Un tigre de Bengala de 205 kilogramos fue abatido a balazos luego de pasar cuatro días suelto en los barrancos del Estado de México. El animal, llamado Kenzo, se había escapado de un criadero privado por un error humano durante trabajos de mantenimiento.
La secuencia de hechos que terminó con su muerte desató una polémica inmediata: según los reportes, una veterinaria con dardos tranquilizantes estaba presente en el momento del disparo.
La fuga ocurrió cuando operarios entraron al encierro de Kenzo para podar un árbol y dejaron las puertas abiertas por error. Así lo confirmó Jorge Zapata, coordinador de las Oficinas de Representación de Protección Ambiental, según detalló El País.
Zapata describió el episodio como un fallo de comunicación durante las tareas de mantenimiento en la instalación. El tigre, que tenía apenas 18 meses de vida, aprovechó la apertura y se internó en el terreno circundante.
Video
Mataron a balazos a Kenzo, un tigre de Bengala escapado en México
Poco después de la fuga, un vecino de la zona denunció que uno de sus caballos había sido atacado. La noticia activó un operativo de búsqueda de gran escala que incluyó decenas de efectivos, perros rastreadores y drones térmicos.
El animal se desplazó hacia una zona de vegetación densa, lo que obligó a los equipos de búsqueda a abandonar los vehículos y continuar a pie. Imágenes captadas por drones registraron los movimientos de Kenzo mientras avanzaba por el terreno. Finalmente, fue localizado en el fondo de uno de esos barrancos al cabo de cuatro días de rastreo.
La polémica del disparo
Pese a que el operativo contemplaba una estrategia de contención con sedantes, Kenzo terminó muerto por un disparo de arma de fuego.
Gustavo Ampugnani, director de Vida Silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente de México, defendió la decisión ante El País. "La prioridad es proteger las vidas de quienes están en peligro. Lamentablemente, murió", dijo.
Tras cuatro días de rastreo, fue abatido a balazos pese a que una veterinaria con dardos tranquilizantes estaba en el lugar. Foto: Procuraduría Federal de Protección al Ambiente de México/PROFEPA.
Ampugnani explicó que el equipo estaba listo para usar los dardos tranquilizantes, pero que Kenzo se abalanzó sobre la veterinaria que debía aplicarlos, lo que llevó a un oficial a disparar hacia el suelo a modo de advertencia. Luego, el tigre apareció por detrás de dos personas, dejando a los efectivos con apenas segundos para reaccionar.
"Hay que actuar rápido cuando el peligro es esencialmente inminente", sostuvo Ampugnani, y señaló que los dardos tranquilizantes no hacen efecto de forma inmediata. El arma de fuego, aclaró, "nunca fue disparada para matar".
En un primer momento, el operativo fue declarado exitoso y los vecinos de la zona celebraron que el tigre había sido recuperado sin mayores daños. Horas después se confirmó que Kenzo había muerto. "Presumimos que las heridas de bala causaron una hemorragia interna", afirmó el funcionario.
El criadero fue clausurado
Kenzo había nacido en Hidalgo, en un criadero privado habilitado por el Estado para el manejo de animales en cautiverio. A los ocho meses de vida fue vendido a Animal Experience, la instalación de la que escapó.
El criadero fue clausurado y sus animales, confiscados. Foto: Procuraduría Federal de Protección al Ambiente de México/PROFEPA.
Tras la fuga, las autoridades realizaron una inspección que derivó en la clausura del lugar por haber "violado el plan de manejo previamente autorizado por Semarnat", la agencia federal de medio ambiente.
El organismo tomó custodia de todos los animales que permanecían en el predio: un gavilán de Harris, un mono araña, un cocodrilo de Morelet, dos mapaches, una pitón birmana, dos jaguares y un oso negro.
El tigre de Bengala no es una especie nativa de México. Se trata de un animal protegido con una población estimada de alrededor de 4.000 ejemplares en libertad, la mayor parte en la India.
Todavia no hay comentarios aprobados.