El humor es el sello del chef español Karlos Arguiñano, que a sus 77 primaveras acumula más de 30 temporadas de históricos ciclos de cocina en la televisión española y más de 7.000 programas emitidos.
El cocinero vasco charla con los espectadores como si estuviese en sus casas, con complicidad, pero además les brinda consejos sobre qué ingredientes usar para cada receta.
Todo aquel que lo haya visto cocinando recordará que más de una vez las recetas de Arguiñano no comienzan en la cocina, sino en su huerta, donde él mismo cosecha las verduras y explica qué nutrientes contiene cada una.
Karlos Arguiñano, maestro de la cocina española y símbolo gastronómico. Foto: redes sociales
Siempre activo y defensor de una alimentación saludable, ya va por la décima temporada de su exitoso programa, Cocina Abierta de Karlos Arguiñano, antes llamado "Karlos Arguiñano en tu cocina", que se transmite por la pantalla de Antena 3 de lunes a viernes al mediodía.
Desayuno, estiramiento y silencio: las claves de la rutina de Karlos Arguiñano
Para poder grabar todos los días su programa de televisión, el presentador le da prioridad al descanso y una rutina matutina que no cambia por nada del mundo.
"Me levanto a las 6:30 de la mañana y desayuno un café con leche, un trozo de pan con aceite de oliva virgen extra y una fruta, y hago estiramientos durante 45 minutos", reveló al periódico digital español The Objective.
Cada detalle lo sustenta con los alimentos que le sientan bien para comenzar la jornada. El café con leche le aporta la dosis energética y proteica y lo combina con los carbohidratos del pan, las grasas saludables del aceite de oliva.
La fibra y la hidratación la incorpora con las frutas de estación, y una vez desayunado continúa con una caminata corta por la costa de Zarautz.
"Todos los días camino 10 kilómetros, solo y en silencio", comentó Arguiñano. La playa de Zarautz es la más larga del País Vasco -a lo largo de 18 kilómetros- y cuenta con un paseo marítimo que conecta con el vecino pueblo de Getaria.
La caminata por la playa de Zarautz forma parte de la rutina matutina de Karlos Arguiñano. Wikimedia Commons/Jean Michel Etchecolonea
Como él mismo dice, disfruta del sonido del mar y del viento, saluda a quienes lo reconocen durante su recorrido y son esos momentos los que trata de frenar la mente para luego comenzar su ajetreada agenda en los platós de televisión.
Al volver a su casa realiza algunos estiramientos, y luego se dispone a prepararse para salir ante las cámaras. Cuando termina su día hace una sesión de Watsu, una técnica de hidromasaje y relajación guiada en el agua de origen oriental, que le ayuda a descontracturar la espalda y liberar las tensiones acumuladas.
Cuando le preguntan cómo hace para mantenerse siempre en forma, él responde que su vida en Zarautz es una de las claves. En esa localidad costera, situada en la provincia de Guipúzcoa, el chef y su esposa fundaron su restaurante en 1978.
Muchos de los residentes suelen verlo en el mercado de abastos local, donde adquiere productos frescos, como el pescado del Cantábrico y verduras de las huertas de la zona, las mismas que luego defiende en la televisión.
Zarautz además es una de las capitales mundiales del surf, y Arguiñano siempre impulsó escuelas y campeonatos locales para que el espíritu deportivo se sostenga todo el año.
Karlos Arguiñano cocina desde los 8 años: la infancia del chef vasco
"Mi madre era impedida de las piernas de una polio, y yo era el mayor de los cuatro hermanos. Yo me acuerdo tenía ocho años, llegaba de la escuela y le tenía que ayudar a mi madre, pues a pasar la salsa de tomate con el pasador, a pelar las patatas, limpiar los puerros, poner la mesa; o sea que desde muy joven para mí el cocinar, recoger la mesa, ponerla, ha sido una cosa natural", reveló Arguiñano un tiempo atrás en una entrevista en El Hormiguero.
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Karlos Arguiñano revela cómo empezó a cocinar.
Los hermanos nacieron en el seno de una familia humilde: su padre, Jesús Arguiñano Arzoz, era taxista, mientras que su mamá, Pepi Urkiola Beloqui, fallecida a los 94 años en 2020, trabajaba como modista. Pepita, como le decían con cariño, además era superviviente del bombardeo de Guernica de 1937.
"Yo era un chaval muy movido, me movía mucho y no aprobaba nada", dijo con humor el chef vasco sobre su desempeño como estudiante en aquellas épocas.
"Mi padre quería que yo fuera arquitecto, ¡con lo bien que pelo las patatas!", remató entre risas. Mucho después, a fines de los '80 llegaría su faceta de conductor televisivo con sus innovadores programas culinarios en la pantalla chica, que trascendieron fronteras.
Karlos Arguiñano junto a su hijo, Joseba Arguiñano, en su programa, "Cocina Abierta". Foto: FB/Karlos Arguiñano
La familia Arguiñano creció con los años. El chef guipuzcoano es padre de siete hijos junto a su esposa, María Luisa Ameztoy Alfaro, apodada Luisi Ameztoy, con quien lleva 52 años de matrimonio.
Uno de sus hijos, Joseba Arguiñano, también se dedica a la gastronomía, y lo acompaña en varias emisiones de Cocina Abierta, al igual que su tía, Eva Arguiñano, especialista en repostería.
Luisi y Karlos fueron padres de seis hijos biológicos: Eneko, Zigor, Karlos, Martín, Joseba y Amaia, además de una hija adoptiva, nacida en Argentina, María Torres.
En el canal argentino Volver todavía se siguen emitiendo las repeticiones del programa Karlos Arguiñano en tu cocina, de lunes a viernes a las 12 del mediodía, el clásico que fue grabado durante los '90 en Canal 13 y los antiguos estudios de ATC (Argentina Televisora Color).
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