El claustro de la Universidad de Cornell debate este miércoles una moción de falta de confianza en la dirección del centro por su gestión del caso de violación grupal de una estudiante cometido por otros siete jóvenes en una fraternidad.
El Senado del Profesorado, un órgano de representación académica, debatirá esta tarde una resolución que busca expresar su falta de confianza en la capacidad de la administración del centro educativo de élite para abordar eficazmente las agresiones sexuales en Cornell.
Paul Ortiz, profesor de historia del trabajo y miembro del Senado, lidera la moción contra la dirección, que se ha visto señalada después de que una estudiante, identificada con el pseudónimo Jane Doe para proteger su identidad, denunciara hace unas semanas a la universidad tras haber sido violada en 2024 durante horas por otros siete estudiantes en una fraternidad en el campus.
La demanda civil, que acusa a Cornell de no haber investigado lo sucedido ni sancionado suficiente a los implicados, llevó a la Fiscalía del condado a reabrir la investigación penal, aunque inicialmente no se presentaron cargos. El caso ha sido elevado a la fiscal general estatal, Letitia James.
En 2024, Jane Doe ya presentó una denuncia contra los siete estudiantes, y ahora lo hace también contra el centro.
Jane Doe "no es más que la punta del iceberg"
Según explica Ortiz, decenas de estudiantes, profesores y otros miembros de la comunidad universitaria les han pedido que planteen la moción desde un punto de vista general porque el caso de Jane Doe "no es más que la punta del iceberg".
"Estudiantes y antiguas alumnas han compartido experiencias de haber sido violadas en Cornell. Estas mujeres testifican que tenían miedo de denunciar las agresiones porque sentían que Cornell, en ocasiones, ha tratado la violación más como un 'problema de relaciones públicas' que como un delito atroz", asegura el profesor a
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