Las recetas caseras para solucionar problemas en los hogares son cada vez más populares. Su éxito está relacionado con la posibilidad de reutilizar elementos que, en general, terminan en la basura. Las cáscaras de muchas frutas son un ejemplo de esta posibilidad de poner en práctica la llamada economía circular.
En el caso de los cítricos, hay estudios científicos que destacan las propiedades de algunos de sus componentes. Todos conocemos que las naranjas, los pomelos y las mandarinas son fundamentales a la hora de incorporar vitamina C, presente en el jugo.
Sin embargo, sabemos menos del aporte que pueden realizar las cáscaras en otros ámbitos de la vida doméstica. La presencia de algunas especias, en tanto, potencia los beneficios de las cáscaras y, así, es posible lograr una combinacion más que interesante.
Hervir cáscaras de mandarina y canela: para qué sirve y por qué recomiendan hacerlo en todos los hogares
Un estudio que analizó los componentes de la mandarina destaca la presencia del limoneno como principal aceite esencial de la fruta. En el laboratorio, el limoneno mostró propiedades antioxidantes, antimicrobianas y antiinflamatorias.
Pero en esta preparación interesa más que el limoneno presente en las cáscaras del cítrico desprenda un aroma fresco y refrescante. El agua caliente permite la liberación progresiva de este componente y esto ayuda a desplazar olores no deseados, como frituras, tabaco, humedad o encierro.
Las cáscaras de mandarina contienen limoneno, que libera un aroma inconfundible. Foto: Shutterstock.
La canela, en tanto, aporta un toque cálido y especiado, y tiene propiedades antimicrobianas que ayudan a mantener el aire más limpio y saludable. De todas formas, como dijimos, estas propiedades han sido comprobadas en un ambiente controlado, como es el laboratorio y faltan más estudios para confirmarlas.
Cómo preparar la mezcla
Ingredientes
- Un litro de agua
- Cáscaras de una o dos mandarinas (sin mucha parte blanca)
- Una o dos ramas de canela
Preparación
- Colocar el agua en una olla y llevar a ebullición.
- Añadir las cáscaras de mandarina y las ramas de canela.
- Bajar el fuego y dejar hervir suavemente, con la olla destapada, entre 10 y 15 minutos.
- Mantener las puertas de las habitaciones abiertas para que el aroma se distribuya por todo el hogar.
Una vez fría, la infusión se puede colar y guardar en un frasco con atomizador para darle un agradable aroma a alfombras, cortinas, armarios o baños. También se puede calentar de nuevo para aromatizar ambientes, vigilando que el agua no llegue a evaporarse por completo.
Para que todo salga a la perfección, conviene lavar bien las mandarinas para evitar la presencia de pesticidas en la cáscara y combinar con cáscaras de naranja, limón u otras especias (clavo de olor, anís) para crear fragancias más complejas.
La mandarina también puede combinarse con clavo de olor. Foto: Shutterstock.
Siempre mantener la mezcla fuera del alcance de los niños, considerar que algunas personas con problemas respiratorios pueden tener una reacción negativa al vapor de las cáscaras de mandarina (también pueden resultar afectados los animales domésticos) y nunca ingerirla.
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