Una de las cuestiones más habituales con las que se encuentran muchos etólogos es que el perro tira de la correa durante los paseos y, aunque no es uno de los problemas más graves, al darse de forma tan habitual durante varias veces al día, puede hacer que la relación y el vínculo con el animal se deterioren.
Como casi todo en lo que a animales de compañía se refiere, que un perro tire de la correa no suele venir de una sola cuestión, pero es necesario entender algo tan básico como que el perro quiere ir hacia un lugar y la correa le limita y le impide.
A partir de ahí, es necesario por parte del tutor tener un buen manejo de la correa y enseñar algunos aspectos básicos al animal para que, con un poco de tiempo y constancia, los paseos sean mucho más tranquilos para todos.
Por eso, La Vanguardia le preguntó a Enric Zeitz Celma, biólogo, etólogo, auxiliar veterinario y fundador de ETODOC Barcelona, qué es lo fundamental a tener en cuenta, tanto por parte del perro como de los tutores, cuáles son las mejores estrategias o cómo de necesario es que se adapten las expectativas al tipo de animal.
"Influyen la raza, la edad y el nivel de energía, pero lo que más influye es el temperamento del animal"
-¿Influye la edad, la raza, el nivel de energía o el temperamento en que tire más de la correa?
-Siempre va a influir, pero cada individuo es diferente. Si tenemos un individuo mucho más tranquilo, que tiene un temperamento reflexivo y no reactivo, por ejemplo, pues va a reaccionar mucho menos a los estímulos y, por lo tanto, va a tirar menos.
Obviamente, un perro mayor va a tirar mucho menos. O sea que sí que influyen la raza, la edad y el nivel de energía, pero lo que más influye es el temperamento del animal.
Enric Zeitz es biólogo, etólogo y auxiliar veterinario. Foto: Cedida/LV
-¿Puede tirar porque está demasiado excitado, frustrado o incluso porque tiene miedo?
-Efectivamente, se basa en eso. Cuando tenemos un problema de manejo de correa, lo primero es ver cuál es el temperamento del perro y si tiene problemas de comportamiento o de gestión de emociones relacionados sobre todo con el miedo y la frustración.
Y la excitación también, pero digamos que la excitación es más sencilla de trabajar, aunque hay veces que también puede ser un mix de dos o tres cosas. Sobre todo, hay que intentar ver siempre cuál es el origen de estos tirones, que pueden venir por una cosa totalmente secundaria.
-¿Hay alguna diferencia entre un perro que tira constantemente y otro que solo lo hace al ver otros estímulos, como más perros?
-Sí, porque si vemos un perro que solo reacciona o solo tira ante determinados estímulos, es mucho más fácil determinar cuál es el origen de los tirones. Hay perros que solo tiran cuando ven el "pipicán" o el canil, por ejemplo, porque quieren llegar.
Entonces tú ya sabes qué quiere y por qué está tirando. Normalmente, los perros que tiran constantemente son perros con un nivel de ansiedad alto, con un nivel de fobia, a veces, a salir a la calle, etc. Pero no hay nunca una respuesta única ni sencilla porque los problemas son multifactoriales normalmente.
"El error más frecuente que cometemos cuando un perro tira es básicamente la típica de 'te tiro yo para atrás'"
-¿Cuál debería ser el primer paso para enseñar a un perro a caminar sin tirar?
-El primer paso es enseñar a las familias, desde que ya el perro es un cachorrillo y ya empezamos a salir a la calle, incluso antes, a trabajar el autocontrol y la tolerancia a la frustración. Y con eso, obviamente, enseñar a las familias a usar las herramientas correctas, qué correas son las mejores y qué tipo de ejercicios podemos empezar a hacer.
Y el trabajo inicial siempre tiene que ser en lo que llamamos condiciones de biblioteca, o sea, siempre en la casa, con una ausencia de estímulos. Luego empezar a trabajarlo en la calle, pero en zonas con casi nulos estímulos que puedan distraer al animal y luego, obviamente, irlo aplicando en situaciones más complejas.
-¿Cómo se enseña a un perro que la correa debe estar floja?
-Con el previo trabajo de autocontrol y de tolerancia a la frustración, se enseña al animal a que nosotros, o sea, la persona que lo está llevando, el guía, somos el centro, que el perro nos tiene que seguir a nosotros y que la correa es una limitación física que no debe estar todo el rato activa.
Los perros trabajan con premios y refuerzos positivos. Foto Shutterstock
-¿Qué papel tienen los premios y el refuerzo positivo?
-El refuerzo positivo es la mejor arma que tenemos para poder enseñarles, porque está demostrado que los perros que trabajan con refuerzo positivo a través del juego, de los premios de comida, a través de la interacción social con nosotros, aprenden cuatro veces más rápido y de una forma más efectiva y teniendo en cuenta mucho mejor su bienestar.
-¿Qué se debe hacer cuando empieza a tirar?
-Hay que trabajar todos los ejercicios para enseñarle que nosotros somos el centro. Esto se hace con redirecciones, con alguna palabra que usemos, con los premios de comida que le podemos dar, con algún juguete, y hacer que entienda que seguirnos a nosotros siempre es mejor que seguir a otra cosa y, obviamente, cuando hay un tirón de correa, no va a conseguir lo que quiere.
Esto pasa mucho cuando un perro empieza a tirar de cachorro; le dejamos ir donde quiere ir porque está tirando y entonces el perro entiende que está teniendo una recompensa por tirar y, por lo tanto, lo va a seguir haciendo.
Por eso, desde un principio, ser muy consistentes con el tipo de trabajo que hacemos y que los tirones no tengan ningún tipo de respuesta por su parte de conseguir lo que está queriendo.
-¿Cuánto tiempo deberían durar las sesiones de entrenamiento?
-Es mejor entrenar cada día de forma constante, que sean 10, 15 minutos al día, pero siempre en sesiones supercortas. Cuando estoy con un perro, trabajo, hago 3, 4 repeticiones, paro, juego un rato, vuelvo a empezar y así 10 minutos.
Hacerlo una vez a la mañana, por ejemplo, y una vez a la tarde; lo importante es que no sea mucho rato, que sea en positivo y que nosotros también estemos predispuestos a trabajar. Es mejor no trabajar que trabajar si estamos con poca energía o con mal humor, porque entonces lo vamos a pasar al animal.
-Cuando hay varios miembros de la familia, ¿deben participar todos?
-Sí, es importante que, si somos una familia o una pareja, no solo haga el trabajo una persona, porque el perro también va a generalizar y va a entender que el mismo trabajo lo hace con todo el mundo; por lo tanto, va a tener los mismos resultados con todo el mundo. Es un tema de consistencia y de claridad.
-¿Cuáles son los errores más frecuentes que cometemos los tutores cuando intentamos corregir los tirones?
-El error más frecuente que cometemos cuando un perro tira es básicamente la típica de "te tiro yo para atrás". Al final, lo que está haciendo es aumentar este contacto de la correa como un tira y afloja que no ayuda en nada y, obviamente, lo único que hace es aumentar la excitación, la frustración y, si hay miedo, el miedo.
El otro error es frustrarnos nosotros y gritarle al animal. Puede ser muy frustrante, pero hay que intentar trabajar en positivo y evitar las riñas porque no mejoran la situación.
-¿Qué debería entender cualquier persona antes de ponerse a enseñar a su perro?
-Cualquier persona debería entender antes de enseñar a su perro. Veo familias de “es que en casa siempre hemos tenido perro”, pero eso no quiere decir que entiendas el comportamiento, la forma de pensar que tienen los perros.
Es como decir: “No, es que yo tengo un coche, pues soy mecánico”; no es lo mismo. Lo primero que debería hacer cualquier persona antes de tener un perro es asesorarse bien sobre qué tipo de perro voy a adoptar, qué necesidades tiene y, a partir de ahí, formarse un poco.
-¿Y qué se debería tener en cuenta antes de salir a pasear?
-Hay que entender que el paseo es la mejor parte del día para ellos, que tenemos que hacer concesiones y que tenemos que dedicar ese tiempo a ellos, no a intentar hacer un paseo con el perro mientras voy a comprar o mientras hago otras cosas, porque al final no me estoy centrando en cubrir sus necesidades y me puedo frustrar porque no estoy llegando a hacer lo que quiero.
Encima estoy haciendo que el perro esté más nervioso, no le dejo oler y también ahí vienen tirones y vienen conflictos.
-¿Es contraproducente repetir “no tires”, “quieto” o “ven aquí”?
-Sí, siempre es contraproducente repetir señales cuando estamos enseñando cualquier habilidad a un perro. Para que sea efectivo, debemos haber asociado un luring [un premio, normalmente un trozo de comida] o una acción a esa palabra. Y aun así, cuando las estamos usando, solo las usamos una vez y esperamos a que el animal entienda lo que queremos y lleve a cabo la acción.
Si no, si vamos repitiéndolo todo, todo el rato, se diluye la efectividad y no sirve para nada. Y yo siempre recomiendo no utilizar los "nos", los "ays" y los "uys", o utilizar lo menos posible, solo para momentos de superemergencia.
-¿Se debe intentar que el perro camine siempre a nuestro lado?
-No creo que sea bueno. Es un ejercicio de obediencia que se llama “junto”, que requiere mucha concentración y se debería solo reservar para momentos de alta necesidad.
Por ejemplo, estoy andando por una calle muy estrecha y viene una persona y necesito que el perro esté a mi lado; entonces utilizo el “junto” para que el animal sepa que durante ese momento, hasta que sea liberado, tiene que ir pegado a mí.
Por lo demás, lo que hacemos es que el perro tiene un área de acción alrededor nuestro que es la correa que le estemos dando y esa área de acción nos orbita. Que el perro esté delante, a la derecha o a la izquierda, me da igual, siempre y cuando yo esté en su centro.
Debemos adaptar las expectativas que tenemos en función de cada perro. Foto: Pexels
"Pasa mucho el 'yo quiero un border collie porque es mono'; pero para estar en el centro de la ciudad, mejor ten a otro tipo de perro"
-¿Hasta qué punto debemos adaptar nuestras expectativas a cada perro?
-Esta pregunta me encanta porque por eso lo primero que siempre recomiendo, antes de adoptar un perro, es entender qué tipo de perro, qué raza de perro estamos adoptando. La etapa neonatal, la procedencia de ese animal y la variabilidad individual también. Pasa mucho el “yo quiero un border collie”. ¿Por qué? Porque es mono. Para estar en el centro de la ciudad, mejor ten a otro tipo de animal.
Obviamente, debemos adaptar las expectativas que tenemos en función de cada perro, igual que con nuestras relaciones con todo el mundo. Es un tema de conocer a nuestra mascota, igual que conocemos y tenemos que conocer a nuestros amigos y familiares. No pedirle peras al olmo, básicamente.
-¿En qué momento deberíamos acudir a un profesional?
-Yo siempre recomendaría, antes de adoptar un perro, asesorarse bien de qué tipo de perro estamos adoptando y, por otro lado, al cabo de una semana de que el perro ya está en casa, que venga un profesional y nos pueda dar consejos y pautas para empezar a trabajar.
No esperemos a que aparezca un problema, siempre prevención. Prevención, educación en positivo y conocimiento, primero de la etología y psicología de los perros en general y luego de nuestro perro en particular.
Elena Horrillo, La Vanguardia
Video
El Border Collie de sillón
Todavia no hay comentarios aprobados.