Umberto Eco, filósofo medievalista, semiólogo y estudioso de los mass media, fue uno de los intelectuales italianos de mayor renombre a nivel internacional.
Durante mucho tiempo, se dedicó a la enseñanza en universidades y sus ensayos son textos de consulta obligada en las facultades en todo el mundo.
El 4 de julio del 2011, Eco participó en una conferencia en La Milanesiana, un festival cultural que reúne a figuras de la literatura, el cine, la música, el arte, la ciencia y la filosofía, donde abordó el tema de la mentira.
Mentir tiene que ver con un problema ético o moral
En su ensayo, titulado "decir falsedades, mentir, falsificar", Eco inicia señalando que el tema de la mentira ha sido uno de los más debatidos en la historia de la lógica y de la filosofía del lenguaje, así como también, de la historia ética y de las ciencias políticas.
Umberto Eco murió el 19 de febrero de 2016. Foto: Rob Bogaerts CC0
Durante la conferencia, explicó que la mentira era solo una de las muchas maneras de decir lo que no ocurre en el mundo real. A esta afirmación la sustentó con el siguiente ejemplo: "Cuando Ptolomeo afirmaba que el sol giraba alrededor de la tierra decía lo que no ocurría, y lo decía porque se equivocaba; pero no decía una mentira".
Y agregó: "Mentir es decir lo contrario de lo que se cree que ocurre, y Ptolomeo creía de buena fe que el sol se movía".
Fue entonces cuando Eco argumentó que si Ptolomeo se hubiera querido infiltrar a una secta de seguidores de Aristarco de Samos (que sostenían que era la tierra la que giraba alrededor del sol) y que para ser aceptado tendría que haber afirmado "La tierra gira alrededor del sol", hubiera dicho lo que para nosotros es una verdad.
"Sin embargo, como habría afirmado lo contrario de lo que creía, habría mentido", explicó Eco.
Umberto Eco fotografiado en Milán en 2011. Foto: Oliver MarkCC BY-SA 4.0
"Por lo tanto, mientras que decir una falsedad es un problema que tiene que ver con la noción de aletheia, es decir, de verdad, mentir tiene que ver con un problema ético o moral", Afirmó.
Habiendo ejemplificado su argumento, Eco sentenció con la siguiente frase: "Se puede ser un mentiroso independientemente de que se diga la verdad o no".
Sobre la ética de la mentira
Más adelante en la conferencia, Eco trató los problemas éticos que presenta la mentira.
El destacado semiólogo aseguraba que muchos rigoristas habían sostenido que nunca hay mentir por ningún motivo, ni siquiera para salvar una vida humana.
"San Agustín propuso el ejemplo extremo de quien tiene escondido en su casa a una persona a la que un brutal asesino busca para matar; el asesino nos pregunta si está en nuestra casa y, en estas circunstancias, la compasión, si es que no el sentido común, nos aconsejaría mentir" dijo.
Umberto Eco se doctoró en filosofía y letras en 1954. Foto: Università Reggio Calabria CC BY-SA 3.0
"Sin embargo, según San Agustín, ni siquiera en este caso se puede decir una mentira piadosa" remarcó.
Eco consideraba que San Agustín fue demasiado riguroso respecto a la mentira y que mucho más equilibrada fue la postura que tomó Santo Tomás de Aquino.
El filosofó medieval perdonaba como pecado venial tanto a la mentira jocosa (la que se dice para divertirse) como a la mentira oficiosa, que se dice por utilidad (la que no perjudica a nadie, pero ayuda a salvar la vida o la castidad de alguien).
En cambio, Aquino sí condenaba como pecado mortal la mentira perniciosa, que bien se aprovecha de uno dañando a otro, o la que se dice únicamente por el placer de mentir y engañar.
"Obsérvese como en casi todos los autores, en la definición de mentira concurre no solo la coincidencia de decir lo que se considera falso, sino también la intención de engañar", cerró la idea Eco.
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