Con el calor durante el verano en España, muchos conductores dan por hecho que el aire acondicionado del auto necesita una recarga periódica de gas, como si fuera un depósito que se va vaciando con el uso. El mecánico y creador de contenido Juanjo Jiménez, con más de 30.000 seguidores en TikTok, ha explicado por qué esa idea tan extendida es, en realidad, un mito.
"Todo aire acondicionado tiene que aguantar con el mismo gas hasta el final de sus días"
Jiménez lo resume así: "Básicamente, todo aire acondicionado de todo coche tiene que salir de fábrica con un gas y teóricamente hasta el final de sus días tiene que aguantar con ese mismo gas". El sistema de aire acondicionado de un coche funciona como un circuito cerrado: no consume el gas refrigerante, sino que lo comprime y descomprime una y otra vez para enfriar el habitáculo. Si el sistema está en buen estado, no debería perder nada de gas.
"Y quien diga que no, miente", insiste el mecánico.
Si tu coche enfría mal, el problema es una fuga
Según explica Jiménez, en la gran mayoría de casos en los que un coche "enfría mal" y parece necesitar una recarga, lo que realmente hay es una fuga en el sistema. Recargar el gas sin reparar antes esa fuga no soluciona nada: el aire acondicionado volverá a fallar en poco tiempo, y el dinero de la recarga se habrá tirado.
El mantenimiento que sí tiene sentido hacer
Eso no significa que el aire acondicionado no admita ningún tipo de mantenimiento. Jiménez explica que "lo que se puede hacer es sacar el gas del circuito, hacerle un vacío (porque ese vacío va a provocar, si entendemos un poco de física, que se evapore la humedad que hay en el interior, que eso no beneficia en nada al circuito frigorífico del aire acondicionado de tu coche). Y lo que se puede hacer también es vaciarle el aceite al compresor de aire acondicionado de tu coche".
Y añade que sí, "se puede hacer": "Volvemos a poner aceite nuevo, ponemos una carga después de haber hecho el vacío que os he comentado antes y a funcionar". Con este mantenimiento bien hecho, según el mecánico, "probablemente, ese aire acondicionado dure para toda la vida".
Más allá de esto, Jiménez recuerda que hay otros mantenimientos sencillos que sí conviene hacer con regularidad, "como el de cambiarle el filtro del habitáculo con regularidad a tu coche".
Cómo funciona realmente el circuito
El gas refrigerante circula por el compresor, donde se presuriza, y después pasa por el condensador, donde se enfría y se convierte en líquido. Al llegar a la válvula de expansión, el gas reduce su presión y se transforma en vapor frío. Un ventilador empuja el aire caliente del habitáculo hacia el evaporador, donde se enfría, se purifica y se deshumidifica antes de entrar al coche. Todo este ciclo elimina la humedad y los malos olores, y funciona de manera continua gracias al propio motor del vehículo, sin gasto eléctrico adicional.
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