El café contiene cafeína, pero también polifenoles, ácidos clorogénicos y diterpenos como cafestol y kahweol, compuestos que cambian según el grano y la preparación.
En los últimos años, diversos estudios siguieron de cerca la relación entre el consumo de café y la salud del hígado, el cerebro y el metabolismo.
En el hígado se concentran los mayores beneficios del café.
Cuáles son los beneficios del café para el hígado
En el hígado se concentran los mayores beneficios del café. Un estudio a gran escala sobre fibrosis y cirrosis, reunió a más de 130.000 participantes y quienes consumían café presentaron menores probabilidades de desarrollar estas enfermedades que quienes no lo hacían.
Otro análisis sobre hígado graso encontró un riesgo 23% menor de enfermedad en consumidores de café y una asociación con menor fibrosis entre quienes ya tenían el diagnóstico. Los autores aclararon que los datos eran fundamentalmente observacionales.
El vínculo también aparece en cáncer hepático. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, dependiente de la OMS, encontró evidencia de menor riesgo de cáncer de hígado entre consumidores, aunque no clasificó al café como un producto protector contra el cáncer en general.
Qué encontraron los estudios sobre el cerebro y el metabolismo
Parte del interés se explica porque el café aporta sustancias además de cafeína. Harvard identifica entre sus componentes polifenoles como el ácido clorogénico y diterpenos como cafestol y kahweol.
Qué encontraron los estudios sobre el cerebro y el metabolismo. Foto ilustración Adobe Stock.
La relación con la diabetes tipo 2 aparece en estudios de gran tamaño. Un metaanálisis incluyó 26 trabajos, más de un millón de participantes y 50.595 casos de diabetes.
El grupo con mayor consumo de café mostró un riesgo 29% menor que el de menor consumo. Por cada dos tazas adicionales al día, la incidencia se redujo un 12% en el análisis estadístico.
Un dato revelador sobre el café es que no depende únicamente de la cafeína, ya que los consumidores de descafeinado también mostraron una reducción del riesgo frente a la diabetes tipo 2.
Una revisión publicada en 2024 en la revista científica Food & Function, de la Royal Society of Chemistry, analizó datos de 38 cohortes que incluyeron a 751.824 personas y más de 13.000 casos de demencia.
Los investigadores observaron que consumir entre una y tres tazas de café al día se asociaba con un menor riesgo de desarrollar esta enfermedad, aunque advirtieron que la calidad de la evidencia disponible sigue siendo baja y que los resultados deben interpretarse con cautela.
Para Alzheimer, ese mismo trabajo no encontró una reducción significativa al comparar los mayores y menores consumidores de café. En Parkinson, en cambio, otros metaanálisis sí encontraron una asociación inversa, con el menor riesgo alrededor de las tres tazas diarias.
Cuánto café se puede tomar y por qué importa cómo se prepara
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos considera que hasta 400 miligramos de cafeína por día no suele asociarse con efectos negativos en la mayoría de los adultos sanos. No es una recomendación para alcanzar esa cantidad, sino un límite general de seguridad.
Cuánto café se puede tomar y por qué importa cómo se prepara. Foto ilustrativa Adobe Stock.
El número de tazas puede engañar porque un espresso, un café filtrado y una taza grande contienen cantidades diferentes de cafeína.
La sensibilidad también varía ya que algunas personas desarrollan insomnio, ansiedad, palpitaciones o molestias digestivas con dosis bastante menores.
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