Un libro sobre antigüedades griegas ha sido devuelto a una biblioteca pública de Australia con unos 150 años de retraso, con daños por agua tras haber pasado décadas emparedado dentro de una chimenea. Si la multa se aplicara con las reglas de la época, ascendería a una cifra que roza los cinco dígitos.
Encontrado dentro de una chimenea sellada
El libro fue devuelto la semana pasada a la biblioteca de la localidad costera de Kiama por un vecino, Ross Simmons, quien lo había encontrado durante una reciente reforma de su vivienda, dentro de una caja de té emparedada en una chimenea sellada, según explicó la directora de la biblioteca de Kiama, Michelle Hudson.
"Nunca nos había llegado nada tan antiguo", declaró Hudson el jueves. "Sigo a muchas bibliotecas en redes sociales y, a menudo, te llegan cosas que tienen unos 30 o 40 años, cuando la gente está vaciando patrimonios y cosas así", añadió.
"Nunca nos había llegado nada tan antiguo", declaró Hudson el jueves. Imagen Gémini
Un antepasado que nunca lo devolvió
Simmons contó a la agencia Associated Press que asume que el libro fue tomado en préstamo por su tatarabuelo, John Simmons, propietario de la casa donde se encontró el ejemplar. "Es una suposición mía. Él vivía en la casa por aquella época y sus hijos probablemente eran demasiado pequeños", explicó Simmons.
Aseguró que no tiene ni idea de por qué su antepasado, un inmigrante inglés que también llegó a ser concejal del gobierno municipal de Kiama, nunca devolvió el libro.
La multa: unos 28.000 dólares australianos
El libro, titulado "Antiquities of Athens" ("Antigüedades de Atenas"), llevaba impresa en su interior la tarifa de penalización vigente en la época: tres peniques británicos por semana de retraso. Aplicando la inflación, esa cifra equivaldría hoy a unos 28.000 dólares australianos, alrededor de 19.500 dólares estadounidenses.
Simmons no se mostró preocupado ante la posibilidad de que le reclamaran la deuda familiar: "He pasado toda mi vida lidiando con clientes furiosos y siendo yo mismo un cliente furioso. Simplemente hay que mantenerse firme y decir: haz lo que quieras", declaró el hombre de 77 años.
Un ejemplar histórico que ya no volverá a prestarse
El libro fue publicado en 1858, unos 14 años antes de que la biblioteca de Kiama abriera sus puertas en 1872, y era el número 508 de la colección original de 1.000 volúmenes. Los registros de préstamos de la biblioteca de esa década se han perdido, por lo que no hay forma de confirmar si fue realmente un familiar de Simmons quien lo tomó prestado.
Afortunadamente para el vecino de Kiama, la biblioteca ya no cobra multas por retraso. El ejemplar se exhibirá en la colección de historia local de la biblioteca, y esta vez no volverá a circular: "No vamos a permitir que vuelva a salir. No queremos esperar otros 150 años para que nos devuelvan este libro", concluyó Hudson.
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