Tom Holland está en su momento. Es Telémaco en La Odisea -el éxito de turno- y este jueves llegará a más ojos con el estreno de Spider-Man: Un nuevo día, en donde interpreta al superhéroe de Marvel.
Sin embargo, en una reciente entrevista en un podcast, el actor de 30 años recordó esas películas que no lo mantuvieron en la cresta de la ola.
“Cuando promocionas películas de las que estás muy orgulloso, es muy fácil”, explicó Holland durante su participación en Dish Podcast, el programa presentado por Nick Grimshaw y la chef Angela Hartnett.
“Porque cuando te preguntan por qué la gente debería ir a ver esta película, no le estás mintiendo a nadie. Realmente sientes que la gente debería ir a verla”, continuó.
Pero su declaración más llamativa fue sobre esas de las que no quedó muy conforme: “Ya me ha pasado antes que me pregunten: ‘¿Por qué deberías ver esta película?’, y en el fondo pensar: ‘No deberías, porque es una mierda’”.
No dijo de qué películas hablaba
Holland, sin embargo, fue cuidadoso al no revelar cuáles son esas películas de su filmografía que considera malas. Por lo tanto, cualquier intento de ponerles nombre es especulación.
Su carrera tiene algunos candidatos evidentes si se toma como parámetro únicamente la recepción de la crítica. Dolittle (2020), donde prestó su voz al perro Jip, registra apenas un 15% de críticas positivas en Rotten Tomatoes. Chaos Walking (2021), la película de ciencia ficción que protagonizó junto a Daisy Ridley, tiene un 21%, mientras que Cherry (2021), dirigida por Anthony y Joe Russo, alcanza el 37%.
Tom Holland como Peter Parker en Spider-Man: Un nuevo día. Foto: AP
Eso no significa, sin embargo, que Holland estuviera hablando de alguna de ellas. El actor evitó dar pistas y se limitó a contrastar aquellas experiencias con lo que le está ocurriendo actualmente.
En ese sentido, describió la promoción conjunta de La Odisea y Spider-Man como una especie de celebración. “Se siente un poco como una vuelta de la victoria, para ser sincero”, contó. “Lo he disfrutado muchísimo. Estoy muy orgulloso de ambas películas”.
La declaración resulta especialmente llamativa porque pone en palabras una de las situaciones menos visibles de Hollywood: los actores están obligados a promocionar una película independientemente de lo que realmente piensen de ella.
Holland acaba de reconocer que, al menos en alguna oportunidad, existió una considerable distancia entre el entusiasmo que debía mostrar frente a las cámaras y la opinión que guardaba para sí mismo. Lo único que sigue siendo un misterio es qué película tenía en mente.
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