En Nueva York, la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA, por sus siglas en inglés) está implementando un nuevo sistema de control en líneas de autobuses de varios distritos para reducir las demoras provocadas por conductores que bloquean carriles exclusivos y paradas.
El programa busca agilizar el transporte público, evitar retrasos en las frecuencias y garantizar que las paradas permanezcan libres para garantizar el ascenso y descenso seguros de los pasajeros. La medida forma parte de la estrategia institucional Next Stop: Fast Buses, Better Service, que prevé sumar el sistema de multas fotográficas a 25 corredores adicionales a lo largo de 2026.
El sistema Control Automatizado por Cámaras (ACE, por sus siglas en inglés) no exige la presencia física de agentes de tránsito. Los equipos instalados en el frente de los autobuses registran de forma automática a los vehículos particulares o comerciales que cometan faltas específicas sobre las vías reservadas para el transporte público.
Mediante imágenes de alta resolución o de video, las cámaras del sistema ACE registran la matrícula, las coordenadas geográficas exactas y la hora a la que fue cometida la infracción. La información se transmite de forma cifrada al Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYCDOT), donde personal administrativo revisa la prueba para verificar que realimente existió una infracción antes de enviar la notificación formal por correo al propietario registrado.
¿Cuáles son las infracciones?
Según ha informado la MTA el sistema ACE ya está operativo en varias líneas de autobuses: B38 y B103 en Brooklyn, Q25 y Q63/Q66, en Queens, y Bx11 y Bx17 en el Bronx. Durante el resto del año, según está previsto en el programa, se agregarán más rutas de transporte público.
Las cámaras detectarán a los vehículos que obstaculizan los carriles exclusivos y las paradas. Foto: X/@MTA
Las conductas sujetas a citación mediante el registro fotográfico y de video contemplan tres escenarios principales:
• Invasión de carriles exclusivos: circular, detenerse o estacionar sobre las vías destinadas al transporte público fuera de las excepciones permitidas (como giros hacia la derecha o accesos a garajes).
• Bloqueo de paradas de autobús: obstruir las áreas delimitadas para la parada de las unidades, impidiendo que el colectivo se adose a la acera.
• Estacionamiento en doble fila: permanecer detenido temporal o prolongadamente en tramos monitoreados de la ruta.
Las multas generadas por el sistema ACE son de carácter civil y no descuentan puntos en la licencia de conducir. Sin embargo, el esquema sancionatorio penaliza la reincidencia de un mismo vehículo en un período de 12 meses:
- Primera infracción: 50 dólares.
- Segunda infracción: 100 dólares.
- Tercera infracción: 150 dólares.
- Cuarta infracción: 200 dólares.
- Quinta infracción: 250 dólares.
El sistema contempla excepciones operativas de tolerancia para evitar citaciones indebidas, como la detención inmediata para el descenso de un pasajero sin obstruir la marcha del colectivo, emergencias médicas documentadas o maniobras indicadas por agentes de las fuerzas de seguridad.
Los conductores no deberán preocuparse por las cámaras porque estas actúan de manera automática. Foto: MTA.
Para septiembre de 2026, más de 2.000 autobuses, casi un tercio de la flota operativa de la MTA, cuentan con dispositivos ACE sobre una red que supera las 825 millas (1.327 kilómetros) de carriles para transporte público. Según datos oficiales de la MTA, la liberación de vías exclusivas mediante esta fiscalización ha permitido incrementar la velocidad promedio de los autobuses hasta en un 30% en los tramos más congestionados de la ciudad de Nueva York.
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