Un chef identificado como "A" construyó su prestigio alrededor de una gastronomía específica, la de Corea del Sur. Abrió un restaurante en Seúl, obtuvo dos estrellas Michelin y hasta apareció en Netflix. Sin embargo, la posibilidad de su caída está latente: su experimentación con los postres pueden mandarlo a prisión.
La Fiscalía surcoreana solicitó que el responsable de un restaurante sea condenado a un año de cárcel por servir postres cubiertos con hormigas, una especie que no está autorizada como alimento por las leyes del país.
Aunque los medios judiciales locales mantuvieron en reserva el nombre del acusado, la prensa británica, con el UK Times a la cabeza, lo identificó como Joseph Lidgerwood, chef y propietario de Evett.
Los fiscales también pidieron una multa de 20 millones de wones -alrededor de 13.500 dólares- contra la empresa que opera el establecimiento. El fallo está previsto para el 2 de septiembre. La condena solicitada es de un año, aunque la Ley de Higiene Alimentaria contempla penas máximas más altas para este tipo de infracciones.
Las 49.000 hormigas que desataron el caso
Según la acusación, el restaurante introdujo desde Estados Unidos y Tailandia productos elaborados con hormigas secas y los utilizó durante unos cuatro años, a partir de 2021. Los insectos aparecían principalmente sobre un sorbete, como parte de un menú degustación de 15 pasos.
Una foto de la guía Michelin. Foto: Michelin
Según el diario local Kyunghyang, la Fiscalía calculó que el postre fue vendido unas 12.200 veces, generó ingresos por 120 millones de wones y requirió aproximadamente 49.000 hormigas.
La defensa admitió la mayor parte de los hechos, pero cuestionó esas cifras: sostuvo que el agregado era opcional y que solamente cerca del 60% de los comensales aceptaba probarlo. “A quienes rechazaban las hormigas no se las servíamos”, argumentó el abogado del restaurante.
La investigación no comenzó durante una inspección rutinaria. Las autoridades detectaron fotografías y comentarios sobre el plato en blogs y redes sociales y, a partir de esas publicaciones, comenzaron a examinar su procedencia.
Qué dice la legislación surcoreana sobre los insectos en la comida
El Ministerio de Seguridad de Alimentos y Medicamentos ya había informado en julio de 2025 que había descubierto un restaurante que utilizaba hormigas no autorizadas.
Evett (D) y su equipo en Evett. Foto: Instagram
Corea del Sur permite emplear como ingredientes diez especies de insectos, entre ellas saltamontes, gusanos de la harina y pupas de gusanos de seda. Las hormigas no forman parte de esa lista. Para servir una especie diferente, una empresa debe solicitar previamente una autorización temporal, un trámite que Evett no habría realizado.
Además, las autoridades sanitarias comunicaron a los fiscales que las hormigas analizadas contenían concentraciones de metales pesados hasta 55 veces superiores a las registradas en otros insectos comestibles. Ese dato no significa necesariamente que cada comensal haya sufrido una intoxicación, pero reforzó la preocupación sobre el uso de un producto que no había atravesado el procedimiento de aprobación local.
Evett está en Seúl. Foto: Instagram
Durante la investigación, el restaurante habría explicado que el responsable ya había usado hormigas para aportar acidez a sus platos mientras trabajaba en Estados Unidos y Europa y que desconocía que esa práctica era ilegal en Corea del Sur. La defensa también remarcó que restaurantes de países como Dinamarca, Gran Bretaña y Australia utilizan estos insectos en preparaciones de alta cocina.
El ascenso de Evett y la fama en Netflix
Lidgerwood abrió Evett en Seúl junto con su esposa, Ginny Kim. El nombre proviene de su segundo nombre y de una tradición familiar vinculada con su abuelo. El restaurante adoptó como principio reinterpretar ingredientes y técnicas coreanas sin depender de productos habituales del lujo gastronómico, como el caviar o las trufas.
Evett obtuvo su primera estrella en la Guía Michelin 2020, cuando llevaba aproximadamente un año abierto. Lidgerwood recibió el premio Michelin para jóvenes chefs en 2021 y el establecimiento fue ascendido a dos estrellas en la edición de 2025, después de trasladarse a una sede más grande cerca del parque Dosan, en el exclusivo distrito de Gangnam.
Su reconocimiento se multiplicó cuando apareció en la primera temporada de Culinary Class Wars, el concurso de Netflix que enfrentaba a cocineros desconocidos con figuras consagradas de la gastronomía. El programa se convirtió en la primera producción coreana de entretenimiento no guionada que lideró durante tres semanas consecutivas el ranking global de series de habla no inglesa de la plataforma.
El caso de las hormigas expone ahora la otra cara de esa filosofía experimental. El ingrediente no es extraño en la gastronomía mundial: René Redzepi lo utilizó en propuestas de Noma y el brasileño Alex Atala sirvió hormigas amazónicas en su restaurante D.O.M. Pero su uso depende de las regulaciones sanitarias de cada país.
Todavia no hay comentarios aprobados.