Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la alimentación desempeña un factor determinante en la salud y el bienestar de las personas. El organismo recuerda que una dieta saludable debe estar basada siempre en cuatro principios fundamentales: adecuación, equilibrio, moderación y diversidad. Sin embargo, la obsesión por la rigidez dietética extrema y la presión estética digital ha generado un fenómeno que los psicólogos denominan ortorexia (la obsesión patológica por la comida sana), alejando a muchos de un equilibrio emocional básico.
No es de extrañar que cada vez más personas apuesten por un estilo de vida saludable, combinando ejercicio físico con una alimentación equilibrada. No obstante, seguir una rutina estricta de entrenamiento o mantener una dieta no resulta fácil para todo el mundo.
Así lo reconoció Belén Esteban en una reciente entrevista en el podcast Ac2ality, presentado por los creadores de contenido Abel Planelles y Daniela Álvarez. ''Me apuntó mi marido al gimnasio y fui dos días porque me bajaba el azúcar”, reconocía la colaboradora televisiva. Cabe recordar que la madrileña padece diabetes tipo 1 desde hace décadas. Según la Sociedad Española de Diabetes (SED), el ejercicio físico es altamente beneficioso para estos pacientes, pero requiere un ajuste metabólico estricto de las dosis de insulina y de la ingesta de hidratos de carbono para prevenir, precisamente, episodios de hipoglucemia como el que experimentó la colaboradora.
Belén Esteban avisa: “Cuando vuelva, va a arder todo” | Ac2ality
Desde su salida de No somos nadie y su participación en la última edición de Top Chef: dulces y famosos, la madrileña, de 52 años, se ha volcado en su faceta como creadora de contenido en redes sociales.
“Yo ahora mismo solo trabajo en redes sociales, pero viajo mucho. He ido bastantes veces a Estados Unidos, he viajado mucho con mi marido, tengo a mi madre en Benidorm y estamos yendo todos los meses a verla porque antes no podía por el trabajo. Lo valoro mucho”, afirmaba.
Ahora está con una agenda más relajada y alejada del ritmo frenético de la televisión. Foto: IG/belenestebanmenendez
Con una agenda más relajada y alejada del ritmo frenético de la televisión, Esteban aseguraba que ahora prioriza pasar tiempo al lado de los suyos y disfrutar de los pequeños placeres del día a día, sin obsesionarse con las dietas y el ejercicio.
“La comida saludable está muy bien, pero a mí me parece un postureo total. No voy en contra de nadie, pero ahora parece que no puedes comerte una oreja o una morcilla. Antes veías las tiendas de patatas fritas de toda la vida y ahora solo veo lechuga, brócoli, preparados...Que la gente coma como quiera, pero ya vale de tanto postureo. Que hagan lo que quieran, pero prefiero un buen cocido con una buena pringá”, declaraba.
Además, la colaboradora insistía en que cada persona debe encontrar el balance que mejor se adapte a sus necesidades, sin dejarse llevar por la presión de las redes sociales y sin sentirse juzgada por no seguir siempre una alimentación saludable.
Las palabras de la madrileña reflejan una realidad que viven constantemente multitud de madres y padres. Foto: IG/belenestebanmenendez
Esa misma rebelión contra la fachada de la “vida ideal” y la necesidad de aceptar los procesos difíciles sin filtros también se traslada a su faceta más íntima y familiar. Por otro lado, la madrileña admitía que, a lo largo de estos meses, también ha tenido momentos delicados, sobre todo por la distancia que la separa de una de las personas más importantes de su vida: su hija. “Nadie sabe lo que es tener a una persona querida muy lejos. Solo quien lo sufre, lo sabe, pero hay que dejar volar a los hijos. Yo creo que es un acto de amor muy grande porque está muy lejos, pero es feliz y eso es lo importante”, confesó.
Las palabras de la madrileña reflejan una realidad que viven constantemente multitud de madres y padres en nuestro país cuando se enfrentan a la emancipación de sus descendientes. Según la psicóloga Sonia Castro, el conocido como ‘síndrome del nido vacío’, no deja de ser un duelo, que cuenta con sus propias fases: la ira, la negación, la depresión y la aceptación. Para superar esta inevitable situación, la experta recomienda prepararse bien mentalmente, permitirse sentir tristeza y dedicarse tiempo a uno mismo.
Nerea Parraga Frutos
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