Una persona puede pasar varias décadas trabajando en California, cotizando a un plan 401(k) y, al jubilarse, mudarse a Nevada. Esto podría evitarle pagar el impuesto estatal sobre esas prestaciones a pesar de haber cotizado en el Estado Dorado. El secreto: una ley federal de 1996 (4 U.S.C. § 114).
Ese año, el Congreso aprobó una ley federal específica porque California y otros estados con altos impuestos pasaron años tratando de cobrar tasas a los jubilados que se habían mudado a otros lugares de Estados Unidos. Por ejemplo, Nevada, donde no se aplica el impuesto individual sobre la renta.
Un artículo del sitio 24 Wall St explica que “la ley abarca una lista específica, más amplia de lo que la mayoría espera e incluye planes como el 401(k), las pensiones y los planes de participación en las ganancias, además de los planes 403(b) y 457, las cuentas IRA, los planes SEP y SIMPLE, y las pensiones de beneficios definidos como renta vitalicia”.
Gracias a la ley, un jubilado con un plan 401(k) tradicional de 1,2 millones de dólares que se muda a Las Vegas y luego retira $60.000 durante un año solo pagará los impuestos federales y quedará exento de los que pagaría en California sobre el dinero extraído.
De California a Nevada
El artículo advierte que “los ingresos por alquiler de una propiedad en California siguen considerándose originarios de ese estado, al igual que los ingresos de una sociedad colectiva o corporación S”. Además, “si el jubilado vende la casa que ocupaba en California después de mudarse, la ganancia seguirá considerándose de origen californiano”.
Mudarse a Nevada es una opción para evitar el impuesto a la renta de California. Archivo Clarín.
Cruzar el límite interestatal parece fácil, pero no lo es. La Franchise Tax Board (FTB) realiza auditorías de residencia que abarcan varios años atrás y carga al contribuyente con la prueba del cambio de domicilio. El estado utiliza una prueba de "conexiones más cercanas" basada en los factores de Bragg (dónde pasas tu tiempo, dónde viven tu cónyuge e hijos menores y dónde están tus médicos, entre otros).
Los especialistas de 24 Wall St recomiendan “vender o arrendar a largo plazo la vivienda en California, registrar los vehículos en Nevada, cambiar el registro de votante, trasladar el domicilio bancario y la atención médica principales, y permanecer menos de 183 días en California”.
Tomar esas medidas valdrá la pena, aseguran estos asesores financieros. “Para un jubilado que recibe una suma de seis cifras de un plan 401(k), evitar los tramos impositivos más altos de California año tras año se traduce en dinero real, en especial con el ajuste por costo de vida (COLA) de la Seguridad Social previsto para 2027, que apunta a un 3,3%”.
Nevada, con su mítica ciudad de Las Vegas, es un estado mucho más barato en cuanto a los impuestos que California. Getty Images.
Otra ventaja es que el costo de vida en Nevada es menor al de California. Comparado con el promedio nacional de 100, el Estado Dorado se sitúa en 110 frente al conocido por sus casinos de Reno y Las Vegas. El poder adquisitivo también es algo menor: los ingresos en California suman $86.378 frente a los $70.104 de Nevada. De esta manera, los $60.000 de retiro del plan de jubilación serían suficientes para poder vivir.
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