29/08/2026 19:38
Titulares
Quiniela de Santa Fe: resultado del sorteo de la Nocturna de hoy, sábado 29 de agosto Quiniela de Córdoba: resultado del sorteo de la Nocturna de hoy, sábado 29 de agosto Quiniela de la Provincia: resultado del sorteo de la Nocturna de hoy, sábado 29 de agosto Cómo es Barreda, el femicida más famoso de la Argentina, con la sonrisa de Luis Machín Juez desestima confesión de presunto cerebro del 11-S por considerar que no fue voluntaria Así están las tablas del Torneo Clausura 2026: Vélez, perjudicado ante Riestra, perdió terreno en la anual y Boca le cortó distancia La Joaqui adelantó su nueva canción y fue interpretada como una indirecta a Luck Ra: “Ese gil, ¿quién se cree?” Mateo Valero Cortés: “Toda tecnología clave tiene un doble uso: mal empleada hace mucho daño, pero es vital” Quiniela de Santa Fe: resultado del sorteo de la Nocturna de hoy, sábado 29 de agosto Quiniela de Córdoba: resultado del sorteo de la Nocturna de hoy, sábado 29 de agosto Quiniela de la Provincia: resultado del sorteo de la Nocturna de hoy, sábado 29 de agosto Cómo es Barreda, el femicida más famoso de la Argentina, con la sonrisa de Luis Machín Juez desestima confesión de presunto cerebro del 11-S por considerar que no fue voluntaria Así están las tablas del Torneo Clausura 2026: Vélez, perjudicado ante Riestra, perdió terreno en la anual y Boca le cortó distancia La Joaqui adelantó su nueva canción y fue interpretada como una indirecta a Luck Ra: “Ese gil, ¿quién se cree?” Mateo Valero Cortés: “Toda tecnología clave tiene un doble uso: mal empleada hace mucho daño, pero es vital”
Boom de Noticias - Villa Carlos Paz
Nacionales

La costumbre de la indiferencia

La costumbre de la indiferencia

La historia demuestra que los grandes procesos de deshumanización empiezan mucho antes de la violencia.

Hay preguntas que sobreviven al paso del tiempo porque nunca encuentran una respuesta definitiva. Una de ellas nació después del Holocausto y continúa interpelándonos: ¿cómo una sociedad puede acostumbrarse al sufrimiento del otro?

La filósofa Hannah Arendt dedicó buena parte de su obra a comprender el totalitarismo. Pero, además de estudiar a los verdugos, intentó responder otra cuestión: ¿cómo era posible que millones de personas siguieran con su vida cotidiana mientras sus vecinos eran perseguidos, humillados y finalmente exterminados? Quería comprender un mecanismo profundamente humano y, justamente por eso, peligroso: la capacidad de acostumbrarnos.

El horror rara vez comienza con la violencia extrema. Antes existe un proceso silencioso: el dolor deja de conmovernos, el otro deja de ser un semejante y la injusticia pasa a formar parte del paisaje. La Shoá fue un crimen único e irrepetible, cuya especificidad histórica no admite comparaciones. Sin embargo, las preguntas éticas que dejó siguen vigentes porque advierten sobre un riesgo permanente: la naturalización de la indiferencia.

Esa inquietud resuena hoy. Convivimos con personas que duermen en la calle, jubilados que deben elegir entre medicamentos o alimentos, hospitales con recursos insuficientes, trabajadores que pierden su empleo y jóvenes que perciben el futuro como una promesa cada vez más distante. Las causas pueden discutirse desde distintas perspectivas económicas y políticas. Lo que no debería naturalizarse es ese sufrimiento.

Vivimos rodeados de indicadores: déficit fiscal, inflación, riesgo país o reservas. Son herramientas indispensables para comprender la economía. El problema aparece cuando el lenguaje de los números reemplaza al de las personas. Detrás de cada índice de pobreza hay vidas concretas; detrás de cada despido, una familia; detrás de cada recorte presupuestario, una escuela, un hospital o un tratamiento que puede no llegar.

Toda política económica expresa una concepción sobre el Estado, el mercado y la responsabilidad colectiva. Ese debate es legítimo. Pero existe otro que lo trasciende: el de la responsabilidad ética.

El filósofo Hans Jonas sostenía que esa responsabilidad también alcanza a las consecuencias previsibles de nuestras decisiones. Aplicada a la política, la pregunta resulta inevitable: si un gobierno sabe que determinadas medidas pueden deteriorar las condiciones de vida de millones de personas, ¿puede desentenderse de esos efectos porque nunca fueron el objetivo buscado?

El sociólogo Zygmunt Bauman advertía que las sociedades contemporáneas corren el riesgo de producir seres humanos “descartables”: personas que dejan de ser vistas como sujetos de derechos para convertirse en un problema económico o administrativo. Esa deshumanización no siempre necesita discursos de odio. Muchas veces alcanza con la indiferencia.

Quizás allí resida uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. No solo discutir qué modelo económico produce crecimiento, sino decidir qué lugar ocupa la dignidad humana dentro de ese proyecto de sociedad.

La historia demuestra que los grandes procesos de deshumanización empiezan mucho antes de la violencia: comienzan cuando dejamos de sentirnos interpelados por el dolor ajeno.

La calidad de una democracia no se mide únicamente por sus elecciones, sus instituciones o sus indicadores económicos. También se mide por su capacidad de no acostumbrarse nunca al sufrimiento de quienes quedan al margen.

Porque el día en que el hambre, la pobreza o la exclusión dejan de escandalizarnos, el problema ya no será solamente económico o político. Será, sobre todo, una derrota moral.

Comentarios

Debes iniciar sesion o registrarte con una cuenta de lector para comentar.

Todavia no hay comentarios aprobados.

Boom FM
Boom FM En vivo