Lo que parecía ser una simple discusión en las redes sociales podría terminar con la vida de una persona.
Tras un comentario ofensivo hacia la religión islámica, Anojan Sivarasa, un joven de 24 años de Sri Lanka, fue primero condenado a prisión y luego a muerte en Arabia Saudita.
Ahora, su familia y funcionarios gubernamentales se encuentran en tratativas con las autoridades saudíes, con la ilusión de impedir la ejecución.
El comentario de Sivarasa que podría costarle la vida
A finales de junio de 2026, un video que mostraba a un joven musulmán pateando a un perro que seguía a peregrinos hindúes se viralizó en redes sociales, lo que provocó un intenso debate.
Durante el intercambio, una mujer publicó en Facebook un mensaje despectivo sobre una deidad hindú. Ante ello, Sivarasa, quien vive en Arabia desde hace 9 meses, respondió con un comentario que contenía palabras ofensivas hacia el profeta Mahoma.
Dissanayake se reunió con la familia de Anojan.
Foto: División de Medios de Comunicación del Presidente
Aunque Sivarasa borró rápidamente el posteo y publicó un video de disculpa, algunos usuarios hicieron capturas de pantalla del mensaje y las enviaron a su empleador y, este, a las autoridades saudíes.
Según dijo Hamsidan Sivarasa, su hermano, a la BBC, quienes delataron a Anojan son compatriotas.
"En Arabia Saudí no sabían nada de este asunto. Fueron personas en Sri Lanka quienes enviaron correos electrónicos a la empresa donde trabajaba mi hermano", declaró Hamsidan.
Todo esto condujo a la detención del joven, que se produjo en julio. Posteriormente, las autoridades saudíes confiscaron sus dispositivos personales y eliminaron sus cuentas en redes sociales.
Días después, el Tribunal Penal de Al-Ahsa condenó a Sivarasa a 5 años de prisión y a pagar una multa de 3 millones de riales saudíes (alrededor de 800.560 dólares).
Las gestiones desde Sri Lanka para impedir la ejecución
Según informó el ministro de Asuntos Exteriores de Sri Lanka, Vijitha Herath, se presentó una apelación en nombre de Sivarasa, pero esta fue rechazada.
Por si fuera poco, el 17 de septiembre, la fiscalía saudí solicitó que Anojan fuera procesado bajo la ley islámica (Sharia) en lugar de la legislación saudí sobre delitos informáticos. El tribunal de apelaciones aceptó la petición y, en consecuencia, aumentó su condena a la pena de muerte.
Desde entonces, tanto la familia de Sivarasa como el Gobierno de Sri Lanka están haciendo todo lo posible para evitar la ejecución.
Herath, ministro de Asuntos Exteriores, lleva a cabo gestiones por Sivarasa. Foto: Wikipedia (CC BY 4.0)
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Sri Lanka confirmó que ha realizado varias gestiones para ayudar a Anojan.
Su familia, en tanto, se reunió con el presidente Anura Kumara Dissanayake en la Secretaría Presidencial, el 21 de septiembre. El mandatario les aseguró que el Gobierno no escatimaría esfuerzos para obtener un indulto general para él, e instruyó a los canales diplomáticos para que se pusieran en contacto con las autoridades saudíes.
El caso también logró reunir apoyo interreligioso. Altos dirigentes budistas, los Mahanayake Theros del Ramanna Nikaya y del Amarapura Maha Nikaya, junto con líderes religiosos hindúes, entregaron un memorándum a la Secretaría Presidencial solicitando una intervención estatal urgente.
Además, una delegación jurídica de Sri Lanka compuesta por cuatro miembros viajará esta semana a Arabia Saudita para encontrarse con los abogados defensores locales de Anojan.
"Hay dos bufetes de abogados en Arabia Saudita que se ocupan del caso de Anojan. Iremos allí para reunirnos con los abogados de ambos bufetes, analizar el caso y planificar los próximos pasos", declaró a la BBC Upul Kumarapperuma, asesor jurídico del presidente y miembro del equipo.
Las esperanzas de los peticionarios se basan en el caso de Mohammed Al Ghamdi, un profesor saudí jubilado que en 2023 fue condenado a muerte por comentarios que realizó en varias plataformas de redes sociales. La sentencia de Al Ghamdi fue revocada y finalmente fue sentenciado a 30 años de prisión.
Todavia no hay comentarios aprobados.