En el campo estadounidense aumenta una tendencia conocida como “agrivoltaica” que consiste en compartir terrenos agrícolas con plantas solares. También existe otra práctica, el “pastoreo solar” que tiene a una maestra de Nueva Jersey como una de sus pioneras.
En 2013, Julie Bishop, una maestra de Newfield, vio cómo unos trabajadores cortaban el césped en un terreno ubicado a ocho kilómetros de su casa y pensó: “¡Qué desperdicio!”. Entonces, buscaba espacio para su rebaño de 50 ovejas y enseguida vio la oportunidad.
Un artículo de la Asociación Americana de Pastoreo Solar (ASGA) afirma que Bishop creía que las ovejas podían cortar la vegetación tan bien como las segadoras tradicionales.
Una idea y muchas gestiones
El terreno se había utilizado para la agricultura, pedro fue confiscado para destinarlo exclusivamente a la generación de energía solar. Bishop y la empresa encargada del proyecto tuvieron que acudir al municipio para solicitar la restitución del uso agrícola. Además, tuvieron que comparecer ante los departamentos de urbanismo y planificación, enviar una carta a la comunidad y celebrar un periodo de consulta pública para obtener una excepción.
Bishop forma parte de la Asociación Americana de Pastoreo Solar. Foto: AGSA.
Finalmente, tras casi un año de gestiones, Bishop pudo llevar sus ovejas al terreno para que se alimentaran allí. “A pesar de ser una de las primeras empresas de pastoreo solar y de carecer de asesoramiento profesional, Bishop logró gestionar con éxito su primera explotación”, dice el artículo.
Su experiencia también ha sido tema de un artículo de la Universidad Cornell. Este detalla que las 50 ovejas que ocuparon las 6 ha (15 acres) de la planta solar en 2014 se convirtieron en un rebaño de 450, sobre 34 ha (85 acres), en 2021. Para entonces Bishop ya había creado su propia empresa Solar Sheep LLC.
En el artículo de Cornell, Bishop afirma que el pastoreo solar no siempre es tan fácil como parece. “Con una planificación previa adecuada con las empresas de energía solar, muchos de estos problemas pueden evitarse”, dice.
Su experiencia, nacida casi de casualidad, le ha valido el reconocimiento de la Asociación de Pastoreo Solar (ASGA), de la cual forma parte.
En su trabajo de pastoreo solar, Bishop ha observado un cambio en la percepción de la comunidad. Durante las etapas iniciales del desarrollo, hubo resistencia por parte de las comunidades que no querían que se utilizaran tierras agrícolas para este fin.
Su éxito ha permitido que la comunidad vea el pastoreo solar de doble uso de una manera diferente, y ahora existe una percepción positiva de estas iniciativas.
“Como una de las pioneras en el pastoreo solar, Bishop está capacitada para asesorar a quienes deseen incorporarse a este sector”, dice el artículo de Cornell. Agrega que “ella recomienda asociarse con alguien con experiencia para aprender todos los detalles de la práctica y tener mucha paciencia”.
Advierte que “la planificación es compleja y a menudo hay que esperar para obtener permisos y completar la construcción”. Por último, “recomienda seleccionar cuidadosamente las ovejas que mejor se adapten al sistema de manejo”.
El pastoreo solar le cambió la vida por completo a Bishop, que ahora es una exitosa empresaria. Su granja principal sigue abarcando seis acres, pero los terrenos con pastoreo solar le proporcionan el espacio necesario para expandir su explotación.
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