Rocío y Matías tienen 25 años y decidieron cambiar el rumbo que tenían previsto para sus vidas. En lugar de seguir el camino convencional de estudiar, conseguir un trabajo y permanecer durante años en una misma rutina, eligieron viajar en una furgoneta y construir una experiencia diferente.
La decisión no estuvo exenta de dudas. Ellos mismos reconocen que cuando una persona cuenta una idea de este tipo a su entorno, muchas veces recibe cuestionamientos porque quienes la rodean no sienten la misma incomodidad interna ni ven necesariamente las mismas posibilidades.
Decidieron comenzar una nueva etapa en una furgoneta. Foto YouTube: @pibitosviajeros / @alfinviajando
Sin embargo, encontraron personas que los ayudaron a confirmar que su proyecto era posible. Poco después de tener la idea, fueron a Zapa Rancho, donde conocieron a otras personas que compartían esa manera de pensar y que los alentaron a avanzar.
La pareja también enfrenta una circunstancia que vuelve todavía más particular su decisión: esperan una bebé. Aun así, consideran que cada persona debe poder construir su propia experiencia, tomar sus propias decisiones y hacer aquello que realmente desea, sin dejarse llevar por las expectativas ajenas.
Una decisión que también cuestiona lo establecido
Durante la conversación, quienes los entrevistaban destacaron que son los viajeros más jóvenes que habían conocido. La decisión de ambos también llevó a los entrevistadores a revisar sus propias ideas sobre la vida y reconocer que, a esa edad, ellos no pensaban de la misma manera.
La charla puso sobre la mesa una diferencia generacional. Mientras algunas personas crecieron con una idea más estructurada de la vida, basada en estudiar, conseguir un trabajo y permanecer allí durante muchos años, Rocío y Matías consideran que existen otras maneras de vivir.
Rocío y Matías encontraron apoyo al conocer a otros viajeros. Foto YouTube: @pibitosviajeros / @alfinviajando
Para ellos, escuchar esas alternativas fue importante. También creen que quienes tienen una idea similar pueden sentirse extraños o pensar que están tomando una decisión imposible si solo reciben opiniones de personas que no comparten sus inquietudes.
Rodearse de personas que impulsen el proyecto
Uno de los consejos que transmiten es buscar información y acercarse a personas que ya viven de una manera parecida. Según explicaron, conocer a otros viajeros les permitió comprobar que no estaban solos en lo que querían hacer.
También reconocen que las opiniones negativas y los miedos forman parte del proceso. Incluso los padres pueden preocuparse por los riesgos que implica una decisión de este tipo, especialmente porque se trata de personas jóvenes.
La pareja está esperando un bebé. Foto YouTube: @pibitosviajeros / @alfinviajando
La pareja, sin embargo, considera que cada uno debe vivir su propia experiencia y animarse a descubrir qué funciona para su propia vida. Si el proyecto no funciona, siempre existe la posibilidad de regresar e intentarlo nuevamente.
Para ellos, caerse y volver a levantarse también forma parte del aprendizaje, porque cada experiencia permite conocer los propios límites y encontrar nuevas maneras de seguir adelante.
Al final de la conversación, dejaron claro el motivo principal detrás de su elección: aprovechar la vida y hacer aquello que los haga felices. "Uno tiene que hacer lo que siente y lo que quiere", explicaron, convencidos de que vivir de una manera diferente también implica animarse a salir de las estructuras conocidas.
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