La fuerza de la prensa está en su debilidad
El vértigo electoral excita los ánimos y llama a la acción para construir un futuro cada día más incierto. El Gobierno trata de rehacerse de las heridas que sufrió en Diputados tras dos derrotas cataclísmicas. Terminó pactando con todas las oposiciones para sacar leyes que nunca había imaginado que iba a apoyar, como la restauración de la Ley de Tierras de la familia Kirchner (2011) y una agenda para la Discapacidad que contradice todos los protocolos ideológicos del oficialismo. Se explica la crispación presidencial de arremeter con insultos a los mensajeros del mismo electorado que lo vota. Se descalifica solito por esos insultos que alarman más a los mercados cuando ven un intento entrópico que debilita más aún a un gobierno más que débil.
El ataque innoble a profesionales que no insultan y que tienen muy limitadas maneras de contrarrestar las amenazas del poder es otra de las imitaciones pleonásticas que hace el gobierno del trumpismo. El ataque a los medios nació en el escándalo del Watergate y ha ido escalando en la execración de la prensa por parte del poder. La versión criolla es esperpéntica cuando se hacen amenazas al riesgo de vida de los periodistas agraviados. Es muy de barra brava atacar al más débil y robarse la bandera ajena. Pero la fuerza de la prensa está justamente en su debilidad. La prudencia de los afectados blinda más su integridad, aunque llama a que algún fiscal se anime a iniciar una causa por presuntas amenazas. En suma, un gasto a pura pérdida de un gobierno que no encuentra la forma de armar un programa de continuidad después de 2027.
Cada cual hace su juego
En ese clima brumoso, cada cual hace su juego. Milei y Axel se imaginan polarizando entre sí. Ninguno construyó poder para llegar a donde llegaron. Son funcionarios "puestos". Ahora buscan que en 2027 aparezca alguien que los pueda poner. Quieren organizar el instante de 2023 que los llevó a donde están. No es fácil. Eso los debilita y la incertidumbre (el riesgo país, p. ej.) mide esa caminata por la cornisa. El PRO macrista ya optó por apoyarlo a Milei, está jugado de nuevo. Hace tiempo apoyando a Hernán Lacunza como candidato propio mientras a Milei le fracasa la consigna de que si saca las PASO puede ser reelegido. Entre que se le dificultan los acuerdos para eliminar las PASO y los números grises de la economía, el respaldo macrista se dilata en el tiempo. Patricia no es una nave autopropulsada, es un planeador: despega atada a un avión con motor, se suelta en el aire y planea hasta que se cae y nadie la sostiene. No aporta votos, a ella siempre hay que llevarla -Menem, De la Rua, Carrió, Macri, Milei- ¿ahora quién?
El peronismo va al centro
El cristinismo busca un acercamiento que mitigue la polarización que el propio peronismo fomentó hasta que se le dio vuelta y le hizo perder. Ese candidato del centro no está claro. Si Miguel Pichetto no hubiese peregrinado tan pronto a San José, ya sería él. Habrá que imaginar un formato como el de 2009 cuando Francisco De Narváez le ganó a Néstor Kirchner porque surfeó una ola del electorado que rechazaba a Cristina derrotada en la guerra del campo. Fue derrotada por un candidato anodino, pero por debajo estaban, entre otros, Mauricio Macri, Felipe Solá, Carlos Reutemann. Deteriora al peronismo el hecho de que es un gimnasio de la mutua mortificación. Coinciden en ideas, pero se matan por cuestiones personales. La apuesta de Kicillof es cortar con Cristina especulando con que hay un público anti-K y anti-Milei que puede sostener su chance. Cree que ya ha impuesto esa imagen y se dispone a buscar un acuerdo también hacia el centro. Sin PASO se le arruinaría la jugada de ganarle una PASO a Cristina o a su candidato. Uñac está en la ruta haciendo dedo, esperando que alguien lo levante."
Construir el balotaje
Después de todo, la urna no es un reparto de premios y castigos, es una caja de resonancia en la que se expresa la sociedad. Hoy un resultado depende más que nunca de la asistencia al voto. La urna no premia, castiga, y la abstención es hoy el voto castigo. Y lo hace con constantes históricas razonables que no se dejan llevar por la fiebre del sábado a la noche. En el país del balotaje, además, gana el dueño del balotaje.
¿Quién puede armarlo hoy? Tiene más chance la oposición que el Gobierno y así contrarrestar la balanza histórica de la dirección del voto, porque en el padrón hay más no peronistas que peronistas. Y no es por la reforma del 94; la reforma del 94 se hizo así para dispersar esa realidad social de la Argentina. La política de ocasión se refugia en las redes y huye de los canales formales, pero las redes son, como las algas del mar de los Sargazos, trampas que no se aferran a las raíces de la tierra firme. Mientras que la política se factura en la tierra firme; las urnas pertenecen a la realidad.
La última batalla de Bergoglio
La derrota en Diputados puede tener un corolario más serio este martes. Se reúne la Comisión de Vivienda que preside el graboista Itai Hagman para una sesión informativa sobre el proyecto de financiamiento de la Ley de Villas. Esa norma de 2028 ha sido jibarizada económicamente por el Gobierno. Ya le fracasó la intención de matarla con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad. La oposición del Senado se impuso, respaldada por gobernadores y por la Iglesia, y se cayó todo el capítulo.
La Iglesia defendía la iniciativa más importante en materia de política doméstica del papa Francisco. La había logrado, además, con el gobierno de Juntos por el Cambio, cuyo electorado es el que puso a Javier Milei en la presidencia. Se sumaron los gobernadores, que se sentían atacados porque el proyecto que envió el Ejecutivo, que les trasladaba competencias y gastos que la norma originaria responsabilizaba al gobierno nacional. Esa resistencia a la Ley de Villas se había manifestado ya en 2018 cuando se trató la norma en el Congreso. Los gobernadores entendían que los obligaba a destinar fondos para obras colaterales a las que se preveían en los casi 6 mil barrios populares. Además, les quitaba protagonismo en la política social. Este recelo se duplicó en el capítulo de la Ley de Propiedad que lograron derribar, porque los obligaba a asumir en buena parte su cumplimiento.
Milei intercepta a Jalil
La inminencia de la llegada del Papa al país potencia las chances de este proyecto presentado por 12 bloques legislativos de todos los colores de la oposición. Para la sesión informativa Hagman ha invitado a dirigentes sociales, representantes de Cáritas y a dos gobernadores. Uno es Alberto Weretilneck, de Río Negro, y el otro es Raúl Jalil, de Catamarca. Este mandatario no asistirá porque le coincide con una visita que el mismo martes hace Javier Milei a su provincia. Va a actos ligados a la actividad minera y también a reunirse con militantes de La Libertad Avanza de esa provincia. Jalil integra el grupo de gobernadores del peronismo que colabora con el gobierno en algunas iniciativas, pero es firme en la autarquía respecto de la marca mileísta. El año pasado el peronismo no fue en alianza con LLA, y espera que el año que viene ese sello no hipoteque el proyecto político del oficialismo local. El acuerdo político que tienen es que se apoya al gobierno nacional, pero a condición de que no se metan en la provincia.
No se metan en mi casa
Catamarca tiene en desarrollo proyectos para la explotación del cobre, que la convierte en una plaza de interés mundial. Milei va a celebrar eso, pero si quiere seguir teniendo el apoyo tiene que desbaratar las intenciones de los mileístas locales. Este viaje seguramente será para restañar la herida a la militancia catamarqueña, prenda de los intereses de la reelección de Milei. En Catamarca se replican tensiones que tiene el Gobierno en muchas provincias. El entretejido de cada distrito no facilita que el mileísmo logre apoyos a su proyecto de reelección, porque los gobiernos locales piden, antes que nada, que no se les metan en la casa. Tampoco el Gobierno ha mostrado tener habilidad para comprender las complejidades locales que caracterizan a provincias en donde conviven estereotipos difíciles de entender desde el AMBA. Es difícil entender, por ejemplo, a Jujuy sin comprender que parece una provincia peronista gobernada por radicales, o Córdoba, que actúa como una provincia radical pero gobernada por peronistas.
Brito intercepta a Cornejo
Este martes parece como otra jornada excepcional. Acumula expresiones que hay que desentrañar en su trama política. Jorge Brito hace una aparición en Mendoza, para acompañar a Alfredo Cornejo en la celebración del Día de San Rafael. El empresario llega por una gestión fina que tejieron en la cámara económica local con el auxilio de Ernesto Sanz, dirigente radical, y de Emilio Monzó, armador del proyecto presidencial de Brito.
Este empresario ya estuvo el fin de semana en otra actividad empresarial en Mendoza, junto a Cornejo, y le ha quitado todo color político a la visita. Tiene intereses en esa provincia, además del banco que dirige: controla un parque de energía fotovoltaica cerca de San Rafael y otro cerca de la capital mendocina. Esta presencia ocurre en el momento cuando se va a licitar la concesión del complejo Los Nihuiles, y se presume que el grupo Macro está interesado en participar. Más allá de esas constancias, nadie ignora cómo puede afectar a Cornejo esta presencia de Brito, de quien se presume que tiene que decidir una candidatura presidencial. El gobernador forcejea con el mileísmo para apartar a Luis Petri de la candidatura a sucederlo en el cargo con apoyo de Olivos.
Dos constructores del 2015
La intervención de Sanz y Monzó, dos constructores principales de Juntos por el Cambio en 2015, da más argumentos a la causalidad del encuentro, que a la casualidad. Monzó está en operaciones junto a otros dirigentes como Nicolás Massot y Diego Bossio, para que Brito consolide su proyecto. A Brito lo demora la posición de su consultor, Jaime Durán Barba, que le aconseja que no se haga el político ni se mezcle con políticos. Sanz, por su parte, cabalga junto a Jesús Rodríguez y Mario Negri la alternativa que se cobija bajo el lema “Radicales, estamos a tiempo”, animado además por Lilia Puig, Walter Ceballos, Adolfo Stubrin y Facundo Suárez Lastra. Sanz viene de un raid por Santa Fe en donde juntó a todas las tribus de su partido en una cena en el Club Amerian de la capital santafesina. Santa Fe es una provincia gobernada por el radicalismo, y esta iniciativa radical aspira a que juegue con su proyecto de presentar un candidato a presidente propio en las elecciones del año que viene.
“Volvé a casa”
Sanz, además, estuvo en una celebración que organizó la Facultad de Derecho de la universidad local. Fue un homenaje a egresados egregios que se dedicaron a la política bajo el lema "Volvé a casa". De esos homenajeados hubo muchísimos radicales, además de Sanz, como Ángel Rozas, Mario Cimadevilla, Horacio Usandizaga, Oscar Castillo; convivieron en esa estudiantina con otras estrellas de ayer, de hoy y de siempre, como los peronistas Vicente Joga y Rosana Bertone, o el conservador Ricardo Leconte. Ese programa de la nostalgia fue organizado por la decana de esa facultad, la dirigente radical Claudia Levin, que integró el Consejo de la Magistratura nacional. El programa "Volvé a casa" tiene previsto honrar a los graduados que han hecho carrera en la magistratura en el mes de noviembre; las estrellas serán Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti.
La conexión gallega interceptó a Milei
El gobierno celebró la visita del vicecanciller de Donald Trump, Christopher Landau, aunque debió escuchar sus retos por el aventurado proyecto Malvinas que ponía en la picota a empresas de los Estados Unidos. Esa iniciativa empezó a congelarse en el Congreso porque figuró, además, en los desencuentros de Milei en España. Ocurrió cuando la justicia argentina, en Río Grande y CABA, estaba ya tramitando denuncias contra empresas pesqueras españolas, que actúan en el área de Malvinas con permisos extendidos por los kelpers y protegidos por las fuerzas usurpadoras británicas. La mayoría de esas firmas tienen sede en Galicia. Alberto Núñez Feijóo es gallego, fue autoridad autonómica y hoy el PP sigue gobernando allí. Está de campaña para las elecciones de noviembre. Estar cerca de Milei era un daño de imagen que no necesitaba y menos en este momento; por eso se exasperó por el trato del presidente a Pedro Sánchez. Santiago Abascal, a quien Milei tenía previsto ver en Madrid, se fue a La Coruña a un acto de campaña en esa región, en donde Vox no tiene representación institucional. Aparecer con Milei tampoco le convenía.
La familia argentina de Chris Landau
Los funcionarios argentinos se extrañaron cuando Landau pidió a la Cancillería tiempo para reunirse con "mi familia argentina". Landau recibió en el Park Tower de Retiro a la familia del dirigente conservador Guillermo Mac Loughlin y su esposa Alicia Moyano. Se conocen desde los años cuando el padre de Landau, George, era embajador de los Estados Unidos en Venezuela. El suegro de Mac Loughlin y padre de Alicia era el dirigente conservador Francisco Moyano que representaba en Caracas a la Argentina, y trabó una fuerte amistad con Landau que su transmitió a sus familias hasta el día de hoy.
Landau es un gran conocedor de la Argentina y ha hecho carrera como dirigente del Partido Republicano; fue funcionario en la primera presidencia de Trump y vicecanciller en la segunda. Está ligado a Marco Rubio y se especula que, si este es candidato a presidente y gana, Landau tendrá responsabilidades más altas. Por eso en la Cancillería anotaron todo lo que este decía y escuchaba en diálogos en los que festejó que el país sea administrado por el excéntrico Milei (se usó otra palabra) para arreglar las cosas. Mac Loughlin es un abogado ligado al conservadurismo. Ha militado en el Partido Demócrata que alguna vez presidió fugazmente Victoria Villarruel. El PD ha perdido la personería en San Luis y Buenos Aires, y Mac Loughlin es el presidente de la Junta Promotora para la creación de un "Partido Liberal". Landau anotó todo y se lo llevó a Washington. ¿Le servirá? La Argentina le da lecciones al mundo. Contó Miguel Ángel Broda: "Hay un premio Nobel que llama todos los años y me pregunta qué pasa en Argentina y Brasil. Le cuento y en los últimos cinco minutos le digo: 'Bueno, Contame algo de Estados Unidos'. Dice: 'Mirá, con el laboratorio que ustedes son...'. Y hace comparaciones; sabe 50 veces más que la Secretaría del Tesoro de Estado" (diálogo con Maxi Montenegro).
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