Los Juegos Asiáticos vienen dejando numerosas sonrisas en ganadores de distintas disciplinas. Y entre sus más de 11.000 atletas presentes, un festejo en particular se convirtió en ejemplo de resiliencia, según palabras de su propia protagonista.
Se trata de Fariba Hashimi, quien en sus comienzos como deportista en Afganistán sufría cada vez que salía a andar en bicicleta. Le tiraban piedras y le decían que aquello no estaba permitido para las mujeres, razón por la que se vestía de hombre para entrenar. Ahora logró una medalla de plata en ciclismo en dicho evento.
En la competición -que transcurre del 19 de septiembre al 4 de octubre en Japón- la joven de 23 años deseó que tal premio inspire a otras mujeres en su país, donde desde que los talibanes regresaron al poder en 2021 han recortado sus libertades.
Las palabras de Hashimi al cruzar la meta
En la carrera en ruta femenina disputada el último 22 de septiembre cerca de Nagoya, la joven ciclista -que actualmente reside en Italia- quedó en la segunda plaza, solo superada en el esprint por la china Li Guo.
"No puedo explicar lo que siento ahora", dijo la deportista tras cruzar la meta, con un tiempo de 2 horas, 50 minutos y 5 segundos. Posteriormente recordó sus dolorosos inicios en su tierra natal, cuando era apedreada por el ejercicio sobre ruedas. “Durante todo el tiempo que iba a entrenar me vestía como un hombre”, recordó sobre aquellos tiempos a la agencia de noticias AP.
La joven celebró junto a sus compañeros de equipo Yuldoz Hashimi y Zahra Rezayee. Foto: REUTERS/Bryan Foo
"Nací en un país donde las mujeres que sueñan son atacadas, y estoy muy feliz de haber luchado contra eso", aseguró.
"Espero que la próxima generación pueda venir aquí y representar a su país sin ningún miedo", añadió.
Los talibanes volvieron al poder hace cinco años y desde entonces impusieron una serie de normas que limitan el acceso de las mujeres a la educación y a la vida pública, incluido el deporte.
"Nos quitaron la libertad, nos lo quitaron todo", denunció Hashimi, oriunda de la provincia de Faryab, en el norte de Afganistán, país que abandonó después de que las autoridades talibanes tomaran el control.
Fariba Hashimi, una joven resiliente
Tras huir de Afganistán con la ayuda de la excampeona mundial italiana Alessandra Cappellotto, Hashimi se trasladó a Italia, donde ahora vive y entrena.
En primer lugar quedó la china Li Guo. Foto: REUTERS/Bryan Foo
Tras su reciente festejo en Japón, reivindicó a sus compatriotas: "Esta medalla de plata puede demostrar mucha resiliencia de las mujeres afganas, y estoy muy feliz. No estoy sola, sé que detrás de mí hay millones de mujeres, de muchos países, que tienen el mismo sueño y están conmigo".
Ella y su hermana Yulduz, también ciclista profesional, compitieron en los Juegos Olímpicos de París hace dos años, y en el horizonte ya asoman los Juegos de Los Ángeles 2028.
Hashimi agradeció la ayuda del equipo japonés en estos Juegos Asiáticos, que ha contribuido a obtener la medalla: "Estoy aquí sin mecánico, sin ninguna preparación. Vinimos con un chico de la federación nacional y él solo conducía el auto", explicó.
"Nosotras mismas arreglábamos la bicicleta. Yo era mi propia mecánica. Yo misma lavaba la bicicleta. Gracias al equipo japonés. Fueron muy, muy amables conmigo, arreglaron mi bici", concluyó.
La 20ª edición de los Juegos Asiáticos
La vigésima edición de los Juegos Asiáticos, el mayor evento deportivo del continente, se inauguró el sábado 19 de septiembre en la ciudad de Nagoya, en el centro del país insular. Más precisamente, en el estadio Paloma Mizuho, de unas 35.000 plazas, y ante la presencia del emperador Naruhito y la emperatriz Masako.
Allí el tema del hecho inaugural fue Harmonic Heart Beat (Latido armónico, en español), una definición poética que simbolizó la unidad entre los atletas, provenientes de 45 países.
Con una presencia récord de más de 11.000 atletas, los Juegos Asiáticos, que se celebran cada cuatro años, incluyen en esta edición 43 deportes y 71 disciplinas, con 469 eventos bajo el lema 'Imagina una sola Asia'.
Tras el izado de la bandera japonesa –aquel país es anfitrión por primera vez desde 1994-, se activó una plataforma gigante en forma de corazón iluminada por luces de colores, proyectores y fuegos artificiales, para más tarde dar comienzo al desfile de las delegaciones, en el evento televisado por la cadena surcoreana SBS.
Entre las apariciones más destacadas de esta edición se encuentra la delegación de Corea del Norte, que incluye a 107 deportistas inscritos en 14 deportes. Es que Pionyang restringió drásticamente la participación de sus atletas en competencias deportivas en el extranjero durante la pandemia de covid-19, por lo que no estuvo representada en los Juegos Olímpicos de Invierno 2022 ni en los de 2026.
Sin embargo, los atletas norcoreanos ya habían participado en la edición anterior de los Juegos Asiáticos en Hangzhou (China), cuya delegación conquistó 11 medallas de oro, la mitad de ellas en halterofilia.
Por su parte, China lideró el medallero por oros en las tres últimas ediciones de los Juegos Asiáticos, con Japón y Corea del Sur disputándose las siguientes posiciones. Hasta el momento, en la competencia vigente China mantiene su dominio con 27 oros.
Con información de agencias
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