Joel decidió alejarse de la ciudad y establecerse en una reserva del Chocó Andino, en Ecuador, donde dedica gran parte de su tiempo a proteger una selva. La reserva tiene 33 hectáreas. Aunque es una de las más pequeñas de la zona, mantenerla requiere muchísimo trabajo, especialmente para proteger las vertientes de agua.
El proyecto no nació como una búsqueda de riqueza. Joel explica su manera de entender el valor de la naturaleza: “Los animales buscan paz y tranquilidad. Mucho tenemos que aprender de ellos”, contó en una entrevista para el canal de YouTube, EstebanL. Para él, conservar un bosque también significa preservar una riqueza para las futuras generaciones.
La reserva tiene 33 hectáreas y requiere trabajo constante. Foto: YouTube @estebanl1996
Hace tres años que vive alejado de la ciudad y, durante ese tiempo, fue reforestando el lugar. Su objetivo es ayudar a la naturaleza y generar conciencia sobre la importancia de proteger estos espacios.
Una reserva en medio del Chocó Andino
Joel describe el entorno como un lugar de aire muy limpio, tranquilidad y paz, donde es posible encontrarse con distintos animales mientras se recorre el bosque. Durante la visita apareció un coatí, identificado por su nombre científico como nasua.
Él considera que son pocas las personas que deciden dedicar su vida a proteger hábitats, animales y plantas, una tarea que se volvió necesaria después del daño causado a los ecosistemas.
Joel dedicó años a reforestar el lugar y conservar su entorno natural. Foto YouTube: @estebanl1996
La reserva requiere atención permanente. Entre las tareas mencionadas está el cuidado de las vertientes de agua, fundamentales para mantener las condiciones del lugar.
El valor de conservar los árboles
Joel explica su idea de riqueza a partir de los árboles. Señala que, si un bosque se tala, la madera puede venderse y generar dinero. Sin embargo, observa que en otros países las personas pagan grandes sumas para comprar árboles y colocarlos en sus jardines.
Menciona una palma que podría tener entre 80 y 90 años y plantea que, si cada árbol tuviera un valor monetario, la cantidad acumulada sería enorme. Desde esa perspectiva, se considera millonario por conservarlos.
Para él, los árboles vivos también representan una forma de riqueza. Foto YouTube: @estebanl1996
Además de proteger el bosque, Joel produce cerveza desde hace 12 años. La prepara con agua de vertientes y utiliza frutas de la zona. También elabora limoncello con limones orgánicos del Chocó Andino.
Un proyecto que busca sumar visitantes
Su propuesta incluye un hospedaje para quienes quieran conocer el lugar, compartir con él y acercarse a una forma diferente de turismo vinculada con la concientización ambiental. En la reserva, se pueden observar animales y otros elementos del ecosistema. Joel menciona la posibilidad de encontrar escorpiones, tarántulas, serpientes, ranas de cristal y mamíferos.
El proyecto fue presentado como una iniciativa sin otro fin que ayudar a la naturaleza. Joel considera que los bosques del Chocó son extremadamente importantes para la vida de los animales y espera que su trabajo contribuya a generar conciencia sobre la urgencia de protegerlos.
Después de años de trabajo, la reserva continúa en proceso de construcción y reforestación. Su apuesta consiste en conservar ese espacio y permitir que plantas y animales tengan allí un lugar protegido. Además, por supuesto, busca que quienes lo visiten comprendan la importancia de conservar.
DEJO todo para VIVIR SOLO EN LA SELVA cuidando animales SALVAJES Y árboles
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