Un avión de Qantas cruzó tres continentes y dos océanos en un solo trayecto, con 24 horas y 24 minutos de vuelo ininterrumpido. El hito, que incluyó dos amaneceres y dos atardeceres, es considerado el vuelo comercial directo más extenso jamás realizado.
La aeronave protagonista fue la MSN707, un modelo Airbus A350-1000ULR, que voló sin pasajeros a bordo como parte de las pruebas para el proyecto "Project Sunrise" de la aerolínea australiana. Despegó desde Melbourne y aterrizó en Toulouse, Francia, el 28 de julio, tras cubrir 12.460 millas náuticas.
La ruta elegida para ese tramo fue deliberadamente diferente a la del viaje de ida, que había unido Toulouse con Melbourne en algo más de 19 horas. La vuelta fue más larga porque la tripulación trazó un camino que atravesó el Pacífico en dirección a Los Ángeles, luego cruzó Estados Unidos y Canadá, y finalmente superó el Atlántico al sur de Groenlandia antes de sobrevolar el Reino Unido y llegar al sur de Francia.
El piloto de pruebas de Airbus Xavier Pepin, quien comandó la aeronave, explicó el esquema de trabajo adoptado para sostener la operación durante tantas horas.
El avión es un Airbus A350-1000ULR con tanque extra de 20.000 litros, apto para vuelos de más de 21 horas. Foto: Airbus.
"Para manejar la fatiga durante los vuelos de 20 a 23 horas, implementamos turnos de cuatro horas para cada piloto, pero rotamos a la tripulación cada dos horas. Este enfoque escalonado garantiza que, cuando un nuevo piloto se une a la cabina, superponga dos horas con el piloto saliente", contó en un comunicado de la aerolínea.
La tecnología detrás del vuelo récord
El A350-1000ULR está propulsado por dos motores Rolls-Royce Trent XWB-97 y cuenta con un tanque de combustible adicional de 20.000 litros, diseñado específicamente para permitir vuelos comerciales no stop de esta envergadura. Durante las pruebas, la tripulación también evaluó el funcionamiento de los sistemas de aire acondicionado y los compartimentos de descanso para la tripulación.
El objetivo concreto de estos vuelos de prueba es demostrar que la aeronave puede completar un "block time" —el tiempo total de operación desde que los motores se ponen en marcha hasta que se apagan— de 23 horas. Ese margen de seguridad es necesario para respaldar un tiempo de vuelo comercial previsto de 21 horas y 40 minutos entre Londres y Sídney.
El vuelo inaugural del servicio regular está programado para octubre de 2027 y, una vez en operación, se convertirá en el vuelo comercial no stop más largo del mundo, con 10.573 millas entre Sídney y Londres. El récord actual lo ostenta Singapore Airlines con su ruta entre Singapur y Nueva York JFK, que cubre 9.537 millas en alrededor de 19 horas.
El servicio regular Sídney-Londres arranca en octubre de 2027; las entradas se venden desde febrero de ese año. Foto: Airbus.
La ventaja para los pasajeros es concreta: Qantas indicó que el nuevo servicio directo les ahorrará hasta cuatro horas respecto de la conexión más rápida disponible hoy, que requiere al menos una escala en el camino.
Las entradas para los primeros vuelos de Sídney a Londres saldrán a la venta en febrero de 2027. Por ahora, el proyecto avanza en su fase de certificación técnica, con este vuelo histórico como uno de sus hitos más relevantes.
El trayecto de Melbourne a Toulouse no fue el primero de esta serie de pruebas: días antes, la misma aeronave ya había completado el viaje en sentido inverso, desde la planta fabricante de Airbus en Toulouse hasta Australia, en un recorrido que superó las 19 horas de vuelo.
Todavia no hay comentarios aprobados.