Alba Aguilera tiene 25 años, vive en la Barceloneta, el histórico barrio marinero de Barcelona y se dedica a la pesca. Es la cuarta generación de una familia de pescadores y aprendió el oficio de la mano de su padre.
De chica lo acompañaba al puerto y, con el tiempo, decidió seguir sus pasos. Hoy es una de las pocas mujeres que trabajan en un sector históricamente masculino y que cada vez cuenta con menos gente dispuesta a seguir con la actividad.
Hace más de un año, empezó a compartir videos en sus redes sociales para mostrar cómo es su trabajo, explicar curiosidades sobre la pesca y concientizar sobre el cuidado del mar.
En una entrevista con El Periódico, contó cómo nació su pasión por el oficio y por qué le preocupa que cada vez haya menos jóvenes que quieran dedicarse a él.
Alba Aguilera, la pescadora más joven de España: "En el mar es el 100%. Es como tu segunda casa"
"Mi madre fue la primera camionera de pescado del puerto de Barcelona. Mi padre era trasmallero. Cuando salía del colegio mi me traía al puerto y cuando iba de noche al mar también", recuerda
Alba Aguilera junto a su padre, también pescador.
"A los 18 años, empecé a ir con él, al sonso, en Arenys de Mar. Y ahora hace dos años que me compré mi primera embarcación de trasmallo", cuenta sobre su primer acercamiento laboral en el rubro.
Sin embargo, admite que su padre no quería que se dedicara a la pesca. Entre los motivos de su postura cuenta que es porque se trata de un trabajo muy demandante.
"En el mar es el 100%. Es como tu segunda casa. Mi pareja es pescador también. Todavía no tengo hijos, pero me gustaría que fueran pescadores. Pero él no quiere por cómo está el sector", confiesa en la entrevista con el diario español.
"Es triste que con 25 años sea la pescadora más joven de España"
Históricamente, la pesca fue un oficio dominado por los hombres. Alba tuvo que enfrentarse a miradas de desconfianza y demostrar más de una vez que ser mujer no le impedía hacer el trabajo.
Pero su preocupación va más allá de las dificultades que encontró en el camino. Lo que más le inquieta es que cada vez haya menos personas que quieran dedicarse a la actividad.
"Es triste que con 25 años sea la pescadora y armadora más joven de España, porque eso quiere decir que no hay relevo generacional", reflexiona.
Las redes sociales le abrieron otra puerta. A partir de los videos que publica sobre su trabajo, comenzaron a llegarle propuestas de marcas para hacer publicidad.
Hoy, asegura, gana más dinero con esas colaboraciones que con la pesca, aunque cada jornada empieza mucho antes de que amanezca. Se despierta a las cuatro de la mañana para salir al mar.
A pesar de las dificultades, no piensa abandonar el oficio. "Los pescadores dicen que la pesca no tiene futuro, pero yo digo que sí, porque me queda toda una vida por delante, no me veo en otro sector", afirma.
"Mi padre me enseñó a cuidar el mar"
Alba se dedica a la pesca de trasmallo, una modalidad artesanal en la que se trabaja con redes y las capturas dependen de la temporada.
"Es la pesca más sostenible que tenemos. Trabajamos prácticamente todo a mano. De ahí viene que se llame pesca artesanal. Trabajamos con redes de pesca y según la temporada", detalla.
Alba Aguilera, la pescadora que alerta sobre el futuro del oficio: "Si con 25 años soy la más joven de España, es que no hay relevo generacional"
Sin embargo, reconoce que esta forma de pescar fue perdiendo lugar frente a sistemas que permiten capturar grandes cantidades de pescado.
"Antes había 68 barcas de trasmallo hace 15 años en el puerto de Barcelona y hoy quedan dos, la de mi padre y la mía", asegura a El Periódico.
Alba aprendió de su padre a cuidar el mar y, aunque cuestiona el impacto de otras modalidades, reconoce que también son necesarias para abastecer la demanda.
"El arrastre no es sostenible, pero es necesario, sin él no abasteceríamos a todo el mundo. Cuatro barcas de trasmallo cogen de 30 a 40 kilos de pescado. Una de arrastre pesca 1.000 kilos de pescado", sostiene.
Por último, la barcelonesa advierte que a la reducción de las embarcaciones se suma la falta de jóvenes que quieran dedicarse al oficio. Según cuenta, la mayoría de los pescadores tiene más de 50 años.
"Hay dos que tienen 30. No hay relevo generacional", enfatiza. También señala que muchos de los trabajadores son inmigrantes, principalmente de Marruecos y Senegal, mientras que los armadores, es decir, los propietarios de las embarcaciones, son españoles.
Todavia no hay comentarios aprobados.