El sábado 19 de septiembre comenzó la 191.ª edición del Oktoberfest, el famoso evento folclórico que se lleva a cabo anualmente en Múnich.
La fiesta, que reúne a millones de personas de distintas partes del mundo, se caracteriza por los atuendos clásicos, los bailes y, sobre todo, por una gran cantidad de cerveza, pero también cuenta con otros tipos de atracciones.
Sin embargo, como toda celebración populosa, no está exenta de inconvenientes. En esta ocasión en particular, sucedió un hecho que podría haber terminado en una enorme tragedia.
Cómo funciona "Predator" de la Oktoberfest y qué le pasó en la Oktoberfest
Entre las múltiples atracciones de la Oktoberfest se encuentra un parque de diversiones. En él, entre otros juegos, se encuentra "Predator", un gigantesco carrusel mecánico en el cual los usuarios van sentados cabeza abajo en góndolas que giran hasta una altura de 16 metros, a una velocidad de 60 kilómetros por hora.
Según la página web del festival, este aparato ofrece a los visitantes una experiencia similar a la del lanzamiento de un cohete, con una fuerza de entre 30 y 40 metros por segundo.
El juego se detuvo por una falla en un sensor. Foto: captura video IG ( jediritter10000)
No obstante, eso no fue lo que vivieron quienes se subieron el sábado pasado, el día en que comenzó la celebración. Mientras se encontraban sentados en las góndolas, el juego se detuvo bruscamente y los dejó boca abajo, durante un tiempo, a varios metros de altura del suelo.
La falla de la máquina y la salud de las personas: "La gente estuvo boca abajo durante unos 120 segundos"
Según varios medios alemanes, los usuarios del Predator tuvieron dos minutos cabeza abajo. Así lo confirmó, el domingo por la mañana, Willy Kaiser, el operador de la atracción, en una entrevista para la radio Bayerischer Rundfunk. "La gente estuvo boca abajo durante unos 120 segundos", dijo Kaiser.
Los usuarios fueron rescatados con relativa rapidez: tres minutos después, todos estaban en tierra firme. En comparación, en situaciones similares con teleféricos, se considera que un plazo de hasta tres horas para un rescate es aceptable.
Según fuentes de la TÜV (Asociación de Inspección Técnica), la paralización del juego ocurrió pues, al detectar una falla, se activó el interruptor de seguridad.
La Oktoberfest reúne millones de personas. Foto: AP/Matthias Schrader
Más tarde se conoció que la causa fue la avería de un sensor, que detuvo el carrusel. Esta parte ya fue reemplazada y el TÜV volvió a inspeccionar la atracción. El organismo no detectó ningún problema, por lo que el juego se reabrió esa misma noche.
Respecto a las personas que iban a bordo, varias se quejaron de mareos leves y problemas circulatorios. Sin embargo, tras recibir atención médica y ser examinadas por el personal de emergencias presente en el lugar, todas pudieron regresar al recinto del festival por sus propios medios, informó el servicio de ambulancias de Aicher.
Todavia no hay comentarios aprobados.