Cuando tres turbinas eólicas aparecieron en las tierras de Evelyn "Evie" Haupt, en Iowa, la producción agrícola prácticamente no cambió. Los enormes aerogeneradores ocuparon una pequeña parte de su propiedad, pero comenzaron a generar unos US$35.000 anuales que ayudaron a transformar las finanzas de la familia.
Haupt, por entonces de 75 años, poseía junto a su familia una granja de 160 acres, unas 65 hectáreas, en el condado de Adair. En 2024 contó que los ingresos provenientes de las tres turbinas contribuyeron a reducir una deuda agrícola que había alcanzado los US$350.000 hasta aproximadamente US$67.000.
Haupt, una querida integrante de la comunidad de Wellsburg, falleció el 17 de mayo de 2026 en UnityPoint Health - Taylor House en Des Moines, Iowa.
Sin embargo, su caso volvió a ganar repercusión por mostrar cómo los contratos entre productores rurales y compañías de energía eólica pueden proporcionar una fuente adicional de ingresos sin obligarlos a abandonar la agricultura.
Cómo tres turbinas ayudaron a pagar la deuda de la granja
La historia comenzó mucho antes de que los aerogeneradores llegaran a la propiedad. Haupt y su esposo, Charles, compraron la granja familiar a sus padres en 1976 y se dedicaron a producir maíz y soja y a criar ganado.
Vista general de algunos de los molinos generadores de energía eólica . Foto EFE ilustrativa
Con los años acumularon una deuda considerable. Cuando Charles murió en 2011, Evie quedó al frente de las decisiones relacionadas con la propiedad.
La oportunidad llegó cuando una compañía de energía eólica buscó tierras de la zona para instalar turbinas. En lugar de vender el terreno, los propietarios podían alquilar una pequeña superficie y continuar utilizando el resto para sus actividades agrícolas.
Haupt aceptó. En su propiedad terminaron instalándose tres aerogeneradores que, según explicó en 2024 a The Gazette, le proporcionaban en conjunto alrededor de US$35.000 por año.
Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
Ese dinero se convirtió en una fuente de ingresos relativamente estable frente a una actividad agrícola condicionada por factores como los precios de los granos y el clima.
“Fue una bendición”, aseguró la productora al describir el impacto económico que tuvieron las turbinas sobre la granja familiar.
Ocupan menos de tres acres de sus 160
Una de las principales preocupaciones cuando comenzaron las conversaciones era cuánto terreno agrícola se perdería.
Según Haupt, las tres turbinas y la infraestructura asociada utilizaban menos de tres acres, alrededor de 1,2 hectáreas, de los 160 acres totales de la propiedad.
Esto significa que más del 98% de las tierras permanecen disponibles para otros usos. Los cultivos pueden continuar alrededor de las estructuras, mientras la familia recibe los pagos correspondientes al arrendamiento.
El ingreso de las turbinas también contribuyó a acelerar el pago de las obligaciones acumuladas. De los aproximadamente US$350.000 de deuda, en 2024 quedaban cerca de US$67.000, según las cifras proporcionadas por la propia Haupt.
La productora no atribuyó toda esa reducción exclusivamente a la energía eólica, pero sostuvo que los pagos fueron una ayuda importante para las finanzas familiares.
El crecimiento de la energía eólica en Iowa
La experiencia de Haupt se produjo en uno de los estados estadounidenses donde la energía eólica tiene mayor presencia.
Iowa cuenta con extensas áreas rurales, fuertes vientos y una importante infraestructura de transmisión, condiciones que favorecieron la expansión de los parques eólicos durante las últimas décadas.
De acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), la energía eólica genera una parte sustancial de la electricidad producida en el estado. Ese crecimiento también creó una nueva fuente de ingresos para algunos propietarios rurales que permiten instalar aerogeneradores en sus tierras.
Una vaca está cerca de las turbinas de viento para el sector de la energía eólica. Foto ilustrativa AFP
Los contratos varían según la empresa, el proyecto y la ubicación. Los productores pueden recibir pagos por las turbinas, caminos de acceso, líneas eléctricas u otra infraestructura necesaria.
Para los agricultores, una diferencia fundamental respecto de otras actividades energéticas es que las turbinas utilizan una superficie relativamente limitada y permiten continuar cultivando buena parte del terreno.
Una fuente de ingresos que convive con la agricultura
La experiencia de Haupt no significa que todos los proyectos eólicos tengan las mismas condiciones. La instalación de parques de este tipo también provoca debates en comunidades rurales de Estados Unidos por cuestiones como el paisaje, el ruido, el impacto ambiental y la ubicación de las turbinas.
Cómo ayudó la energía eólica a reducir la deuda de una mujer en su granda de Iowa. Foto ilustrtiva EFE/Iván Franco
En el caso de su propiedad, sin embargo, Haupt consideró en su momento que el acuerdo resultó favorable.
Los tres aerogeneradores no reemplazaron a la granja ni modificaron su principal actividad. Se convirtieron en una fuente adicional de dinero que llega independientemente de cuánto maíz o soja produzca cada temporada.
Después de décadas trabajando esas tierras y de atravesar la muerte de su esposo con una importante deuda pendiente, Haupt encontró en aquellas tres turbinas una manera inesperada de mejorar las cuentas de la propiedad familiar. Hoy, tras su muerte, continúa la tradición familiar.
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