A los 18 años, Nadine Hatchett tomó una decisión que pensaba que cambiaría su vida para mejor. Pesaba 178 kilos y, aunque asegura que disfrutaba de su vida y no consideraba que su peso le impidiera hacer lo que quería, los médicos le advirtieron sobre los riesgos para su salud.
Después de años intentando adelgazar, decidió someterse a un bypass gástrico
Lo que ocurrió después, sin embargo, terminó convirtiéndose en una pesadilla que todavía condiciona su vida más de diez años después.
Nadine Hatchett cuando pesaba 178 kilos antes de su bypass gástrico. Foto: IG/nadinehatchett2018
Nadine, que actualmente tiene 29 años, perdió aproximadamente 108 kilos, pero desarrolló una grave deficiencia de vitamina B1 que terminó provocándole encefalopatía de Wernicke, una enfermedad neurológica que puede causar daños en el cerebro y los nervios.
“Estoy de luto por mi antigua vida”
Según contó Nadine a The Sun, poco después de la intervención comenzó a sufrir fuertes dolores de estómago. Al principio pensó que se trataba del conocido síndrome de dumping, una complicación que puede aparecer después de un bypass gástrico. Sin embargo, los síntomas fueron empeorando.
Comenzó a tener vómitos, dificultades para comer y beber y una intensa sensación de confusión. Después llegaron problemas mucho más graves: perdió parte de la visión y comenzó a dejar de sentir las piernas.
“Todavía estoy de luto por mi vida anterior”, explicó Nadine al recordar las consecuencias que tuvo la enfermedad.
La joven pasó por varios servicios de urgencias hasta que finalmente fue trasladada a un hospital de Londres. Allí, después de una semana ingresada, los médicos determinaron que sufría encefalopatía de Wernicke causada por una deficiencia severa de tiamina, también conocida como vitamina B1.
Desarrolló una grave deficiencia de vitamina B1 que terminó provocándole encefalopatía de Wernicke. Foto: IG/nadinehatchett2018
La vitamina B1 que puede faltar después de una cirugía bariátrica
La tiamina es una vitamina esencial para diferentes procesos del organismo y su deficiencia puede provocar problemas neurológicos.
Las personas que se han sometido a cirugía bariátrica tienen un riesgo conocido de desarrollar esta deficiencia. Las guías médicas señalan como factores de riesgo los vómitos prolongados, la pérdida rápida de peso, una alimentación insuficiente o la imposibilidad de tolerar los suplementos vitamínicos.
En los casos graves puede aparecer la encefalopatía de Wernicke, que puede manifestarse con alteraciones neurológicas, problemas de coordinación, confusión y cambios oculares. La deficiencia también puede provocar neuropatía y debilidad.
Por eso, las recomendaciones para pacientes sometidos a cirugía bariátrica destacan la importancia de reconocer rápidamente los síntomas y comenzar el tratamiento cuando existe sospecha de una deficiencia de tiamina.
En los casos graves puede aparecer la encefalopatía de Wernicke, que puede manifestarse con alteraciones neurológicas. Foto: IG/nadinehatchett2018
La parálisis llegó hasta el torso
En el caso de Nadine, la situación llegó a ser crítica. Según relató, la parálisis comenzó en las piernas y avanzó progresivamente hasta la zona de la espalda. Sus órganos empezaron a fallar y los médicos llegaron a advertir a su familia de que su vida estaba en peligro.
Finalmente logró sobrevivir, pero permaneció siete meses hospitalizada. La enfermedad le dejó daños neurológicos, problemas de visión, dolor crónico y una fatiga que todavía persiste.
Durante aproximadamente un año después de abandonar el hospital necesitó ayuda varias veces al día para alimentarse, asearse y vestirse. “Ahora estoy aprendiendo a caminar otra vez, 11 años después”, contó.
Durante aproximadamente un año después de abandonar el hospital necesitó ayuda varias veces al día para alimentarse, asearse y vestirse. Foto: IG/nadinehatchett2018
De 178 a 70: perdió más de 100 kilos
El cambio físico fue enorme. Después de la operación, Nadine pasó de 178 y 70 kilos. Pero para ella, la pérdida de peso terminó asociada a unas consecuencias que no esperaba.
Antes de la operación, asegura que tenía una vida social activa, salía con sus amigos y tenía planes profesionales. Después pasó buena parte de sus 20 años entre hospitales y su casa familiar. “Sigo de luto por mi vida anterior”, afirmó al hablar de todo aquello que siente que perdió.
Una complicación poco frecuente, pero conocida
La encefalopatía de Wernicke no es exclusiva de las personas que consumen alcohol, pese a que históricamente se ha asociado con ese contexto. También puede aparecer cuando existe una deficiencia grave de tiamina por otras causas.
La literatura médica ha documentado casos después de distintos tipos de cirugía bariátrica y advierte que una identificación tardía puede dejar secuelas neurológicas permanentes.
Las guías británicas para el seguimiento de pacientes sometidos a cirugía bariátrica señalan precisamente que, ante síntomas o factores de riesgo compatibles con una deficiencia de tiamina, el tratamiento debe iniciarse rápidamente y no esperar necesariamente a que estén disponibles los resultados de las pruebas.
Nadine intenta recuperar su independencia
Más de una década después de la operación, Nadine continúa lidiando con las secuelas. Su visión sigue siendo deficiente, sufre dolor y fatiga y todavía necesita apoyo. Pero su historia no termina en aquel momento.
Ahora tiene pareja y asegura que quiere mirar hacia adelante. Entre sus objetivos están: volver a caminar sin ayuda, casarse y formar una familia. “No puedo solo quedarme sentada y seguir pensando en lo que ha pasado.”, dijo.
A pesar de todo lo ocurrido, Nadine asegura que ha decidido dejar atrás parte de la rabia y concentrarse en recuperar todo lo posible de la vida que imaginaba antes de aquella operación.
Nota creada con asistencia IA
Todavia no hay comentarios aprobados.