El presidente de Francia Emmanuel Macron y Brigitte, la primera dama, pasan sus últimas vacaciones presidenciales en el Fuerte de Brégançon, ese monumento histórico de piedra sobre el Mar Mediterráneo, cerca de Bormes la Mimosa, la tierra del héroe franco argentino Hipólito Bouchard, compañero de Guillermo Brown. Un descanso que se inició el 29 de julio, luego que visitara los incendios en Burdeos, y que él llama “vacaciones trabajadas”.
La revista Paris Match, propiedad del billonario Vincent Bollore, publicó esta semana su tapa con el presidente francés en jet sky, bronceado, con guantes y chaleco de protección, en el agua, bajo el titulo: “Último verano al comando”. Las fotos no llevan firma sino DR y el texto está redactado por Florian Tardif, que reconstruye los hábitos de vacaciones de la pareja presidencial.
En cuatro dobles páginas aparecen las fotos que han irritado a los políticos franceses, que ven al presidente Macron divertirse como un chico, con sus guardaespaldas, en el Mar Mediterráneo. Mientras el país regresa a los incendios, la sequía y el fuego agobia a los agricultores y septiembre comienza a angustiar a todos los franceses porque es el mes en que se pagan los impuestos.
Macron aparece en una doble página, como un adolescente en shorts de baño, en un gomón, acompañado por sus cuatro agentes de seguridad, que se han convertido en sus amigos. Luego aparece en una doble página con en un jet sky colorado y blanco, solo, a alta velocidad, con el mar de fondo y anteojos de sol, mirando a la cámara.
Emmanuel Macron saluda a las tropas durante el desfile militar por el Día de la Bastilla en la Place de la Concorde, en París, el 14 de julio. Foto: REUTERS
En una playa de piedra del Fuerte, Brigitte Macron toma sol, vestida de negro, con zapatillas. Una sombrilla blanca, una plancha de surf y un bote de goma son parte del paisaje. Rumbo a la playa, Macron sale a practicar un deporte nuevo para él: el surf y cómo mantener el equilibrio en traje de neoprene. Luego Brigitte, sentada en una lancha blanca Yamaha, pasea por el mar junto a sus custodios.
Críticas de socialistas y ecologistas
Cuando la mayoría de los franceses están de vacaciones, otros no pudieron pagar las suyas, y la “canicule” es sofocante, el secretario general del partido socialista, Olivier Faure, criticó a Macron, fotografiado por Paris Match "divirtiéndose en una moto acuática durante la ola de calor".
"Durante la ola de calor, cuando Francia arde, cuando algunos franceses no han podido irse de vacaciones, el presidente se divierte en una moto acuática en Brégançon. ¿Es ese el mensaje? Muy bien hecho", escribió Olivier Faure en X, en respuesta a la portada de la revista semanal, publicada ese mismo día.
Los ecologistas tampoco lo perdonaron. Para Marine Tondelier, secretaria nacional de Los Verdes y candidata presidencial, los franceses están viviendo un "verano apocalíptico", y "nuestro presidente, por lo tanto, se está dedicando un publi-reportaje sobre sus vacaciones en Paris Match".
"Emmanuel Macron: '¿Viste lo rápido que va mi moto acuática?'", se burló el viernes en X, estableciendo un paralelismo entre la foto y "las muertes causadas por cinco olas de calor, una sequía e incendios históricos, una crisis agrícola, el aumento vertiginoso del desempleo y la pobreza, una crisis de vivienda, una deuda abismal…". Para ella, esta foto es "una burla descarada al medio ambiente. Emmanuel Macron lo sabe".
El entorno del presidente indicó que el fotógrafo "no tenía acceso autorizado" para realizar su reportaje. "Se han robado fotos del presidente todos los años durante los últimos nueve años", lamentó también la misma fuente.
Un bombero trata de controlar el fuego en Luglon, Francia, este viernes. Foto: REUTERS
"Así es la política, como no me gusta", comentó Pierre Ouzoulias, senador comunista por Hauts-de-Seine, en la radio Europe 1. Hubiera preferido que Emmanuel Macron "estuviera en un camión de bomberos, ayudando a los bomberos a apagar el incendio. Ese habría sido su lugar", dijo. “Después del verano que hemos tenido, que demuestra que el presidente está, de hecho, de vacaciones, no creo que eso refleje el nivel de preocupación pública, que es generalizada”, añadió.
El presidente irá a ver a los bomberos
Despùes de las criticas y antes de regresar al Eliseo, el presidente Macron ha decidido honrar a los que combatieron los fuegos en Francia.
Ahora desea rendir homenaje a quienes trabajaron durante casi tres semanas para combatir las llamas. Tras la ceremonia conmemorativa del 82º aniversario de la Liberación de Bormes-les-Mimosas, el 17 de agosto, el presidente de la República se reunirá con los alcaldes de los municipios del Var, afectados por el incendio en el macizo del Gros Bessillon. Los bomberos que participaron en las labores de extinción también serán invitados a esta reunión y muestra de agradecimiento.
Después de unas primeras vacaciones en Marsella, los Macron eligieron este fuerte de Brègançon, que usó por primera vez el general Charles de Gaulle. La cama le quedaba chica, lo picaron los mosquitos y juró jamás volver. Los Pompidou pasaban en el fuerte hasta sus fines de semana de invierno. Claude, su esposa, fue quien lo decoró, con arquitectura moderna. Giscard d´ Estaing pasaba las vacaciones pero no François Mitterrand, que desertó de la residencia de verano presidencial. Jacques Chirac adoraba ir, cuzar a St Tropez y hablar con los vecinos en la playa. François Hollande la abrió al público y Macron se instaló todos los veranos.
Fue el que construyó una piscina y le encanta trabajar en una mesa, en una terraza, mirando al mar. Desde allí llamó a Gianni Infantino por el escándalo de la FIFA; al presidente egipcio Abdel Al Sissi, al príncipe Mohamed de Arabia Saudita, a Abdallah de Jordania, que no estaba lejos, y organizó la visita papal a Francia del 25 al 28 de septiembre próximo.
Pero después de las cinco de la tarde, el ritmo cambia en el fuerte. Macron se divierte. Va a la piscina y se divierte como si fuera “una colonia de vacaciones”. Después el jet sky en el mar. Macron ama la velocidad. Y el box durante una hora con uno de sus custodios. Cada dos días,12 kilómetros de marcha por el bosque.
En su último año en el poder, no podrá ser candidato presidencial nuevamente. Pero los encuestadores sostienen que su popularidad se eleva si se ocupa de lo internacional. Tiene un 20 por ciento de opinión favorable al fin de su mandato.
Pero Macron no cree que se va: “Él te habla como si fuera eterno, como si le faltaran tres mandatos”, le dijo a Paris Match uno de sus ministros.
“Yo detesto los adioses”, dice Emmanuel. En mayo llegará esa fecha tan temida y por eso disfruta de sus últimas vacaciones en el fuerte de Brègançon, su lugar favorito.
Todavia no hay comentarios aprobados.