Reino Unido se convirtió en el primer país de Europa en autorizar el orforglipron, un medicamento para adelgazar de la estadounidense Eli Lilly and Company que viene haciendo mucho ruido en la industria farmacéutica. Será comercializado con el nombre de Foundayo.
La autorización fue confirmada este lunes por la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios británica (MHRA, por sus siglas en inglés), que habilitó su utilización bajo receta tanto para el control del peso como para pacientes con diabetes tipo 2. Estados Unidos ya había dado el visto bueno al medicamento el 1° de abril.
La gran novedad no es solamente que sirva para adelgazar. Orforglipron forma parte de la misma revolución farmacológica que impulsó medicamentos como Wegovy, Ozempic y Mounjaro, pero se toma una vez al día en forma de comprimido y no requiere ayuno ni restricciones respecto de la comida o el agua.
En Reino Unido comenzará con una dosis de 0,8 miligramos, que podrá elevarse progresivamente a 2,5; 5,5; 9; 14,5 y 17,2 mg, permaneciendo al menos un mes en cada escalón.
Cómo funciona el orforglipron y cuánto permite adelgazar
Orforglipron es una molécula pequeña y no peptídica que imita la acción del GLP-1, una hormona que el organismo libera después de comer. Su actividad sobre zonas cerebrales relacionadas con el apetito aumenta la sensación de saciedad, reduce el hambre y disminuye los antojos.
Un cartel de Eli Lilly. Foto: AP
En las personas con diabetes tipo 2 también contribuye a reducir la glucosa cuando se encuentra elevada.
Su principal prueba hasta el momento fue ATTAIN-1, un ensayo de fase 3 que incluyó a 3.127 adultos con obesidad o sobrepeso y enfermedades asociadas, pero sin diabetes. Los participantes fueron seguidos durante 72 semanas y recibieron orforglipron o placebo, además de recomendaciones sobre dieta y actividad física.
Los números explican buena parte del entusiasmo. Entre quienes permanecieron bajo tratamiento con la dosis más alta, la reducción promedio fue del 12,4% del peso corporal, frente al 0,9% del grupo placebo.
Si se consideran todos los pacientes asignados al medicamento, incluso aquellos que abandonaron o no cumplieron completamente el tratamiento, la caída promedio fue del 11,1%, contra el 2,1% con placebo. Además, se registraron mejoras en circunferencia de cintura, triglicéridos, colesterol no HDL y presión arterial sistólica.
Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine sobre semaglutida oral registró una reducción promedio del 13,6% a las 64 semanas considerando a todos los participantes y de hasta 16,6% entre quienes mantuvieron el tratamiento.
¿Por qué se habla de una píldora “de por vida”?
Hablar de un tratamiento “de por vida” no significa que una persona tome orforglipron durante un período y quede delgada para siempre. La obesidad es considerada una enfermedad crónica y recurrente, y numerosos estudios muestran que, cuando se interrumpen los tratamientos farmacológicos, parte del peso perdido tiende a recuperarse.
El remedio será será comercializado con el nombre de Foundayo. Foto: REUTERS
Precisamente por eso, un ensayo de fase 3b denominado ATTAIN-MAINTAIN, publicado en 2026 en Nature Medicine, investigó si orforglipron podía funcionar como tratamiento de mantenimiento después de bajar de peso con inyectables. Participaron 376 personas que previamente habían recibido el principio activo de Mounjaro/Zepbound o semaglutida.
Después de un año, quienes habían usado tirzepatida y pasaron a orforglipron conservaron aproximadamente el 74,7% de la pérdida de peso conseguida, frente al 49,2% de quienes recibieron placebo. Entre quienes venían de semaglutida, la conservación fue del 79,3%, contra apenas 37,6% con placebo.
Los autores remarcaron, sin embargo, dos limitaciones: el estudio duró solamente un año y no comparó el cambio a orforglipron con continuar utilizando los inyectables.
Es ese escenario el que permite pensar al medicamento no sólo como una herramienta para perder kilos, sino como una terapia crónica para mantenerlos alejados.
Cuáles son sus efectos adversos
Como ocurre con otros agonistas GLP-1, tampoco está libre de efectos adversos. La MHRA señala como los más frecuentes las náuseas, diarrea, constipación, vómitos, indigestión y dolor abdominal.
Estados Unidos agrega advertencias sobre pancreatitis, problemas de vesícula, deshidratación y determinadas enfermedades tiroideas.
En Reino Unido sólo podrá utilizarse con receta en adultos con un IMC de 30 o más, o entre 27 y 30 cuando exista al menos una enfermedad relacionada con el peso. Y aunque ya recibió autorización sanitaria, todavía no estará disponible a través del sistema público NHS: antes deberá atravesar la evaluación de costo-efectividad del NICE.
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