El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos (EE.UU.) bajó una décima hasta el 3,4% interanual en julio influenciado por una disminución en los precios de la energía y a tono con los pronósticos de los analistas, que preveían una continuación en la caída de los combustibles tras el pico provocado por la guerra en Irán. La inflación subyacente, que excluye los volátiles componentes de energía y los alimentos, bajó al 2,5%, una décima menos que en junio, informó este miércoles el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).
La cifra interanual de inflación está por encima del umbral del quedó por debajo del salto al 4,2% registrado en mayo pasado, cuando se alcanzó el nivel más alto desde abril de 2023.
A pesar de esta desaceleración, la inflación sigue siendo más alta que antes de que comenzara la guerra con Irán en febrero, cuando era del 2,4%.
La inflación ha sido impulsada por una serie de factores, entre ellos los aranceles del presidente Donald Trump, el encarecimiento de la gasolina derivado de la guerra con Irán y un auge de la inversión en infraestructura de inteligencia artificial que ha elevado los precios de los chips de computadora.
La pregunta clave para quienes combaten la inflación en la Reserva Federal —y también para los consumidores que lidian con precios altos de la gasolina y los alimentos— es con qué rapidez se desvanecerán esos efectos puntuales.
Al excluir las volátiles categorías de alimentos y energía, la inflación subyacente también bajó a 2,5% en julio respecto de hace un año, frente al 2,6% de junio. Los precios subyacentes subieron 0,2% de junio a julio. Aumentos mensuales de alrededor de 0,2% serían lo suficientemente bajos con el tiempo como para acercar la inflación a la meta del 2% de la Reserva Federal.
La inflación, junto a los datos de desempleo y el producto interior bruto (PIB), es clave para evaluar la salud de la economía y sirven a la Reserva Federal para tomar decisiones en materia de política monetaria.
La Fed mantuvo estables los tipos de interés en el rango del 3,5 y el 3,75 % al término de su reunión de fines de julio, la segunda presidida por Kevin Warsh como jefe del banco central.
Con información de agencias
D.D.
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