En medio de la vegetación de Huancabamba, una localidad peruana situada en el valle de Oxapampa, aparece una imagen inesperada: un avión de pasajeros estacionado en el jardín de una vivienda, rodeado de árboles y plantaciones de café. Detrás de esta construcción está Jorge Fint, un hombre de 77 años que decidió cumplir uno de sus mayores sueños.
Lejos de tratarse de una aeronave abandonada, el avión fue reconstruido y acondicionado para recibir turistas. Su propietario dedicó buena parte de su vida a la mecánica y encontró en este proyecto una manera de combinar sus conocimientos técnicos con su pasión por la aviación.
"El sueño del avión viene desde hace muchos años atrás, pero había que pensar bien antes de hacer la inversión", explicó Jorge durante una entrevista en YouTube la que mostró las instalaciones y contó cómo logró trasladar una aeronave hasta su propiedad.
Cómo reconstruyó un avión de pasajeros en el jardín de su casa
La historia de Jorge está vinculada con la mecánica. Nació en Huancabamba, se educó en Lima y estudió aerotecnia. También trabajó en los Servicios Industriales de la Marina de Guerra del Perú, donde adquirió experiencia en diferentes especialidades técnicas.
"Soy mecánico automotriz, diésel, avión, buques. He tenido la oportunidad de trabajar en la Marina de Guerra en el Sima Callao, donde se aprendió mucho", recordó.
Jorge, 77 años, reconstruyó un avión y lo puso en el jardín de su casa. Foto: IA
En 1990, regresó a Huancabamba, donde comenzó a dedicarse al cultivo de café, la forestación y la escultura. Sin embargo, nunca abandonó su interés por las aeronaves.
El proyecto comenzó hace aproximadamente tres años y medio. Para concretarlo, adquirió la estructura de un antiguo avión holandés Fokker que había sido retirado del servicio en Perú.
Según relató, la aeronave había pasado por Australia, Israel y Argentina antes de llegar a Perú, donde cumplió diferentes funciones hasta que fue retirada por cuestiones estructurales.
Jorge, 77 años: su proyecto comenzó hace aproximadamente tres años y medio. Foto: IA
El principal desafío fue trasladarla hasta su terreno. Como el avión ya no podía volar, Jorge tuvo que transportar el fuselaje dividido en diez partes, incluidas secciones de las alas y la parte posterior. "Yo compré toda la estructura, lo que es el fuselaje", explicó.
Una vez que las piezas llegaron a su propiedad, comenzó la reconstrucción. Utilizó maquinaria pesada, incluida una retroexcavadora con un brazo de siete metros, para levantar y colocar las estructuras sobre soportes metálicos.
Posteriormente, unió las distintas partes mediante remaches, respetando el sistema original de construcción. El montaje demandó alrededor de un año y cinco meses.
De avión fuera de servicio a atracción turística: cómo es la experiencia
Actualmente, el avión permanece instalado en el jardín de la casa donde Jorge vive con su familia. Aunque ya no puede despegar, su interior fue acondicionado para ofrecer una experiencia diferente a los visitantes.
La aeronave, que originalmente tenía capacidad para 55 pasajeros, conserva una cabina de mando recreada con instrumentos y controles. Su propietario también incorporó iluminación y adaptó el antiguo espacio de pasajeros para reuniones y celebraciones.
"Esto ya lo tuve que equipar porque el avión vino sin nada. Ahora está con otra modalidad, ¿no? Es para eventos", explicó.
Adquirió la estructura de un antiguo avión holandés Fokker retirado del servicio en Perú. Foto: IA
Los visitantes pueden ingresar, fotografiarse en la cabina y conocer la historia del avión. Incluso, Jorge recrea algunos procedimientos habituales de los aeropuertos.
"Yo acá disfrazado ya con el uniforme de capitán recibo a la gente, les doy la bienvenida. Y les menciono toda esa historia", contó. La experiencia comienza antes de subir a la aeronave, cuando los turistas reciben una tarjeta de embarque y participan de una simulación de ingreso al avión.
El espacio también permite celebrar cumpleaños, matrimonios y otras reuniones. Además, los visitantes pueden disfrutar de café producido en la finca y cerveza artesanal. "El avión está para cualquier evento, como también viene gente a visitar todos los días", señaló Jorge.
"El avión está para cualquier evento", señaló Jorge. Foto: IA
El ingreso para conocer la aeronave cuesta 10 soles peruanos (2,90 dólares), según indicó durante la entrevista.
Más allá del avión, Jorge continúa dedicado a la producción de café, actividad que desarrolla desde hace más de veinte años. También realiza esculturas en madera y trabaja en la recuperación de árboles nativos.
El “HOMBRE GENIO” que COMPRÓ un AVIÓN y lo llevó a la SELVA ¡INCREÍBLE!
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