solo eso: lo descolgó del poster y logró la mejor victoria de su carrera. Su ascenso está siendo meteórico.
Fue la nota positiva (muy positiva) de una jornada en la que perdieron Tomás Etcheverry y Mariano Navone. Tomy se despidió del torneo al caer por 6-3 y 7-6 (7-4) con el francés Terence Atmane, mientras que a La Nave lo eliminó el belga Alexander Blockx por 6-3 y 6-4. El domingo, en tanto, debutará Francisco Cerúndolo con Nuno Borges y su hermano Juan Manuel chocará con Arthur Rinderknech, mientras Sebastián Báez enfrentará a Learner Tien y Marco Trungelliti irá por la sorpresa ante Daniil Medvedev.
Es como si hubieran pasado varios años de la serie de Copa Davis en Busan, Corea del Sur, de donde Tirante se fue lleno de frustración luego de perder el cuarto punto de la serie entre argentinos y coreanos, que pudo haber sido decisivo. Pero no. Pasaron apenas algunos meses. Y el platense de 25 años, número 50 del mundo, muestra hoy mayor consistencia en su juego, un admirable control de las emociones y la misma contundencia que lo llevó a ser número uno del mundo a nivel juvenil.
El que ahora lo sufrió fue Djokovic, quien cedió por 2-6, 6-4 y 6-4 en dos horas y 44 minutos de juego. De esta manera, Thiago avanza a la tercera ronda de un Masters 1000 por cuarta vez en su carrera, toda en este 2026, el año de su explosión. "Hice un muy buen trabajo dentro de la cancha y manejé muy bien los nervios de enfrentar a una leyenda como Novak. Sí, sin dudas fue la victoria más importante de mi carrera”, fueron sus primeras palabras en la entrevista post partido, en inglés.
La derecha de Tirante, su arma más poderosa. Foto: Aaron Doster/Imagn Images
Y agregó: “Estoy aliviado porque había tenido muchos break points que no pude aprovechar. Seguí creyendo en mi derecha y en mi saque junto a mi equipo, pensaba en mi familia y en mis amigos que seguro estarán muy contentos ahora mismo. Mi equipo me dio mucha confianza para seguir empujando en los momentos importantes y creo que esa fue la llave".
El saque y la derecha de Tirante son una flecha. En el primer parcial, con set point en favor de Djokovic, ejecutó un tiro ganador a 193 kilómetros por hora. ¿Cómo no asociar su juego con el de Juan Martín Del Potro, al margen de que hablar de Delpo es hablar de palabras mayores en la historia de nuestro tenis? Nole volcó su juego sobre el revés del platense, como lo hacía cuando enfrentaba al tandilense, pero no le alcanzó con esa simple estrategia y con la chapa que muchas veces le permite sacar adelante partidos que se le complican.
Tirante nunca se sintió amedrentado por “la leyenda del tenis”, como él mismo lo definió al hablar en español frente al micrófono de la ATP. Con errores y aciertos, siempre buscó atacar a un adversario que lo consiguió todo en el tenis y al que los 39 años comienzan a pesarle, más allá de que se sostiente en el top 10 (es el número 5 del mundo). Ejecutó 40 winners y cometió 37 errores no forzados, toda una declaración de intenciones. Y convirtió apenas 2 de los 15 puntos de quiebre que tuvo en su favor. Suficiente.
"Fue muy especial, la verdad. Fue mi primera vez enfrentando a Novak. Nunca ni siquiera había entrenado con él y haber jugado hoy, en un torneo grande como este, pudiendo llevarme la victoria... Estoy muy feliz. Fue difícil manejar los nervios al principio por el hecho de jugar en una cancha central contra la leyenda del tenis. Me apoyé en mi equipo", dijo después, tranquilo, como si acabara de ganarle un punto a su tía Vanesa en La Cumbre.
Djokovic y Tirante, en acción. Foto: Aaron Doster/Imagn Images
Al revisar el archivo, la victoria de Tirante adquiere una dimensión todavía mayor. Fue apenas la octava derrota de Djokovic en 68 encuentros disputados ante tenistas argentinos. Solo tres jugadores del país lo habían vencido previamente: Del Potro (4 veces), Guillermo Coria (2 veces) y David Nalbandian, quien se impuso en el inolvidable Masters 1000 de Madrid 2007 en el que también venció a Federer y Nadal antes de alzarse con el título.
Tirante enfrentará ahora a Martin Landaluce en busca de los octavos de final en Cincinnati, instancia a la que llegó la semana previa en Montreal. Será un nombre a tener en cuenta de cara al US Open, el último Grand Slam de una temporada que tiene a muchos jugadores intentando arrimarse al dominio de Jannik Sinner y del ausente Carlos Alcaraz, con Alexander Zverev y el propio Djokovic siempre en la consideración.
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