Sara Carbonero volvió a compartir una reflexión sobre la felicidad que pone el foco en una conducta muy presente en la vida cotidiana: buscar recompensas inmediatas. La periodista publicó en Instagram una frase que plantea que alcanzar una satisfacción más profunda requiere, en ocasiones, saber esperar.
“Las personas que verdaderamente tienen éxito, aquellas que experimentan una profunda felicidad, están dispuestas a renunciar al placer a corto plazo para obtener la plenitud a largo plazo”, escribió.
La idea fue analizada por Gregorio Muñoz Gómez, antropólogo y profesor de Psicología de la Universidad Alfonso X el Sabio, quien explica que la llamada cultura de la inmediatez puede afectar la paciencia y la tolerancia a la frustración.
Sara Carbonero volvió a compartir una reflexión sobre la felicidad. Foto FB. SaraCarboneroWeb
Por qué buscamos recompensas inmediatas
Desde recibir una compra al día siguiente hasta revisar constantemente las redes sociales, buena parte de la vida cotidiana está construida alrededor de estímulos rápidos. Según Muñoz, “hemos normalizado la urgencia y la idea de estar siempre activos”. Esa búsqueda constante de estímulos puede hacer más difícil tolerar momentos de aburrimiento o esperar resultados que requieren tiempo.
La explicación también tiene un componente biológico: las recompensas activan el sistema cerebral relacionado con la dopamina, lo que puede reforzar el deseo de repetir determinadas conductas.
La explicación también tiene un componente biológico. Foto FB. SaraCarboneroWeb
Placer y plenitud no significan lo mismo
La reflexión de Carbonero no plantea que haya que eliminar los pequeños placeres cotidianos. El especialista diferencia entre una satisfacción momentánea y una sensación más duradera de bienestar. Tomar algo porque simplemente apetece no tiene la misma función que utilizarlo para escapar de un problema. Lo mismo puede ocurrir con el ejercicio, la comida o las redes sociales.
“No se trata de sacrificar nuestro presente por un futuro”, explica Muñoz. La cuestión está en comprender por qué hacemos determinadas cosas y qué lugar ocupan en nuestra vida.
La clave está en preguntarse qué queremos realmente. Foto FB. SaraCarboneroWeb
La clave está en preguntarse qué queremos realmente
El experto propone prestar más atención a las propias decisiones y reservar momentos para la introspección. Los objetivos personales también pueden cambiar con el tiempo, y modificar lo que una persona busca no significa necesariamente haber fracasado.
“Cuanto más me conozco, más posibilidades tengo de definir lo que me hace feliz. Cuanto más claro tengo qué me hace feliz, más fácil es diferenciar lo que me acerca o aleja de ella”, sostiene Muñoz.
Nota creada con asistencia IA
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