En el pulmón del planeta Tierra, miles y miles de seres vivos habitan entre la vegetación, los ríos y los árboles de la inmensa selva amazónica. Una de las especies que solía volar sobre aquellos paisajes era el guacamayo de Spix.
Conocidos por la película animada Río, los guacamayos de Spix (Cyanopsitta spixii) son una especie única del género Cyanopsitta que se distingue por el intenso color azul que cubre prácticamente todo su cuerpo.
Diversos factores como la caza furtiva, la comercialización ilegal, y a la destrucción de hábitat redujeron drásticamente su población hasta ser declarados extintos en estado salvaje en el año 2000.
Pero los guacamayos azules no se extinguieron por completo
Desde la desaparición del último individuo en estado salvaje, un macho que era monitoreado desde el año 1990 en octubre del 2000 no se volvió a detectar. Así, las poblaciones de guacamayos de Spix sólo sobrevivieron en cautiverio.
El Guacamayo de Spix vive entre 20 a 30 años. Foto: Rüdiger Stehn CC BY-SA 2.0
El gobierno de Brasil ya había creado una agencia que se había encargado de la recuperación de la especie. Lo hicieron en 1990 junto al IBAMA (Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables).
Este comité fue el responsable de implementar un programa de cría en cautividad y de monitorizar y proteger a la última ave que vivió libremente.
Todos los guacamayos vivos en cautiverio fueron registrados y, en el libro genealógico de 1996, revelaron que había 39 aves vivas (22 machos y 17 hembras).
Algunos de los pocos ejemplares en cautiverio fueron llevados en 2002 a Al Wabra Wildlife Preservation (AWWP), un centro privado de conservación y cría de especies en peligro situado en el estado de Qatar.
El jeque Saoud junto a dos de sus guacamayos. Foto: AWWP, Hammer
El jeque Saoud bin Mohammed bin Ali Al Thani había solicitado información sobre las actividades de conservación con la intención de involucrar a AWWP para ayudar a la especie.
En el año 2004 tenían 21 guacamayos de Spix. Pero en el 2009 habían conseguido duplicar el número de ejemplares, llegando a un total de 52 aves.
En el año 2014, el jeque Saoud falleció y, debido a las preocupaciones sobre la situación geopolítica en Qatar, todas estas aves fueron trasladadas, en 2018, a la Asociación para la Conservación de los Loros Amenazados (ACTP), una organización sin fines de lucro de Alemania.
Los trabajos de cría en cautiverio dieron sus frutos y la población dentro de la ACTP llegó a un total de 146 guacamayos.
Los programas de cría en cautiverio fueron exitosos. Foto: ICMBio
¿Qué es ICMBio? El programa que busca devolver al guacamayo de Spix a su hábitat
En el año 2007, el gobierno de Brasil creó el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio).
Este organismo público busca proteger y gestionar la biodiversidad brasileña. Entre sus principales proyectos, está la reintroducción del guacamayo de Spix a su hábitat.
En el año 2011, ICMBio publicó un Plan de Acción Nacional (PAN) para el restablecimiento de la especie en estado salvaje.
Bajo un acuerdo entre el gobierno brasileño y la ACTP, se enviaron 52 guacamayos a Brasil en dos vuelos chárter en el año 2020.
Los guacamayos de Spix se alimentan de semillas, flores y frutos. Foto: Robert01 CC BY-SA 2.0
La idea principal era que comenzaran a reproducirse dentro del rango histórico de la especie y que una población se restableciera en estado silvestre.
Si bien la organización aseguró estar en el municipio de Curaçá, decidieron no dar la ubicación exacta del lugar debido al alto riesgo que representa esta especie, críticamente amenazada por la caza furtiva y comercialización ilegal.
El día de la liberación
El 11 de junio de 2022 se liberaron ocho guacamayos de Spix junto con ocho guacamayos de alas azules de origen silvestre, cuyo propósito era "enseñarles" a volar, evitar riesgos y buscar alimento.
Los investigadores les colocaron a todos los ejemplares un collar con una antena para monitorear su ubicación.
A las pocas semanas, los guacamayos ya se habían alejado de la zona de liberación. Foto: ICMBio
Durante la tarde, un macho se dispersó aproximadamente a 700 metros tras ser molestado por un buitre negro y regresó al lugar de liberación a la mañana siguiente.
Tras las primeras semanas de liberación, las aves dejaron de usar el recinto como dormitorio y comenzaron a posarse en árboles cerca del recinto.
Algunas parejas ampliaron su radio de vuelo hasta tres kilómetros desde la zona de liberación.
Algunos guacamayos murieron al poco tiempo
A pesar de los buenos resultados, dos aves perdieron la vida luego de ser depredadas. Una de ellas fue a causa de un halcón grulla.
A pesar de las liberaciones, muchos ejemplares continuaron en cautiverio. Foto: ICMBio
El 10 de diciembre de ese año, se realizó un segundo lanzamiento, y esta vez fueron doce los liberados.
Este grupo arrancó con menos suerte: dos días después, uno de ellos fue depredado aproximadamente a 10 kilómetros del lugar de liberación con lesiones compatibles con aves rapaces.
Al mes, otra ave perdió la vida y, en mayo de 2023, una oncilla fue observada saltando desde un árbol llevando a un guacamayo en su boca.
El 25% de las aves liberadas de ambos grupos fueron depredadas en su primer año.
Un acontecimiento alentador fue el nacimiento de dos polluelos en libertad, los primeros en décadas. Sin embargo, murieron al poco tiempo.
El nacimiento de un polluelo en libertad fue un acontecimiento histórico. Foto: AFP
"Este evento reproductivo, en poco tiempo tras la liberación, aumenta la probabilidad de una reproducción más exitosa durante la siguiente temporada de reproducción de 2024", escribieron los científicos en la investigación publicada en la revista MDPI.
El virus que amenaza la extinción de la especie
Todo parecía encaminado a que el programa fuera un éxito. De hecho, un análisis de viabilidad poblacional publicado en la Universidad de Cambridge aseguró que, de continuar las liberaciones anuales de 20 ejemplares durante los próximos 20 años, se lograría restablecer al ave en su hábitat natural.
Todos los individuos fueron aislados. Foto: ICMBio
Sin embargo, el proyecto comenzó a estancarse. No se realizó ninguna liberación en los años 2023 y 2024.
El remate casi terminal para el proyecto llegó en 2025.
En noviembre de ese año, ICMBio declaró la emergencia sanitaria luego de que los once guacamayos Spix, que aún se encontraban en libertad, dieran positivo de circovirus.
Esta enfermedad solo afecta a las aves, no tiene cura y, en la mayoría de los casos, resulta mortal.
Guacamayo de Spix analizado por especialistas de ICMBio. Foto: ICMBio
Un total de 34 guacamayos azules están afectados por el virus
Este virus fue transmitido a otros individuos que permanecían en cautiverio y, actualmente, un total de 34 guacamayos se encuentran afectados por la enfermedad.
Todos ellos permanecen en la instalación de cría en Curaçá, mientras que los 69 restantes, que afortunadamente dieron negativo, fueron transferidos al Centro para la Conservación y Gestión de la Fauna Caatinga (Cemafauna).
El aislamiento es crucial para evitar la transmición del virus. Foto: Gentileza de ICMBio
El instituto confirmó, a través, de un comunicado que sigue participando directamente en las medidas de inspección, gestión, alimentación, seguimiento veterinario, realización de pruebas y aislamiento de las aves en Curaçá.
"La separación entre aves positivas y negativas es una medida fundamental de bioseguridad para reducir el riesgo de propagación del virus y preservar la salud de los animales. Las aves que se mantienen en Cemafauna permanecen en cuarentena, bajo supervisión técnica y veterinaria, y se someten a nuevos ciclos de pruebas", informaron desde la institución.
La llegada de esta enfermedad frenó por completo el programa de reintroducción.
Actualmente, los esfuerzos de ICMBio y de ACTP se centran en el estricto cuidado en cuarentena de todos los guacamayos de Spix, en detectar cómo llegó el virus a su población y en restablecer a la normalidad las crías en cautiverio de los individuos no afectados.
Todavia no hay comentarios aprobados.