Uno de los momentos que más nervios suele generar a la hora de viajar en avión es el despegue. El ruido de los motores, la aceleración y la sensación de que el avión toma velocidad antes de elevarse puede generar temor, en especial, entre quienes tienen miedo a volar.
Sin embargo, detrás de esa maniobra hay una serie de cálculos y detalles que los pasajeros desconocen.
En este contexto, Amado Ferre, piloto de una aerolínea low cost española intenta llevar tranquilidad a los pasajeros, cuenta cómo es su trabajo y cuáles son las situaciones que todavía lo sorprenden después de tantos vuelos.
En una entrevista con Men's Health, Ferre habló sobre algunos de los aspectos menos conocidos de su profesión y también les dio un consejo a quienes tienen miedo a volar.
"Estén tranquilos y confíen en nosotros, que somos profesionales y estamos preparados. Al final, todos sabemos que la aviación es el medio de transporte más seguro que hay. No hay ninguna situación que se salga de control", asegura.
Amado Ferre, piloto de avión: "En todos los vuelos hay algo que te sorprende. Desde una puesta de sol a paisajes repletos de colores”
"Tenemos horarios cambiantes, por lo que tener una rutina es complicado. Cuando tenemos un ratito libre, pues tratamos de hacer un poquito de ejercicio y comer lo más equilibrado posible", cuenta Ferre sobre uno de los aspectos de su trabajo más complicados de coordinar con la vida cotidiana.
Además, considera que dormir bien es fundamental para afrontar las jornadas de trabajo. "Para mí lo básico es el descanso y ser muy estricto con la hora de irme a dormir. Procuro dormir siempre mis 8 horas mínimo", explica.
Amado Ferre, piloto de avión, derriba un mito sobre los despegues. Foto Shutterstock
Una de las cosas que más le gusta de su profesión, confiesa, es conocer gente todos los días y también descubrir las distintas formas de trabajar dentro de la aviación. "Muchas formas de operar en un avión y de hacer las cosas, lo cual es estimulante", señala.
Ferre también contó una curiosidad sobre los despegues que puede sorprender a muchos pasajeros. Aunque desde dentro del avión parezca que los motores funcionan al máximo cuando la nave comienza a acelerar, no siempre es así.
"No solemos despegar con toda la potencia disponible y esto se hace para cuidar los motores precisamente y su desgaste. Se hacen unos cálculos y ajustamos una potencia determinada para despegar, que no es la máxima que te da el avión", explica.
"También nos preguntan mucho por esas cositas en las alas que se despliegan, y las utilizamos para despegar y aterrizar, y también se utilizan para poder ir más despacio en vuelo. O sea, te dan más sustentación, pero también crean más resistencia", cuenta.
A pesar de trabajar desde hace años como piloto, Ferre reconoce que todavía hay situaciones que lo siguen sorprendiendo. "En todos los vuelos hay algo que te sorprende. Desde una puesta de sol de estas mágicas a paisajes repletos de colores", asegura.
Un avión de American Airlines despega del aeropuerto internacional de los Ángeles. Foto: Reuters.
Al ser consultado sobre si cree que dentro de diez o veinte años el mundo de la aviación será muy diferente al actual, Ferre no espera grandes cambios en la forma de trabajar.
"No lo creo, y por una razón muy sencilla: porque funciona. Y si algo funciona bien, no se toca. Te da seguridad y es menos gasto para todos", opina.
Por último, también explicó cómo es el trabajo junto al copiloto: "Te parecerá curioso, pero los dos hacemos casi lo mismo. O sea, nos vamos turnando los vuelos, los aterrizajes, los despegues, es un trabajo muy en equipo", concluye.
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