Un grupo de multimillonarios tecnológicos volvió a poner en movimiento el ambicioso proyecto California Forever, una ciudad planificada desde cero en el condado de Solano, al norte de California.
Según datos de CalMatters, el desarrollo ocuparía unas 100 millas cuadradas, equivalentes a cerca de 259 kilómetros cuadrados, una superficie mayor que la de Cleveland, Ohio.
Qué promete California Forever
California Forever se presenta como “la próxima gran ciudad estadounidense”. En su portal oficial, el grupo afirma que busca construir más de 170.000 viviendas, barrios transitables a pie, el mayor parque de fabricación avanzada de Estados Unidos y un gran astillero en una zona con acceso a un canal federal de aguas profundas.
El proyecto contempla una inversión privada de 215.000 millones de dólares, la creación de 530.000 empleos, 170.000 viviendas nuevas y hasta 16.000 millones de dólares en ingresos fiscales anuales. Los promotores lo presentan como una respuesta a la crisis de vivienda y como una oportunidad para generar empleo cerca del Área de la Bahía.
El proyecto tiene detrás a un grupo de inversores vinculados al mundo tecnológico y financiero. CalMatters señaló que California Forever está respaldado por multimillonarios tecnológicos y que su filial, Flannery Associates, comenzó a comprar tierras agrícolas en 2018, hasta reunir unas 62.000 acres en la zona.
Un render de una plaza en California Forever. Foto: California Forever.
El plan original, conocido como East Solano Plan, buscaba reclasificar 17.500 acres de tierras agrícolas para construir una ciudad densa de unas 400.000 personas. Esa propuesta fue retirada en 2024 tras una fuerte oposición local, malos sondeos y cuestionamientos del condado.
Apoyos, dudas y pelea por los permisos
Ahora, California Forever cambió de estrategia. El grupo intenta acelerar una nueva fase vinculada a Suisun Expansion Plan y Solano Shipyard, apoyándose en figuras políticas demócratas como Darrell Steinberg, expresidente del Senado estatal, y Bob Hertzberg, exlíder de la mayoría del Senado.
El objetivo es conseguir una revisión ambiental más rápida, limitar posibles litigios a 270 días y permitir que Suisun City anexe tierras del proyecto si fuera necesario. Los impulsores argumentan que California podría perder miles de millones de dólares en inversiones y decenas de miles de empleos frente a Texas u otros estados si no actúa con rapidez.
El render de una calle residencial en California Forever. Foto: California Forever.
Pero la iniciativa sigue rodeada de críticas. Legisladores locales, ambientalistas y vecinos advierten que el proyecto convertiría grandes extensiones agrícolas en fábricas y viviendas, con riesgos para el ecosistema y el cinturón verde del Área de la Bahía. También cuestionan que se intente acelerar una obra de semejante escala sin una revisión ambiental completa y actualizada.
California Forever no es solo una promesa urbanística: es una disputa sobre el futuro del crecimiento en California. Sus promotores hablan de viviendas, empleos e industria; sus críticos, de pérdida de tierras agrícolas, poder privado y atajos ambientales.
Así, la megaciudad todavía depende de permisos, decisiones políticas y una batalla local que está lejos de cerrarse.
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