Los baches son uno de los mayores enemigos de cualquier vehículo. La mayoría de los conductores asocia sus consecuencias con daños en la suspensión, las llantas o los neumáticos, pero los autos actuales incorporan una gran cantidad de sistemas electrónicos que también pueden verse afectados por los impactos.
Sobre este tema se pronunció el mecánico Juan José Ebenezer, quien advirtió: "Muchos piensan que el problema principal de agarrar baches solamente es la suspensión, pero también son los componentes electrónicos".
Según explicó, las vibraciones provocadas por un golpe fuerte pueden generar averías difíciles de detectar y que, en muchos casos, terminan encendiendo testigos de falla sin que exista una rotura visible.
Por qué un bache puede afectar la electrónica del auto
Ebenezer señala que los vehículos modernos cuentan con una enorme cantidad de sensores, módulos electrónicos, relés y conexiones distribuidas por toda la carrocería.
Aunque estos componentes están diseñados para soportar el uso cotidiano que mantiene el auto, no fueron pensados para recibir impactos bruscos de forma repetida.
Ebenezer señala que los vehículos modernos cuentan con una enorme cantidad de sensores. Foto ilustrativa: Griffis Automotive Clinic
Cuando un auto atraviesa un bache a alta velocidad, la sacudida puede aflojar conectores o generar falsos contactos sin romper ninguna pieza. Como consecuencia, pueden aparecer fallas intermitentes, encenderse luces de advertencia en el tablero o dejar de funcionar determinados sistemas electrónicos.
El mecánico resume este problema con una frase sencilla: "Los baches no rompen el coche, aflojan los contactos", una situación que suele ser el origen de muchas averías consideradas "fantasma".
Los sistemas que pueden verse comprometidos
Con el avance de la tecnología, cada vez más funciones del vehículo dependen de componentes electrónicos. Entre los elementos que pueden sufrir las consecuencias de un fuerte impacto se encuentran:
- Sensores del motor.
- Cámaras y radares de los sistemas de asistencia a la conducción (ADAS).
- Centralitas electrónicas.
- Relés y conectores eléctricos.
- Módulos de control distribuidos en distintas partes del vehículo.
Cada vez más funciones del vehículo dependen de componentes electrónicos. Foto: Shutterstock
Cuantos más sistemas incorpora un auto, mucho mayor es la posibilidad de que una vibración intensa termine afectando alguno de estos componentes.
Qué revisar después de golpear un bache
Además de inspeccionar neumáticos y suspensión, Ebenezer recomienda prestar atención a cualquier cambio en el comportamiento del vehículo tras un impacto importante.
Entre los principales controles aconseja:
- Verificar la presión y el estado de los neumáticos.
- Comprobar si el auto tiende a desviarse hacia un lado.
- Detectar vibraciones anormales en el volante.
- No ignorar la aparición de testigos de avería en el tablero.
- Realizar un diagnóstico electrónico si aparecen fallas inesperadas.
El especialista remarca que borrar un aviso del tablero sin averiguar su origen puede ocultar un problema que seguirá presente y podría agravarse con el paso del tiempo.
El mal estado de las calles también incrementa el riesgo
El mecánico recuerda que este tipo de averías no dependen únicamente de la forma de conducir, sino también del estado de las carreteras. Cuanto mayor es el deterioro del pavimento, más frecuentes son las sacudidas que reciben tanto la suspensión como los sistemas electrónicos del vehículo.
Por ese motivo, aconseja reducir la velocidad al aproximarse a pozos o resaltos y, cuando sea posible, evitarlos sin realizar maniobras bruscas que puedan comprometer la estabilidad del automóvil.
De esa manera no solo se protege la suspensión, sino también una electrónica que, en los modelos actuales, representa una parte cada vez más importante y costosa del vehículo.
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