20/07/2026 20:51
Titulares
El video que indigna en las redes: un piloto español habría confundido a un avión lleno de argentinos al anunciar al campeón del Mundial Lara Ferreiro, psicóloga: "El padre de Lamine Yamal puede generar de forma inconsciente un 'mandato de éxito' que lleve al joven a creer que su valor depende de no fallar" A los 35 años, murió una actriz y exfinalista de Miss Universo: "Era una persona maravillosa" Ernesto Alterio, actor: “No pito ni discuto ni entro en guerras absurdas cuando conduzco; mi ritual es mantener la tranquilidad al volante” Marc Cucurella, campeón de la selección española, sobre el autismo de su hijo: "A veces no sé cómo lo podemos ayudar" OpenAI presentó su primer dispositivo físico y sorprendió al mercado: así es el teclado Codex Micro ¿Se pueden recuperar los recuerdos de una persona muerta? La ciencia explora una posibilidad que parecía imposible Samsung se anticipa a Apple con un cambio radical en su próximo celular plegable: así será el Galaxy Z Fold 8 El video que indigna en las redes: un piloto español habría confundido a un avión lleno de argentinos al anunciar al campeón del Mundial Lara Ferreiro, psicóloga: "El padre de Lamine Yamal puede generar de forma inconsciente un 'mandato de éxito' que lleve al joven a creer que su valor depende de no fallar" A los 35 años, murió una actriz y exfinalista de Miss Universo: "Era una persona maravillosa" Ernesto Alterio, actor: “No pito ni discuto ni entro en guerras absurdas cuando conduzco; mi ritual es mantener la tranquilidad al volante” Marc Cucurella, campeón de la selección española, sobre el autismo de su hijo: "A veces no sé cómo lo podemos ayudar" OpenAI presentó su primer dispositivo físico y sorprendió al mercado: así es el teclado Codex Micro ¿Se pueden recuperar los recuerdos de una persona muerta? La ciencia explora una posibilidad que parecía imposible Samsung se anticipa a Apple con un cambio radical en su próximo celular plegable: así será el Galaxy Z Fold 8
Boom de Noticias - Villa Carlos Paz
Nacionales

El bicampeonato mundial consecutivo, una utopía que la Scaloneta no pudo quebrar

El bicampeonato mundial consecutivo, una utopía que la Scaloneta no pudo quebrar

Muy pocos países, en casi un siglo, alcanzaron el logro de levantar dos veces la Copa. Argentina estuvo a las puertas.

El hecho de que sólo dos selecciones –Italia en la década del 30 y Brasil a comienzos de los 60- pudieran lograr el bicampeonato mundial consecutivo refleja, con toda elocuencia, las dificultades de semejante desafío. Alcanzar la cumbre del Everest… y volver a subir. Pasaron más de seis décadas desde entonces.

Todas las comparaciones en el fútbol (y en general en los deportes) son dificultosas y hasta polémicas. Y mucho más, cuando nos referimos a épocas tan dispares. En el más amplio sentido: tecnológico, físico, empresarial, táctico-futbolístico. De aquella extraña síntesis de amateurismo-profesionalismo todavía vigente en los años 30 hasta un profesionalismo, pero sin tanto desarrollo, a fines de los 50. Nada que ver con el ritmo y velocidad de juego, y con la industria global y que maneja cifras estratosféricas, tal como se ha convertido el fútbol en nuestros días.

Apenas 13 países se dieron cita para el Mundial de Italia 1934 –segunda edición de la Copa- y ya eran 16 los que competían en la ronda final del 58, cuando triunfó Brasil. En la actualidad, la FIFA abrió hasta 48 cupos en esa misma ronda, extendiendo la competición y sus exigencias físicas.

La Selección Argentina del ciclo Scaloni, iniciado hace casi ocho temporadas, quedó a las puertas de semejante hazaña después de dejar hasta su último aliento, en un campeonato más amplio y extenuante. Había alcanzado el pico de su rendimiento con su sensacional victoria en Qatar 2022 y ahora ofreció -sin tanto brillo técnico pero con un inmenso coraje- la clase de sus hombres.

Desde aquel “bi” brasileño, ya nadie pudo repetirlo: el período de cuatro años entre Copa y Copa significa un gran cambio para los equipos, la renovación de sus talentos siempre resulta imprevisible y complicada. Desde entonces, solamente cuatro campeones pudieron volver a pelear una final: la Argentina campeona del 86 en Italia 90 -y también acumulando un gran desgaste físico en sus principales hombres, Maradona incluido-, luego Brasil campeón 94 (desbordado por Francia en 1998) y la misma Francia conducida por Deschamps y liderada por Mbappé lo hizo hace cuatro años en Qatar, tras su victoria en tierras rusas. La “Scaloneta” fue la cuarta en intentarlo y lo hizo con su entrega y categoría, hasta anoche.

Italia de 1934. Foto: AFP

Dimensionar el “bi” de la Azurra primero, o la Verdeamarelha después sólo vale en contexto.

Si nos remontamos a Italia 1934, lo primero que viene a la memoria son las condiciones políticas del campeonato: fue la primera vez que un régimen político decidió, sin recato alguno, la utilización del Mundial como elemento de propaganda. Aunque a Benito Mussolini no se le conocía afición por el fútbol, se entusiasmó por la sede del Mundial.

La Argentina y Brasil enviaron equipos de segunda línea, sin posibilidades de avanzar, Uruguay –campeón defensor- ni siquiera se presentó, en respuesta al boicot europeo que sufrió, como organizador, cuatro años antes. Mussolini le encomendó al DT (también psicólogo) Vittorio Pozzo el armado de su seleccionado, bajo el lema “Vencer o morir”. El Duce le ordenó: “Hay que ganar”. “Eso intentaremos, descuide”, dijo el DT. Mussolini replicó: “No me ha entendido: es una orden”.

Mussolini presenta los ganadores de la segunda Copa del Mundo de la historia: Italia 1934.

Aquella Italia contó con el refuerzo de cuatro argentinos (Monti y Orsi decisivos, además de Guaita y De María) y pasó algunos sobresaltos, antes de ganarle la final 2-1 a los checos en tiempo suplementario.

Cuatro años después, cuando ya se aproximaba la Segunda Guerra Mundial, Italia llegaba como favorito para defender su corona en Francia. También había logrado el oro olímpico en Berlín 1936. Por nuestro continente solo viajaron Antillas Holandesas, Cuba (ambos fueron goleados) y Brasil, que tenía entre sus figuras a Leónidas , quien --con 8 tantos-- sería el artillero de la Copa. Italia ni siquiera tendría la oposición de Austria: anexada por Hitler, había desaparecido como país independiente.

Los italianos, con un Meazza en su esplendor, le ganaron con lo justo por 2-1 a un Brasil exhausto en semifinales. Curiosamente y por razones jamás aclaradas, Adhemar Pimenta, el DT de Brasil, no incluyó a sus tres figuras: Leonidas, Brandao y Elba de Padua Lima, “Tim”. Junto a Meazza, Italia contaba con otras dos estrellas de los campeones del 34 (Giovanni Ferrari y Eraldo Monzeglio) y apenas un “importado” (el uruguayo Andreolo). Pero en ese Mundial despuntó el talento de Silvio Piola. El bicampeonato llegó con un claro 4-2 sobre los húngaros en el Estadio de Colombes.

El bicampeonato de Brasil (1958-1962) no solo inauguró una época dorada del fútbol de ese país, y marcó la figura de Pelé como la del más grande futbolista de ese tiempo, sino que cicatrizó las heridas por el Maracanazo del 50. En Suecia 1958, con la fulgurante aparición de un Edson Arantes do Nascimento (Pelé) de apenas 17 años, Brasil celebró su primera corona. Allí nombres como Didí, Vavá o Zagalo cimentaban la belleza de su juego. Y lo mismo hizo en Chile 1962, aunque la participación de O’Rei fue limitada, ya que se desgarró en el segundo partido. Su plaza fue cubierta por otro talento, Amarildo, mientras que la estrella fue su wing derecho, el inolvidable Garrincha. Pelé tendría su propio desquite ocho años más tarde en México, alcanzando su “tri” (personal y colectivo) en un formaciones ofensiva de lujo: Jairzinho, Gerson, Tostao, Pelé y Rivelino.

Pelpe en la semifinal entre Brasil y Francia de 1958. Foto: Xinhua

Fue uno de los Mundiales más violentos de la historia -solo comparable a Inglaterra 66 en ese aspecto- y Brasil lo cerró por 3-1 ante los checos. Y Joao Saldanha, por entonces comentarista y más adelante polémico DT de la “Canarinha”” escribió: “Dentro de 400 años, cada vez que la gente hable de fútbol, tendrá que hablar de Garrincha”.

Este 2022-2026 fue el intento de Messi y compañía, un ciclo excepcional de la Argentina que abarcó un título del mundo, un subcampeonato, la reconquista de la Copa América después de tres décadas (y su defensa), la Finalísima, una línea futbolística que alcanzó momentos inolvidables.

Y además, de su nivel de juego a lo largo de casi ocho temporadas, su maravilloso concepto de emprendimiento colectivo y solidaridad. Su coraje, puesto a prueba como nunca ante la adversidad, desde la final de Qatar hasta el paso a paso en cada instancia de los “mata-mata” de este Mundial. Todo respaldado por los resultados.

El balance total argentino en casi un siglo de Mundiales abarca siete finales, incluyendo tres títulos. Apenas Brasil, Alemania e Italia (últimamente en retroceso) pueden exhibir esos números.

Una España que ha recuperado la estética y categoría que ya la llevara a la cumbre en Sudáfrica 2010 presentó un plantel renovado y de mentalidad ganadora. Es un merecido campeón. De aquí al 2030, la incógnita.

Para el cierre de este ciclo argentino, nos queda el conmovedor mensaje del gran capitán Leo Messi, el más extraordinario deportista que admira el mundo entero: “Este grupo ya escribió una historia que nunca se olvidará y que nadie podrá borrar”.

Comentarios

Debes iniciar sesion o registrarte con una cuenta de lector para comentar.

Todavia no hay comentarios aprobados.

Boom FM
Boom FM En vivo