01/09/2026 15:24
Titulares
Caso cuadernos: un empresario contó que el financista K Ernesto Clarens manejaba parte de la obra pública Cruceros: 8 claves que tenés que saber antes de comprar tu primer viaje en barco ¿Por qué estamos esperando una explosión de "superinteligencia"? Jesús Sánchez, chef: “Disfruto conduciendo un auto eléctrico; nos hemos adaptado a un modelo de viaje diferente, en el que también encontramos satisfacciones” Victor Algra, veterinario: “A diferencia de los perros, los gatos pueden sentir dolor sin que nos demos cuenta porque ocultan sus molestias; aprender a interpretar sus gestos es clave” Enzo Fernández es nuevo jugador del Manchester City: deja Chelsea por 170 millones de dólares y River cobrará una millonada Rey Mysterio, el luchador mexicano que desafió todos los pronósticos: “Decían que alguien como yo nunca llegaría a WWE” Martín, hijo de Iker Casillas y Sara Carbonero: “Mi padre siempre me dice que la humildad es lo más importante. Y que en los penaltis, si me tengo que tirar a un lado, que lo haga bien” Caso cuadernos: un empresario contó que el financista K Ernesto Clarens manejaba parte de la obra pública Cruceros: 8 claves que tenés que saber antes de comprar tu primer viaje en barco ¿Por qué estamos esperando una explosión de "superinteligencia"? Jesús Sánchez, chef: “Disfruto conduciendo un auto eléctrico; nos hemos adaptado a un modelo de viaje diferente, en el que también encontramos satisfacciones” Victor Algra, veterinario: “A diferencia de los perros, los gatos pueden sentir dolor sin que nos demos cuenta porque ocultan sus molestias; aprender a interpretar sus gestos es clave” Enzo Fernández es nuevo jugador del Manchester City: deja Chelsea por 170 millones de dólares y River cobrará una millonada Rey Mysterio, el luchador mexicano que desafió todos los pronósticos: “Decían que alguien como yo nunca llegaría a WWE” Martín, hijo de Iker Casillas y Sara Carbonero: “Mi padre siempre me dice que la humildad es lo más importante. Y que en los penaltis, si me tengo que tirar a un lado, que lo haga bien”
Boom de Noticias - Villa Carlos Paz
Nacionales

¿Por qué estamos esperando una explosión de "superinteligencia"?

¿Por qué estamos esperando una explosión de "superinteligencia"?

La tensión entre la expectativa y el presente, está más fuerte que en otros tiempos.

Durante décadas, la literatura y el cine de ciencia ficción nos presentaron escenas con supercomputadoras conscientes, androides rebeldes y entidades sintéticas que amenazaban a la humanidad.

Esa fantasía de un “salto cualitativo” en la robótica o la llegada de la “singularidad” alimentó tanto miedos como expectativas. Sin embargo, ahora que la inteligencia artificial está presente en nuestros teléfonos, casas y oficinas, la realidad resulta mucho menos cinematográfica: ¿acaso nos estamos perdiendo de algo?

Tal vez parte de la confusión provenga de un vicio recurrente entre humanos: insistir en comparar a las máquinas con la mente humana.

Tendemos a pensar a la inteligencia artificial como si fuera un cerebro biológico en miniatura o un discípulo en camino a superarnos y tratamos de evaluar si “comprende”, “siente” o “razona” como nosotros pero olvidamos que se trata de algo completamente diferente.

Cuando interactuamos con un chatbot estamos frente a un sistema estadístico increíblemente complejo diseñado para procesar datos, encontrar correlaciones y ejecutar tareas a escalas de cómputo inalcanzables para la biología.

Pero no replica el pensamiento humano ni intenta copiar nuestra conciencia.

Así, nos encontramos hoy frente a la tensión entre la expectativa y el presente. Muchos esperan una explosión de “superinteligencia” mientras convivimos con dispositivos potentes que ya están entre nosotros, transformando silenciosamente el modo en que redactamos documentos, programamos código, traducimos lenguas, consumimos noticias.

La vida no nos cambió con un estallido visible sino mediante una absorción paulatina y transparente de estas plataformas. Una tecnología exitosa es aquella que consigue volverse invisible e incorporarse a nuestros gestos sin llamar la atención.

Pero esta invisibilidad entraña un riesgo cultural y político: cuando nos distraemos debatiendo relatos mitológicos sobre robots sintientes o escenarios apocalípticos muchas veces promovidos por las mismas empresas que realizan esos desarrollos, dejamos de mirar “la letra chica” del presente.

No vemos la concentración económica y de infraestructura computacional en un puñado de corporaciones, la precarización de ciertos oficios ni la forma en que delegamos nuestro juicio crítico en interfaces diseñadas para ahorrarnos el esfuerzo de pensar.

Como explicó el economista estadounidense Noah Smith, podríamos estar pensando mal los beneficios de la inteligencia privilegiando las tareas mentales que a los humanos nos salen bien, mientras ignoramos el valor de aquellas en las que somos deficientes.

La historia nos muestra que las grandes transformaciones rara vez ocurren como rupturas imponentes sino como erosiones por acumulación que redefinen nuestras prácticas sin que lo advirtamos.

Cuando Johannes Gutenberg introdujo la imprenta en el siglo XV, no modificó la naturaleza humana, pero transformó la distribución del conocimiento.

Con los modelos masivos de lenguaje sucede algo análogo: la potencia de cálculo no inaugura ninguna “nueva era biológica”, pero reconfigura las mediaciones que sostienen nuestra cultura.

Comentarios

Debes iniciar sesion o registrarte con una cuenta de lector para comentar.

Todavia no hay comentarios aprobados.

Boom FM
Boom FM En vivo