17/10/2026 08:17
Titulares
En Santa Fe también esperan la crecida del Paraná y trabajan a contrarreloj para salvar a miles de animales de las islas Vayamos al cine pero sin el ruidoso balde de pochocIo El escándalo del cine en Entre Ríos: y eso que no estaban comiendo pochoclo Fertilización balanceada: la estrategia para que el maíz alcance su potencial El nuevo Pacto Sentimental: ¿por qué las mujeres esconden a sus novios en las redes? La revancha de Lolo Miranda: de quedar libre y sufrir un juicio público por un video viral a jugar una final por el ascenso con Berazategui Racing vs. Independiente, el clásico del miedo: dos equipos en crisis, mucho para perder y un resultado que puede cambiarlo todo Denuncian al escritor Hernán Casciari por presunta estafa en la producción colectiva de sus filmes En Santa Fe también esperan la crecida del Paraná y trabajan a contrarreloj para salvar a miles de animales de las islas Vayamos al cine pero sin el ruidoso balde de pochocIo El escándalo del cine en Entre Ríos: y eso que no estaban comiendo pochoclo Fertilización balanceada: la estrategia para que el maíz alcance su potencial El nuevo Pacto Sentimental: ¿por qué las mujeres esconden a sus novios en las redes? La revancha de Lolo Miranda: de quedar libre y sufrir un juicio público por un video viral a jugar una final por el ascenso con Berazategui Racing vs. Independiente, el clásico del miedo: dos equipos en crisis, mucho para perder y un resultado que puede cambiarlo todo Denuncian al escritor Hernán Casciari por presunta estafa en la producción colectiva de sus filmes
Boom de Noticias - Villa Carlos Paz
Nacionales

El nuevo Pacto Sentimental: ¿por qué las mujeres esconden a sus novios en las redes?

El nuevo Pacto Sentimental: ¿por qué las mujeres esconden a sus novios en las redes?

El autor dice que, en el marco del feminismo y la crisis de identidad masculina, esa conducta muestra el avance de una forma de relación inédita. "Por primera vez, amar no exige de

Tener novio se ha vuelto algo poco “cool”. Algo que se insinúa, pero no se muestra. Algo que puede resultar embarazoso. Esa es la tesis del artículo: ¿Es tener novio algo de lo que avergonzarse? , una de las notas más comentadas, compartidas y vilipendiadas esta de Chanté Joseph. Y la pregunta es inmediata: ¿qué está pasando con las parejas?

Según la autora, las mujeres han empezado a esconder a sus novios en sus publicaciones en redes sociales: el hombre ya no aparece en primer plano, sino como una mano en el volante, una copa que entra por el borde, una nuca difuminada. Está, pero no del todo. De hecho, echando un ojo al Instagram de mi novia, me di cuenta que yo aparecía en solo 3 imágenes (tampoco sube muchas).

Muchos hombres han leído esto como un desprecio. No lo es. Es algo más profundo: la última fase de la emancipación femenina y el inicio de un nuevo Pacto Sentimental en el que la pareja heterosexual tradicional deja de ser el centro obligatorio de la vida adulta.

Chicas anti "normie"

Iustración. Pau R. Urquidi

Tradicionalmente, las mujeres valían más si tenían pareja, las solteras de más de 30 años eran sospechosas, el estatus de la mujer dependía del hombre al que accedía y su identidad era extensiva a la de él. Ese guión ha implosionado. Durante siglos la pareja heterosexual funcionó como un contrato narrativo que simplificaba la estructura de la sociedad. Él protagonizaba la película y ella aparecía en los créditos.

En los últimos años, las mujeres han descubierto algo que los hombres, paradójicamente, llevan siglos sabiendo: que una relación puede ser amor, pero también puede comerse tu identidad. Si antes tener novio te validaba socialmente y estar soltera era una señal de fracaso, ahora es al revés: tener novio te diluye, te vuelve “normie”, te hace menos interesante, mientras que estar soltera te da aura, libertad y control de tu propia narrativa.

Las redes sociales han acelerado esa conciencia. Por primera vez, millones de mujeres comparten relatos, comparan experiencias y entienden que pueden ser protagonistas de sus vidas sin tener que exhibir a un hombre como aval social. Ser “la novia de” ya no es un ascenso sino una reducción de posibilidades.

Masculinidad en crisis

A esto se le suma la actual crisis de identidad de los hombres: sueldo precario, imposibilidad de comprar vivienda, difuminación de los roles tradicionales, salud mental en caída… En definitiva una idea sencilla: ¿Para qué sirve un hombre que no es capaz de traer prosperidad a la pareja?

El hombre lleva un par de décadas viviendo lo que las mujeres viven desde el principio de los días: la sensación de ser insuficiente. Lo que para ellos es un shock reciente, para muchas mujeres ha sido la vida entera. Por eso, algunas sienten recelo a la hora de mostrarlos públicamente. Temen que un hombre les haga quedar mal, les rompa la estética, o directamente les arrebate su narrativa personal.

No es que ellas no quieran mostrar a sus parejas, es que no quieren explicar su vida a través de él.

No se trata de odio a los hombres. Se trata del recelo al marco heterosexual clásico que les hace perder su identidad como individuos. Es la redefinición de cómo son las parejas actuales.

Esta no es una batalla entre sexos. Es el principio de algo más profundo: la redefinición de cómo nos vincularemos las personas cuando la pareja tradicional ya no responde a todas las preguntas.

Cuando la pareja deja de ser una obligación identitaria, aparecen infinitas formas nuevas de relación. Los discursos que dicen que el progreso dinamita la familia tradicional, están en lo cierto. Lo que antes solo se concebía de una manera, ahora presenta infinidad de variantes y posibilidades: parejas que no viven juntas, poliamores, parejas homosexuales, heterosexuales, amigos que viven bajo el mismo techo, etc… Como siempre, la desazón social proviene de ese supuesto desorden que otros llamamos simplemente: libertad.

Otra fase del feminismo

Si en una primera fase del feminismo moderno, repartir las tareas de casa era el epicentro de la demanda, esta nueva fase requiere y exige cambios mucho más profundos:

  • La pareja no debe anular la individualidad, sino ampliarla.

  • La responsabilidad emocional es de dos, no un regalo unilateral.

  • La igualdad no es repartir tareas: es repartir vulnerabilidades. Amar no es poseer: es acompañar.

Un pacto donde:

No prometemos eternidad. Prometemos presencia.

No prometemos sacrificio. Prometemos cuidado.

No prometemos exclusividad emocional como contrato, sino sentido. La fidelidad emocional no se exige, se construye mientras los dos siguen encontrando un propósito común. Esa sea la mayor novedad del amor contemporáneo. Por primera vez, amar no exige desaparecer.

El nuevo Pacto Sentimental no busca reconciliar a hombres y mujeres como si fueran bandos enfrentados. Busca algo más ambicioso: aprender a elegirse sin dejar de ser libres.

Quizá el amor del siglo XXI no consista en encontrar a alguien que te complete, sino en encontrar a alguien que te acompañe mientras te completas tú o te vas descubriendo. Dos libertades que, por alguna razón inexplicable y hermosa, deciden caminar un tramo juntas sin perderse a sí mismas.

Comentarios

Debes iniciar sesion o registrarte con una cuenta de lector para comentar.

Todavia no hay comentarios aprobados.

Boom FM
Boom FM En vivo