Según un reciente informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda, por sus siglas en inglés), el cambio de fase del ciclo ganadero en Brasil se advertirá con fuerza recién en el 2027, con una faena de ganado proyectada para el próximo año en 48,2 millones de cabezas (-2%) y una producción de carne que caería en unas 200 mil toneladas.
Pero el informe también calcula que el destete sería en el 2027 de unos 50 millones de terneros, un 3,6% más que en el 2026, dato sorprendente y que permitiría inferir que la etapa de recomposición de rodeos –pese a la altísima faena actual– ya estaría en marcha hace meses.
Para el año 2027, los embarques caerían sólo un 1%, a unas 4,10 millones de toneladas peso res, absorbiendo la exportación el 34% de la producción registrada de carne vacuna de ese país.
Brasil seguirá siendo por lejos el primer exportador del mundo, con una participación del 32% en el comercio mundial.
El consumo interno se reduciría un 2%, para alcanzar las 7,9 millones de toneladas anuales, unas 140 mil toneladas menos que en el 2026.
El informe del Usda destaca la pérdida del poder de compra de los salarios y el alto endeudamiento de los hogares.
Este documento contradice las expectativas de algunos analistas, que sostenían que durante estos últimos dos años Brasil, con una faena elevadísima, habría estado atravesando una fuerte liquidación, y que en el 2027 esa liquidación daría lugar a un marcado retroceso de la producción, el stock ganadero, el destete y el saldo exportable.
Este artículo, publicado por la entidad estadounidense, transmitiría la idea de que Brasil conserva casi intacta su capacidad para producir enormes volúmenes de carne vacuna.
“La faena ha sido y es muy alta, pero la productividad del rodeo brasileño lo permite; hemos subestimado todos estos años el crecimiento del stock ganadero brasileño y el aumento de su productividad. Esta enorme producción de carne actual no es producto de una liquidación ganadera, sino de un aumento –no debidamente detectado por las estadísticas oficiales– del stock y de la producción ganadera”, precisa.
En estas últimas semanas, la faena de ganado vacuno en los principales estados ganaderos muestra una auspiciosa reducción.
Estados Unidos le pisa los talones a China
En términos de volumen, China es, desde hace tiempo, el primer importador de carne vacuna del mundo, pero en términos de valor, en los últimos meses, el mercado estadounidense se le ha acercado, incluso casi hasta igualarlo.
En los primeros ocho meses del año, las importaciones de EE.UU. han crecido 14,5% con respecto al año pasado y, según el Usda, en el 2026 totalizarían las 2,7 millones de toneladas peso res, un 100% más que el volumen que adquiría 10 años atrás.
Como el precio CIF promedio que paga USA es considerablemente más alto que el de China, las compras al exterior de ambos países últimamente se han emparejado en valor, al punto de que en junio pasado EE.UU. importó por valor de U$S 1.400 millones (MLA, Consultora Steiner), mientras que China ese mes compró carne vacuna por valor de U$S 1.600 millones y en julio por U$S 1.427 millones, casi a la par de las importaciones estadounidenses.
El mercado de importación americano crece “descontroladamente”, mientras que el mercado chino parece haber tocado un techo, determinado este por las restrictivas cuotas de importación establecidas a principios del 2026, especialmente las impuestas a Brasil y a Australia, que proveen entre ambos el 70% de las importaciones chinas.
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