El gallego Eustaquio Pérez tiene 105 años y es uno de los hombres más longevos de Galicia. Nació en 1921 en la aldea de Atrio, en Quintela de Leirado, Ourense, y mantiene una vida activa cuidando a su rebaño de catorce ovejas por el monte.
En una entrevista en el programa Cosas Nuestras, de Televisión Española, el centenario contó cómo es su día a día, qué come y cuáles son los hábitos que mantiene desde hace años. También compartió algunos recuerdos, dio un consejo a los jóvenes para llegar a los 100 años y explicó qué significa el amor para él.
Eustaquio Pérez, centenario de 105 años sobre su rutina diaria
Pérez empieza el día cuando todavía es de noche. A sus 105 años, se levanta a las cuatro de la mañana, prepara su desayuno y sale a atender a sus animales. Aunque necesita un bastón para caminar, recorre varios kilómetros diarios por el monte y sigue al cuidado de sus catorce ovejas.
“Yo me levanto a las cuatro de la mañana, me visto y voy a la cocina. Tomo un vaso de agua con mis remedios y después me pongo a preparar el desayuno”, contó en la entrevista con el medio español, en la que habló de sus hábitos y de las costumbres que lo acompañaron durante toda su vida.
El café no puede faltar en su primera comida del día. “Me gusta el café negro, un litro con cuatro cucharadas de azúcar. Me gusta dulce porque amarga es la vida”, explicó. Según se pudo ver en la entrevista, lo acompaña con un trozo de pan.
Eustaquio Pérez, centenario de 105 años. Foto: Captura RTVE.
Sobre su alimentación, recordó que durante su infancia y juventud comía principalmente productos del campo. “Aquí se comía cerdo o carne y todo lo que da el campo, ni más ni menos. Comía siempre eso, lo normal, lo que se come aquí. Antiguamente se comía aquella carne, todo del campo, nada más y nada menos”, relató.
Después del desayuno, una de sus primeras tareas es ocuparse de los animales y las plantas. “Voy al patio a ver a los animales que tengo en la cuadra, los preparo y después salgo al campo”, contó sobre una rutina que mantiene a pesar de su edad.
La actividad física también forma parte de su día a día. Aunque camina con ayuda de un bastón, asegura que todavía puede recorrer varios kilómetros. “Puedo caminar, por ejemplo, de aquí a Surrego, dos kilómetros para abajo y dos para arriba. Son cuatro kilómetros diarios. Me siento joven y con ganas de vivir”, afirmó.
Sin embargo, el paso del tiempo también se hace sentir. Al preguntarle qué es lo que más extraña de su juventud, Pérez señaló que la pérdida de fuerza es una de las cosas que más nota. “Las ideas quedan, pero la fuerza se va, y eso es lo que extraño. Del resto, a vivir”, respondió.
El centenario también dejó un consejo para los jóvenes que quieren llegar a los 100 años. Para él, el trabajo, el esfuerzo y evitar los excesos son parte de una vida larga. “Que trabajen, que luchen para tener. Fumar y otros vicios, cuantos menos, mejor”, recomendó.
Por último, Pérez compartió su propia definición del amor, una respuesta breve que resume lo que considera importante en la vida. “El amor para mí es la tranquilidad, paz y tranquilidad. Ese es el amor”, concluyó.
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