Para instalar la planta de ácido sulfúrico de Los Azules, el proyecto de cobre de McEwen en San Juan, la compañía prevé traer especialistas finlandeses. “Hoy día, nosotros vamos a tener que traer personal”, explicó Rodolfo Ovalles, gerente de Legales y Asuntos Institucionales. Los contratos, señala, deberán contemplar la capacitación de trabajadores argentinos: “Los minerales se agotan, son recursos finitos; el conocimiento queda”.
Ovalles habló en la Universidad Siglo 21, en Córdoba, durante la presentación de un acuerdo de formación con IFC, la entidad del Grupo Banco Mundial dedicada al sector privado. La planta producirá un insumo para extraer el cobre que luego se convertirá en cátodos. El ejemplo mostró una necesidad que se suma a los caminos, la energía y los servicios para desarrollar los proyectos: contar con personal preparado.
La estimación presentada prevé al menos 11.000 nuevos empleos directos en operación hacia 2033. Más del 80% requerirá calificación media o alta. Se suman otros 54.000 puestos indirectos en transporte, logística, comercio y servicios.
“La gran oportunidad va a estar en la cadena de valor en cuanto a generación de empleo”, sostuvo Mariana Lef, oficial de Preinversión en Educación de IFC (Grupo Banco Mundial). Según Lef, los proyectos en estudio dan margen para capacitar, pero las necesidades cambian: equipos pequeños y especializados al comienzo, un pico de operarios e ingenieros en la construcción y dotaciones estables en la operación.
Las empresas advierten dificultades para encontrar perfiles y se disputan profesionales. Quieren trabajar con las universidades, pero “muchas dicen que los programas están desactualizados”, señaló Lef. La expectativa de contratación local también choca con brechas de formación en las comunidades.
El organismo buscó un socio educativo con alcance nacional y enseñanza a distancia. Siglo 21 y el Grupo Revolution presentaron más de 90 propuestas: cursos breves, certificaciones, tecnicaturas y carreras de grado y posgrado.
Universidad Siglo 21 organizó en Córdoba un seminario sobre recursos humanos en la minería.
“No tenemos que esperar cinco años para que una persona se pueda insertar”, planteó Leonardo Medrano, rector de la Universidad Siglo 21. El esquema permite obtener certificaciones por etapas y contempla tres recorridos: jóvenes que terminan el secundario, adultos que buscan reconvertirse y egresados técnicos que necesitan especializarse.
Con el gobierno de Jujuy también trabajan en esas líneas. Participaron representantes de esa provincia y de Catamarca, cuyas cámaras mineras ya tenían acuerdos con la universidad.
Con Exar, empresa que produce carbonato de litio en Jujuy, integrada por Ganfeng Lithium, Lithium Argentina y la provincial JEMSE, el trabajo se concentra en los proveedores comunitarios y apunta a profesionalizar a quienes ya prestan servicios y a preparar a los que quieren convertirse en proveedores.
No obstante, Lef advirtió que todavía falta un mecanismo para que las mineras informen qué trabajadores necesitarán, con qué preparación y en qué plazos, y las instituciones educativas puedan organizar la formación.
La universidad ya tiene los programas, pero falta financiar el acceso de quienes necesitan capacitarse. Juan Carlos Rabbat, socio fundador de Siglo 21, propuso que el Gobierno nacional destine parte de los préstamos del Banco Mundial a un fondo de becas y convocó a empresas, provincias e instituciones educativas a impulsar la iniciativa: “Si nos juntamos todos, podemos facilitar hacer un lobby”.
En ese marco, participó Fernando Sibilla, ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de Córdoba, quien aprovechó para sumar a sus industrias. “Debemos generar la mayor cantidad de empleo posible dentro del territorio nacional”, dijo y mencionó la metalmecánica, la industria automotriz y la construcción. "Las firmas cordobesas deberán integrarse con los proveedores de las provincias mineras", añadió.
Todavia no hay comentarios aprobados.